viernes, 11 de mayo de 2012

LITERATURA EN EL NIVEL INICIAL Y PRIMARIO: PARA LEER Y REFLEXIONAR

Los invito a leer este texto de Marcela Carranza (Revista Imaginaria mayo 8 de 2012)
 TANTO en los textos de Perrault como en los de los hermanos Grimm los investigadores han podido observar operaciones de adaptación donde se evidencia una acomodación deliberada a un receptor específico: el niño. Pero aquí hay algo que debemos considerar con suma atención: toda adaptación supone un acomodamiento deliberado al receptor. Debemos señalar que este receptor no es un sujeto concreto y real, sino una representación, una idea o concepto de “niño” (en nuestro caso) que condicionará cualquier proceso de adaptación que se opere sobre el texto original. Veamos lo que dice Zohar Shavit al respecto: “La sociedad convide la niñez como el más importante período de la vida y tiende a explicar la mayor parte de la conducta adulta sobre la base de las experiencias de la infancia. Está tan acostumbrada a su modo de entender lo que es la niñez, así como a la existencia de libros para niños, que olvida que ambos conceptos, niñez y libros para niños, son fenómenos relativamente nuevos; esto es, el modo en que la sociedad ve actualmente la niñez dista mucho de su modo de verla hace sólo dos siglos. Además, la literatura para niños sólo comenzó a desarrollarse después de que la literatura para adultos había llegado a ser una institución bien establecida. Hasta el siglo XVIII raras veces se escribieron libros específicamente para niños, y toda la industria de los libros para niños sólo comenzó a florecer en la segunda mitad del siglo XIX” .” Shavit, Zohar. “La noción de niñez y los textos para niños”. En: Criterios Nº 29. La Habana, enero-julio de 1991. Disponible en Internet en: http://www.criterios.es/pdf/shavitnocion.pdf Por lo tanto, el concepto de infancia es un fenómeno histórico y cultural relativamente reciente en términos históricos, que se vincula directamente al surgimiento del sistema de libros para niños. Como también señala Shavit, la noción de niñez fue un requisito indispensable para que existieran los libros para niños, y determinó el desarrollo de dicha literatura. Es decir que, cuando Marc Soriano define a la adaptación para niños en términos de someter un texto a modificaciones para corresponderlo a los intereses y el grado de comprensión de los menores, no debemos olvidar que estamos hablando en términos de representaciones, de conceptos que el adaptador posee sobre ese público al que destina su tarea. La noción de niñez que subyace a tales representaciones, como ya dijimos, es un fenómeno de índole histórica y cultural, por lo tanto se ve modificado a través del tiempo y según el entorno geográfico y cultural. Para dar cuenta de cómo los conceptos de niñez determinan el carácter de los textos de la literatura infantil, Shavit, en el artículo antes citado, examina varias versiones de “La Caperucita Roja”. La investigadora escoge este cuento debido a que sus numerosas versiones, escritas en los siglos XVII, XIX y XX, le permiten revelar con claridad los modos en que la sociedad ha percibido a los niños tanto en sus suposiciones acerca de lo que éstos pueden entender, como de lo que se considera adecuado para transmitirles. Así por ejemplo, desde la versión de Perrault (1697) a la de los Grimm (1812) pasaron más de cien años, y en ese período el concepto de niñez incorporó algo de suma importancia para los siglos venideros: la educación del niño. Podemos decir que es en el siglo XIX cuando la función formativa comienza a cumplir un rol central dentro del concepto de niñez y por lo tanto de los textos literarios destinados a los niños. Este cambio en el concepto de niñez explica según Shavit las diferencias operadas entre la versión de Perrault y la de los hermanos Grimm de “La Caperucita Roja”. Diferencias que residen tanto en el tono de los textos (irónico en el primero e ingenuo en el segundo) como en el cambio más drástico: el del final (trágico en Perrault y feliz en los Grimm). Shavit señala cómo en el texto de los autores alemanes se produce una simplificación estilística (oraciones breves, diálogo simple, léxico limitado), focalizando la narración desde el punto de vista de la niña. Pero sin duda el gran cambio es el del final. Mientras para Perrault la historia termina con la niña devorada por el lobo, los Grimm ofrecen dos finales. En el primer final, el que suele perdurar en las adaptaciones más difundidas actualmente, la niña recibe su castigo a la desobediencia cuando es devorada por el lobo, pero luego tanto la niña como su abuela son rescatadas. En el segundo final, el lobo es ahogado sin que hubiera llegado a lastimar a la niña. Existen hipótesis según las cuales la versión de los Grimm es en realidad una oralización del cuento de Perrault, que habría llegado a Alemania a través de los hugonotes; y estos finales alternativos antes enunciados, no serían sino un agregado proveniente de otro relato popular alemán: “El lobo y los siete cabritos”. Si bien los hermanos Grimm no destinaron inicialmente sus relatos a los niños, sus cuentos fueron leídos por ellos lo cual al parecer los indujo a ajustar los textos en sucesivas ediciones, especialmente desde el punto de vista estilístico. Según señala Shavit hay por detrás del cambio del final en la versión del siglo XIX una exigencia de la época según la cual el niño debía aprender una lección de todo acontecimiento, experiencia o historia. “A diferencia de la niña en la versión de Perrault, a la niña de la versión de Grimm se le da una oportunidad de aprender la lección y aparentemente la aprende. Los finales alternativos podrían servir como una indicación de la vacilación del autor entre dos finales. Pero también refuerzan el mensaje educacional del texto. La versión de los Grimm muestra que la niña, que prometió al final de la primera conclusión que ella obedecería a su madre, mantiene su promesa. Cuando después de eso se encuentra al lobo, ella sabe exactamente lo que se supone que haga: no se detiene a conversar con él, sino que se apresura a llegar a casa de su abuela, donde ambas se las arreglan para engañar al lobo. Así, el éxito de la lección aprendida queda demostrado. Esta especie de moraleja, a diferencia de la de Perrault, no se dirige a los adultos con un irónico guiño del ojo. Además, a diferencia de la moraleja de Perrault, que pone énfasis en el ‘caballero’, describiéndolo en términos del lobo, la versión de los Grimm no pone énfasis en el caballero-lobo, sino más bien en la niña y en la lección moral que ella debe aprender.” Los Grimm, también observa Shavit, suprimen en su versión las escenas eróticas del cuento que sí están presentes en Perrault, y ponen mayor énfasis en las relaciones familiares. Mientras en Perrault la niña muere como fruto de la fatalidad, en Grimm será rescatada por los adultos responsables de su salud e integridad. “En los cien años que pasaron entre Perrault y los Grimm, se desarrolló un nuevo concepto de la niñez, el concepto ‘instructivo’. Este nuevo concepto difería del anterior en la importancia que le atribuía al sistema educacional y a los libros como las principales herramientas educacionales de tal sistema. En un tiempo muy corto, devino la raison d’être de los textos para niños y guió sus opciones y sus normas; en gran medida, el nuevo concepto determinó lo que era apropiado y lo que había de ser catalogado como inadecuado. Así, este concepto fue una de las principales razones de los cambios que tuvieron lugar en ‘La Caperucita Roja’ desde Perrault hasta Grimm (…). Además, ese concepto ha regido la escritura para niños, incluso con más fuerza, desde la época de los Hermanos Grimm. Podemos suponer eso porque la idea básica sobre la escritura para niños, es decir, la de que los libros para niños deberían ser escritos bajo la supervisión de adultos y deberían contribuir al bienestar espiritual del niño, no ha cambiado desde mediados del siglo XVIII. Lo que ha cambiado son las ideas específicas prevalecientes en cada período sobre la educación y la niñez. Sin embargo, la idea de que los libros para niños han de ser adecuados desde el punto de vista pedagógico y deberían contribuir al desarrollo del niño, ha sido, y todavía es, una fuerza dominante en la producción de libros para niños.” ( Considerada una literatura nociva y corruptora para los niños, la literatura de cordel, y específicamente los cuentos populares de la tradición oral comenzaron a ser rechazados de forma vehemente por los pedagogos y adultos responsables de los niños. Surge así el uso del libro como instrumento de enseñanza moral y buenas costumbres, más otros conocimientos útiles. Con el correr del tiempo este rechazo incluyó también a las adaptaciones de los cuentos de hadas como las realizadas por los hermanos Grimm, que según vimos, ya contemplaban muchas de las exigencias formativas de los adultos para con los cuentos infantiles. Esta función pedagógica exigida a los relatos para niños los diferenció de una literatura popular de la que los lectores infantiles eran asiduos consumidores, instalando en la sociedad la discusión sobre qué clase de libros podían ser leídos por los niños. Una discusión que continúa en vigencia. COMO TRABAJO PRÁCTICO Les recomiendo leer los siguientes textos: Caperucita roja (tal como se la contaron a Jorge) de Luis M. Pescetti Caperucita roja y el lobo de Roal Dahl en “Cuentos en verso para niños perversos” Ahora comente en grupo y por escrito qué diferencias notan en estas nuevas versiones….

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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