miércoles, 23 de octubre de 2013

EL PODER DE LA METÁFORA


La poesía es un género primordial para los pequeños, que juega con la musicalidad y el humor, que estimula la imaginación y la sensibilidad. 

Además la poesía está presente en la formación de los niños desde que son apenas unos bebés. ¿Acaso no son las nanas  y las canciones de cuna poemas cantados?

Dejemos que la poesía entre en las bibliotecas de nuestros niños!!! Aprendámoslas con ellos, juguemos a recitarlas. Descubriremos que además de divertidas, las poesías infantiles tienen multitud de beneficios para los más pequeños: 

- La poesía es una herramienta perfecta para ejercitar la memoria de los niños. Las rimas hacen más fácil la memorización del texto, y recitar poemas mejora la expresión corporal y la dicción.

- La poesía infantil puede ser percibida por los pequeños como un juego. Inventar versos, continuar poemas o simplemente recitarlos, es una actividad divertida que implica a los pequeños y les hace partícipes del proceso creativo. Al igual que las canciones infantiles, los poemas que los niños aprenden y cantan son parte de su  juegos.

- Aumenta su vocabulario y su capacidad perceptiva. Los niños acostumbrados a escuchar poesía desarrollan más su creatividad, captan mejor lo que ven a su alrededor, tienen una mirada más “sensible” hacia las cosas que le rodean.

- La poesía ayuda a comprender situaciones emocionales complejas, mejorando su crecimiento interior. 

Por supuesto, al igual que las narraciones, los poemas tienen que ser adecuados a la edad del niño, aunque, al mismo tiempo, muchos poemas tienen varios niveles de lectura. Muchs autores que nunca pretendieron escribir para los más pequeños resultaron ser favoritos de esos locos bajitos, por ejemplo Pablo Neruda y su Libro de las preguntas, algunos poemas de Machado y de Guillén. Desde luego qué mejor que un bello poema para cerrar esta nota. A ver qué les parece este:



En una de las Torres de Nüremberg, la antigua 

ciudad de los milagros, hace más de cien años que trabaja

la Madre de los Pájaros.




Su cuerpo no es más grande que una mano de niño, 

y lo viste con plumas de paloma.

Tiene un nido debajo la campana 

que a la vieja ciudad canta las horas.




Aprendamos la historia de esta rara 

viejecita sonriente y juguetona,

que hizo todos los pájaros del mundo

con palabras hermosas.




Y sabremos entonces que en su nido

van cayendo al sonar de la campana, 

convertidas en pájaros cantores,

las hermosas palabras.



Las hermosas palabras que en viento 

van a la torre mágica, tan solo cuando han sido

por la boca de niño pronunciadas.




Milagro, maravilla, 

verdad, ensueño y alborada; 

Dios, humildad, perdón,

trabajo, cielo, corazón y amada.




La buena viejecita se alega cuando el viento 

le lleva esas palabras.

Y para convertirlas en pájaros cantores 

las repite tres veces en su idioma de maga.




Tres veces dice Madre, 

y nace un ave blanca.

Tres veces dice Niño, 

y un ave de colores, elevándose, canta.




Tres veces dijo Vida 

para hacer las canciones que se escuchan al alba.

Amor, Amor, Amor, 

y el pájaro más lindo salió de la campana...




Y así todos los pájaros cantores 

los ha hecho la maga; 

pues la voz que los niños dan al viento, 

se la devuelve al viento, con dos alas.




Dila en secreto y con amor, 

cuando la encuentre, tu Palabra;

y verás que algún día un pajarito

cantará en tu ventana.

La madre de los pájaros  En "Las torres de Nuremberg"
Juan Sebastián Tallón :





martes, 22 de octubre de 2013

Prácticas del Lenguaje 1… Lo que no podemos dejar de saber Por Estela Quiroga





Sin duda la interacción con el ambiente tiene una gran influencia en el desarrollo del lenguaje del niño. Desde luego no es lo mismo hablar alrededor del pequeño que hablar directamente con él. Como futuras docentes de Jardín Maternal ustedes deberán contribuir a la estimulación que les permitirá a los bebés ir cada día apropiándose del lenguaje.
Hoy todos tenemos claro que existe una íntima relación entre el DESARROLLO LINGUISTICO  y el DESARROLLO COGNITIVO. Del mismo modo se puede afirmar que el contorno lingüístico depende mucho del desarrollo socio afectivo. Por eso es fundamental atender a las demandas del bebé. Les aseguro que nadie es un manipulador a los tres meses, aunque muchas abuelas o señora comedidas insisten en que se van a malcriar…
LA ONTOGÉNISIS[1] DEL LENGUAJE
Para comprender mejor el papel del lenguaje en la ontogénesis de su desarrollo analizaremos tres funciones del mismo. Dichas funciones son:
ü    Expresión
ü    Cognición
ü    Conación
La expresión pone el acento en las emociones y necesidades del pequeño. Mientras que la cognición se refiere al modo del vínculo y aprehensión de la realidad y la conación tiene que ver con la acción que se ejerce sobre otro. Desde luego estos tres aspectos se encuentran asociados y es muy difícil diferenciarlos. Los llantos, gritos y sonrisas, dependientes de necesidades biológicas revisten poder de acción rápidamente sobre el ambiente pero poco a poco se irán reemplazando por la actividad vocal.
De este modo veremos cómo la palabra actúa como organizadora de la acción y de la percepción, modificando a la vez el comportamiento. La palabra es, en la niñez, atributo de las cosas que él designa antes de transformarse en su sustituto, estabilizando el objeto, ampliando y afinando las posibilidades del sujeto, es por lo tanto fundamental la intervención del adulto que lo ayudará a abstraer las características comunes mediante la actividad exploratoria para que los niños puedan organizar el universo conceptual  que le propone la comunidad lingüística.



[1]  Utilizamos el término ontogénesis porque éste  se refiere a los procesos que sufren los seres vivos desde la fecundación hasta su plenitud y madurez. 

viernes, 18 de octubre de 2013

Una noticia para compartir...




Este no ha sido un buen cuatrimestre para mi.
Lamentablemente .he atravesado serios problemas de salud que me tuvieron apartada de las aulas. Ayer me entero que mi hermano mayor está en terapia intensiva... y en medio de tanto dolor una noticia que me da un poquito de oxígeno.. Este año hemos vuelto a quedar finalistas con nuestro blog, esto no es un premio pero es un importante reconocimiento al trabajo diario, ya que hemos quedado finalistas entre más de doscientos setenta blogs educativos de Nivel Superior / Universitario.. y desde luego esto fue posible porque ustedes trabajan y consultan este espacio. Un abrazo a tod@s!!!!!

jueves, 17 de octubre de 2013

UN LIBRO DE TEORÍA LITERARIA QUE NO DEBERÍAN DEJAR DE LEER

Tzvetan Todorov Introducción a la literatura fantástica


“La expresión “literatura fantástica” se refiere a una variedad de la literatura
o, como se dice corrientemente, a un género literario. El examen de obras literarias desde el punto de vista de un género es una empresa muy particular. Lo que aquí intentamos es descubrir una regla que funcione a través de varios textos y nos permita aplicarles el nombre de “obras fantásticas” y no lo que cada uno de ellos tiene de específico. Estudiar La piel de zapa desde el punto de vista del género fantástico no es lo mismo que estudiar este libro en sí mismo, en el conjunto de la obra balzaciana, o en el de la literatura contemporánea. El concepto de género es,pues, fundamental para la discusión que iniciaremos. Por tal motivo, es necesario empezar por aclarar y precisar este concepto, aun cuando un trabajo de esta índole nos aleje, aparentemente, de lo fantástico en sí.”


Cuentos para sala de cuatro y cinco


A esta edad les encanta descubrir el mundo de los CUENTOPOS DE GULULÚ de M.E. Walsh, o las historias de Gustavo Roldán tales como “El monte era una fiesta”, también se divierten de la mano de Ricardo Mariño (“Cuento con ogro y princesa” y desde luego con E. Wolf – “Silencio niños y otros cuentos”  También les gusta mucho Laura Devetach  “La torre de cubos” y  hasta podemos probar con las desopilantes conversaciones de los “Señores Moc y Poc" de Pescetti. También se sienten muy atraídos por las leyendas y las breves historias de aventuras. Nunca nos debemos olvidar de los cuentos tradicionales y de los cuentos folclóricos que suelen ser sencillos y han permaneciido a través del tiempo. Estrategias como una mesa de libros que les permita manipular el material y elegirlo no deberían faltar en la sala. Una ronda de intercambio para que todos puedan expresar qué les pasó frente a ese texto en particular.

En sala de cinco podemos trabajar la novela. Aquí les dejamos dos bellas historias para compartir. Recuerden siempre que la Revista Imaginaria tiene muy buen material y desde luego recurran a la antología de la cursada.. ¡Ah y no se olviden de trabajar el libro álbum!!!! Mucha suerte!!!! Estela Quiroga
Monigote en la arena

Extraído, con autorización de su autora y sus editores, del libro Monigote en la arena (Buenos Aires, Ediciones Colihue, 1984. Colección Libros del Malabarista).
FUENTE REVISTA VIRTUAL IMAGINARIA


La arena estaba tibia y jugaba a cambiar de colores cuando la soplaba el viento. Laurita apoyó la cara sobre un montoncito y le dijo:
—Por ser tan linda y amarilla te voy a dejar un regalo —y con la punta del dedo dibujó un monigote de seda y se fue.
Monigote quedó solo, muy sorprendido. Oyó como cantaban el agua y el viento. Vio las nubes acomodándose una al lado de la otra para formar cuadros pintados. Vio las mariposas azules que cerraban las alas y se ponían a dormir sobre los caracoles.
—Hola —dijo monigote, y su voz sonó como una castañuela de arena.
El agua lo oyó y se puso a mirarlo encantada.
—Glubi glubi, monigote en la arena es cosa que dura poco —dijo preocupada y dio dos pasos hacia atrás para no mojarlo—. ¡Qué monigote más lindo, tenemos que cuidarte!
—¿Qué? ¿Es que puede pasarme algo malo? —preguntó monigote tirándose de los botones como hacía cuando se ponía nervioso.
—Glubi glubi, monigote en la arena es cosa que dura poco —repitió el agua, y se fue a a avisar a las nubes que había un nuevo amigo pero que se podía borrar.
—Flu flu —cantaron las nubes—, monigote en la arena es cosa que dura poco. Vamos a preguntar a las hojas voladoras cómo podemos cuidarlo.
Monigote seguía tirándose los botones y estaba tan preocupado que ni siquiera probó los caramelitos de flor de durazno que le ofrecieron las hormigas.
—Crucri crucri —cantaron las hojas voladoras—. Monigote en la arena es cosa que dura poco. ¿Qué podemos hacer para que no se borre?
El agua tendió lejos su cama de burbujas para no mojarlo. Las nubes se fueron hasta la esquina para no rozarlo. Las hojas no hicieron ronda. La lluvia no llovió. Las hormigas hicieron otros caminos.
Monigote se sintió solo solo solo.
—No puede ser —decía con su vocecita de castañuela de arena—, todos me quieren pero porque me quieren se van. Así no me gusta.
Hizo "cla cla cla" para llamar a las hojas voladoras.
—No quiero estar solo —les dijo—, no puedo vivir lejos de los demás, con tanto miedo. Soy un monigote de arena. Juguemos, y si me borro, por lo menos me borraré jugando.
—Crucri crucri —dijeron las hojas voladoras sin saber qué hacer.
Pero en eso llegó el viento y armó un remolino.
—¿Un monigote de arena? —silbó con alegría—. Monigote en la arena es cosa que dura poco. Tenemos que hacerlo jugar.
"Cla cla cla", hizo monigote porque el remolino era como una calesita.
Las hojas voladoras se colgaron del viento para dar vueltas.
El agua se acercó tocando su piano de burbujas.
Las nubes bajaron un poquito, enhebradas en rayos de sol.
Monigote jugó y jugó en medio de la ronda dorada, y rió hasta el cielo con su voz de castañuela.
Y mientras se borraba siguió riendo, hasta que toda la arena fue una risa que juega a cambiar de colores cuando la sopla el viento.



La cueva del caimán

Parece que cuando Dios hizo la tierra estuvo tan ocupado creando los árboles, los ríos, y las enormes montañas que se volvió al cielo sin dejar el fuego a los hombres. Cuando se dio cuenta de su olvido bajó en plena noche a traerlo y al único que encontró despierto fue al caimán.
—Te dejo el fuego para que por la mañana lo compartas con los hombres. Así podrán cocinar la comida y calentarse en el invierno —le dijo Dios y desapareció.

Al caimán el fuego le pareció el mejor de los tesoros pero, ¿por qué compartirlo así nomás? Los hombres no eran generosos con él. Siempre lo andaban molestando y nunca compartían su comida. El caimán pasó toda la noche pensando qué hacer. No se animaba a ignorar la palabra de Dios y tampoco quería desperdiciar la oportunidad de pedir algo a cambio del fuego.
Al día siguiente el caimán le dijo a los hombres que Dios le había confiado algo mágico para cocinar la comida y que estaba dispuesto a compartirlo si ellos estaban de acuerdo en ofrecerle parte de lo que cazaban. Entonces les propuso que dejaran la carne al pie de la montaña y él se encargaría de cocinarla a cambio de su ración diaria de comida. Los hombres lo hicieron un día para probar el sabor y tanto les gustó la comida cocida que aceptaron lo que les proponía el caimán.
Y así fue. El caimán tenía su alimento asegurado y lo único que hacía era cocinar la carne por la noche en su cueva. El resto del día andaba tomando sol recostado en las piedras y agradeciendo la buena idea que había tenido.
Pero la historia no termina aquí.
Una tarde, un joven de la tribu llamado Imá acompañó a su padre para aprender los secretos de la caza y corriendo detrás de una gallineta azul del monte se alejo demasiado y se perdió.
Caminó Imá por la ladera de la montaña y buscando el camino de regreso encontró una cueva y como era un muchacho curioso entró. Hacía mucho calor allí y había un olor extraño. La tierra de la cueva era muy negra y cuando Imá la tocó para llevarse la mano a la nariz pudo comprobar que el olor estaba guardado allí.
Salió Imá de la cueva y luego de caminar otro rato escuchó la voz de su padre que lo llamaba desde lejos. Después del reencuentro, el padre le preguntó por qué tenía las manos y la cara manchadas de negro; Imá le contó del extraño olor que salía de esa cueva.

—Debe ser la cueva del caimán —dijo el indio anciano al enterarse de la aventura de Imá—. ¿No estaba el fuego allí?
Al día siguiente partieron varios hombres para que Imá los guiara hasta la cueva del caimán. Al encontrarla los hombres tocaron la tierra negra y sintieron el calor que todavía guardaba de la fogata en la que el caimán había asado la comida.
—Si el fuego no esta aquí, ¿dónde lo guarda el caimán? —se preguntaban todos en la tribu.
—En la boca —dijo el viejo sabio—. El único lugar en el que el caimán puede guardar el fuego durante el día es en la boca.
En cuanto dijo esto todos pensaron en robarle al animal su preciado secreto.
A los pocos días organizaron una fiesta para todos los animales. Cada uno haría su gracia con la intención de lograr que el caimán se riera a carcajadas y cuando tuviera su boca bien abierta intentarían robarle el fuego.
El caimán llegó desconfiando de la invitación. Nunca los hombres lo incluían en sus fiestas y sabía bien que era porque le envidiaban el fuego.
Al llegar vio que estaban todos los animales del monte. Pero el caimán entró serio y con la boca bien cerrada, saludando a regañadientes.
El primer número lo hizo la serpiente. Bailó sobre un tronco enredándose al compás de los tambores y simuló atarse en un nudo del que parecía no poder salir. Los animales aplaudían y reían a carcajadas. El caimán se mantuvo serio y aburrido.
Después la gallineta bailó haciendo girar su cuello como un trompo. Era gracioso ver cómo el pico le quedaba para atrás y volvía girando rapidisimo. Los animales aplaudían y silbaban Pero el caimán apenas se sonrió.

En el tercer número apareció la tortuga sacando muy larga la cabeza de su caparazón y volviéndola a entrar hasta desaparecer. Quedaba graciosa ya que cuando la cabeza llegaba bien afuera simulaba un estornudo y después se replegaba otra vez hasta esconderse. Todos los animales se reían y el caimán sonrió un poco más confiado.
De todos los animales el que estuvo más gracioso fue el zorro de orejas chicas.
—Auuuuuu-hip-auuuuuu-hip —el zorro aullaba con hipo y esto hacía que el aullido saliera entrecortado y agudo. Los demás animales se agarraban la panza con las manos de tanta risa y el caimán abrió tanto la boca para reírse que un poco de fuego se le escapó. Entonces el pájaro tijera, que estaba muy atento, dio un vuelo rápido por arriba del caimán y le robó una llama.
Allí se terminó la fiesta para el caimán. Ofendido y enojado se fue a su cueva para avivar el poco fuego que le había quedado entre los dientes mientras el pájaro tijera, los otros animales y los hombres continuaron el festejo por primera vez iluminados por el fuego.
Desde ese día el caimán tiene que buscar su propia comida y los hombres disfrutan de sabrosos manjares.
Esta historia la cuentan los Sanema-yanoama, una tribu que habita al sur del estado de Bolívar (Venezuela) y sudeste del territorio Amazonas (al norte de Brasil). La espesura de la selva evitó que el hombre blanco modificara su cultura. Tal es así que aún continúan con sus ritos. Uno de ellos es la ingestión de las cenizas de los muertos, ya que creen que los huesos encierran mucha energía. Se saludan con puñetazos en el esternón para hacer alarde del vigor y esplendor vital.
En cuanto a las matemáticas, se las arreglan de manera sencilla ya que sólo conocen dos números, el uno y el dos, y todo lo demás es solamente "más de dos" o "varios" o "muchos".
Los ancianos son muy respetados y los cuidan a pesar de que no estén capacitados para su propio mantenimiento.
Sus principales actividades para sostenerse son la caza y la pesca.
Encontramos esta historia en revista Antropológica N° 22, 1968, órgano del Instituto Caribe de Antropología y Sociología, Caracas. Venezuela.

Esta leyenda fue extraída, con autorización de los autores y los editores, del libro El origen del fuego, de Margarita Mainé y Héctor Barreiro (Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2001. Colección Cuentamérica).

Margarita Mainé es escritora y docente. Publicó varios libros para niños y jóvenes.
Un amplio informe sobre trayectoria y su obra se puede encontrar en la sección "Autores" de Imaginaria, esta dirección: http://www.imaginaria.com.ar/08/6/maine.htm


martes, 15 de octubre de 2013

ALGUNOS CONCEPTOS QUE NO PODÉS DEJAR DE SABER PARA APROBAR PRÁCTICAS DEL LENGUAJE 1

¿Cómo se trabaja en lactario?


En el Jardín Maternal, en general y en el lactario en particular, el trabajo está organizado por parejas pedagógicas. Así llamamos, a estas dos docentes que comparten un mismo espacio físico, los mismos materiales y hasta las/os alumnas/os. Esta compañía constante puede resultar un alivio en la tarea o una carga, por lo que merece ser considerada de modo singular. Por un lado, la presencia de un adulto con el que conversar cuando las/os Niñas/os no lo hacen puede resultar una tentación permanente. Sin embargo, en las salas debe estar tanto presente el sonido cálido y contenedor  de la voz del maestro/a, como la capacidad de los docentes para escuchar y estar muy atentos a los inicios de la expresión oral de los pequeños. No deberían faltar, en ocasiones melodías que se transformen en un estímulo sonoro que no se olvidará. De ninguna manera estará presente la radio como cortina con la que se pretenda dar cuenta de que en esa sala pasan cosas. La radio como sonido constante en las salas muchas veces está `presente porque se confía en que la maestra puede superar con su voz ese sonido, lográndose así cierta clima “familiar”. Lo que en realidad ocurre es que se habla superando ese sonido: fuerte, generando ambientes en los que se hace difícil sostener la tarea con serenidad.
El desempeño docente en cualquiera de las secciones, se constituye por

distintos momentos que implica la planificación o anticipación, el desarrollo de la tarea y la evaluación de esta. Recordemos que la planificación debe ser muy FLEXIBLE y que lo más importante es atender las necesidades de los chicos.
¿Debo dejar llorar a los bebés, porque después de todo ya se les pasará?
Antes de responder a esta pregunta les sugiero leer el siguiente artículo:

Declaración sobre el llanto de los bebés.

Hombres y mujeres, científicas y profesionales que trabajamos en distintos campos de la vida y del conocimiento, madres y padres preocupados por el mundo en el que nuestros hijos e hijas van a crecer, hemos creído necesario hacer la siguiente declaración:
Es cierto que es frecuente que los bebés de nuestra sociedad Occidental lloren, pero no es cierto que 'sea normal'. Los bebés lloran siempre por algo que les produce malestar: sueño, miedo, hambre, o el más frecuente, y que suele ser causa de los anteriores, la falta del contacto físico con su madre u otras personas del entorno afectivo.
El llanto es el único mecanismo que los bebés tienen para hacernos llegar su sensación de malestar, sea cual sea la razón del mismo; en sus expectativas, en su continuum filogenético no está previsto que ese llanto no sea atendido, pues no tienen otro medio de avisar sobre el malestar que sienten ni pueden por sí mismos tomar las medidas para solventarlo.
El cuerpo del bebé recién nacido está diseñado para tener en el regazo materno todo cuanto necesita, para sobrevivir y para sentirse bien: alimento, calor, apego; por esta razón no tiene noción de la espera, ya que estando en el lugar que le corresponde, tiene a su alcance todo cuanto necesita; el bebé criado en el cuerpo a cuerpo con la madre desconoce la sensación de necesidad, de hambre, de frío, de soledad, y no llora nunca. Como dice la norteamericana Jean Liedloff, en su obra The Continuum Concept, el lugar del bebé no es la cuna ni la sillita ni el cochecito, sino el regazo humano. Esto es cierto durante el primer año de vida; y los dos primeros meses de forma casi exclusiva (por eso la antigua famosa 'cuarentena' de las recién paridas); luego, los regazos de otros cuerpos del entorno pueden ser sustitutivos algunos ratos. El propio desarrollo del bebé indica el fin del periodo simbiótico: cuando se termina la osificación y el bebé empieza a andar: entonces empieza poco a poco a hacerse autónomo y a deshacerse el estado simbiótico.
La verdad es obvia, sencilla y evidente.
El bebé lactante toma la leche idónea para su sistema digestivo y además puede regular su composición con la duración de las tetadas, con lo cual el bebé criado en el regazo de la madre no suele tener problemas digestivos.
Cuando la criatura llora y no se le atiende, llora con más y más desesperación porque está sufriendo. Hay psicólogos que aseguran que cuando se deja sin atender el llanto de un bebé más de tres minutos, algo profundo se quiebra en la integridad de la criatura, así como la confianza en su entorno.
Los padres, aunque nos han educado en la creencia de que 'es normal que los niños lloren' y que 'hay que dejarles llorar para que se acostumbren', y por ello estamos especialmente insensibilizados para que su llanto no nos afecte, a veces no somos capaces de tolerarlo. Como es natural si estamos un poco cerca de ellos, sentimos su sufrimiento y lo sentimos como un sufrimiento propio. Se nos revuelven las entrañas y no podemos consentir su dolor. No estamos del todo deshumanizadas. Por eso los métodos conductistas proponen ir poco a poco, para cada día aguantar un poquito más ese sufrimiento mutuo. Esto tiene un nombre común, que es la ‘administración de la tortura’, pues es una verdadera tortura la que infligimos a los bebés cuando hacemos ésto, y nos infligimos a nosotras mismas, por mucho que se disfrace de norma pedagógica o pediátrica.
Varios científicos estadounidenses y canadiense (biólogos, neurólogos, psiquiatras, etc.), en la década de los noventa, realizaron diferentes investigaciones de gran importancia en relación a la etapa primal de la vida humana; demostraron que el roce piel con piel, cuerpo a cuerpo, del bebé con su madre y demás allegados, produce unos moduladores químicos necesarios necesarios para la formación de las neuronas y del sistema inmunológico; en fin, que la carencia de afecto corporal trastorna el desarrollo normal de las criaturas humanas. Por eso los bebés, cuando se les deja dormir sol@s en sus cunas, lloran reclamando lo que su naturaleza sabe que les pertenece.
En Occidente se ha creado en los últimos 50 años una cultura y unos hábitos, impulsados por las multinacionales del sector, que elimina este cuerpo a cuerpo de la madre con la criatura y deshumaniza la crianza: al sustituir la piel por el plástico y la leche humana por la leche artificial, se separa más y más a la criatura de su madre. Incluso se han fabricado modelos de walkyes talkys especiales para escuchar al bebé desde habitaciones alejadas de la suya. El desarrollo industrial y tecnológico no se ha puesto al servicio de las pequeñas criaturas humanas, llegando la robotización de las funciones maternas a extremos insospechados.
Simultáneamente a esta cultura de la crianza de los bebés, se medicaliza cada vez más la maternidad de las mujeres; lo que tendría que ser una etapa gozosa de nuestra vida sexual, se convierte en una penosa enfermedad. Entregadas a los protocolos médicos, las mujeres adormecemos la sensibilidad y el contacto con nuestros cuerpos, y nos perdemos una parte de nuestra sexualidad: el placer de la gestación, del parto y de la exterogestación, lactancia incluida. Paralelamente las mujeres hemos accedido a un mundo laboral y profesional masculino, hecho por los hombres y para los hombres, y que por tanto excluye la maternidad; por eso la maternidad en la sociedad industrializada ha quedado encerrada en el ámbito privado y doméstico. Sin embargo, durante milenios la mujer ha realizado sus tareas y sus actividades con sus criaturas colgadas de sus cuerpos, como todavía sucede en las sociedades no occidentalizadas. La imagen de la mujer con su criatura tiene que volver a los escenarios públicos, laborales y profesionales, so pena de destruir el futuro del desarrollo humano.
A corto plazo parece que el modelo de crianza robotizado no es dañino, que no pasa nada, que las criaturas sobreviven; pero científicos como Michel Odent (1999 y www.primal-health.org), apoyándose en diversos estudios epidemiológicos, han demostrado la relación directa entre diferentes aspectos de esta robotización y enfermedades que sobrevienen en la edad adulta. Por otro lado, la violencia creciente en todos los ámbitos tanto públicos como privados, como han demostrado los estudios de la psicóloga suizo-alemana Alice Miller (1980) y del neurofisiólogo estadounidense James W. Prescott (1975), por citar sólo dos nombres, también procede del mal trato y de la falta de placer corporal en la etapa primera de la vida humana. También hay estudios que demuestran la correlación entre la adicción a las drogas y los trastornos mentales, con agresiones y abandonos sufridos en la etapa primal. Por eso los bebés lloran cuando les falta lo que se les quita; ell@s saben lo que necesitan, lo que les correspondería en ese momento de sus vidas.
Deberíamos sentir un profundo respeto y reconocimiento hacia el llanto de los bebés, y pensar humildemente que no lloran porque sí, o mucho menos, porque son malos. Ellas y ellos nos enseñan lo que estamos haciendo mal.
También deberíamos reconocer lo que sentimos en nuestras entrañas cuando un bebé llora; porque pueden confundir la mente, pero es más difícil confundir la percepción visceral. El sitio del bebé es nuestro regazo: en esta cuestión, el bebé y nuestras entrañas están de acuerdo, y ambos tienen sus razones.
No es cierto que el co-lecho (la práctica de que los bebés duerman con sus padres) sea un factor de riesgo para el fenómeno conocido como ‘muerte súbita’. Según The Foundation for the Study of Infant Deaths, la mayoría de los fallecimientos por ‘muerte súbita’ se producen en la cuna. Estadísticamente, por lo tanto, es más seguro para el bebé dormir en la cama con sus padres que dormir solo (Angel Alvarez www.primal.es).
Por todo lo que hemos expuesto, queremos expresar nuestra gran preocupación ante la difusión del método propuesto por el neurólogo E. Estivill en su libro Duérmete Niño (basado a su vez en el método Ferber divulgado en Estados Unidos), para fomentar y ejercitar la tolerancia de los padres al llanto de sus bebés; se trata de un conductismo especialmente radical y especialmente nocivo teniendo en cuenta que el bebé está aún en una etapa de formación. No es un método para tratar los trastornos del sueño, como a veces se presenta, sino para someter la vida humana en su más temprana edad. Las gravísimas consecuencias de este método, han empezado ya a ponerse de manifiesto.
Necesitamos una cultura y una ciencia para una crianza acorde con nuestra naturaleza humana, porque no somos robots, sino seres humanos que sentimos y nos estremecemos cuando nos falta el cuerpo a cuerpo con nuestros mayores. Para contribuir a ello, para que tu hijo o tu hija deje de sufrir YA, y si te sientes mal cuando escuchas llorar a tu bebé, hazte caso, cógele en brazos para sentirle y sentir lo que está pidiendo; posiblemente sólo sea eso lo que quiere y necesita, el contacto con tu cuerpo. No se lo niegues.
Cuando un recién nacido aprende en una sala de nido que es inútil gritar... está sufriendo su primera experiencia de sumisión. (Michel Odent)





¿CÓMO TRABAJAR LAS PRÁCTICAS DEL LENGUAJE EN UNA SALA DE DOS?

La sala de dos es la sala del movimiento; es la sala en la que se mueven,
caminan, prueban todo el tiempo como ese cuerpo que están descubriendo como propio les permite expresarse.
Es además la sala en la que no pueden faltar elementos que propicien la expresión verbal. Ya sean teléfonos, como títeres, por nombrar los más usados. Es importante que el docente les habilite escenarios para conversar entre ellos, que tengan casitas para estar adentro, hechas con sábanas o de las compradas. Es importante que el docente sea respetuoso cuando no le permiten participar de una actividad.
La sala de dos años es la sala de los grandes cambios par las/os niñas/os y sus familias. Resulta fundamental que el docente comprenda esto  cuando se relaciona con las familias. Es a esta edad cuando las familias pierden a sus bebés y asumen al niño o niña como tal, independiente, autónomo, sujeto de cuidado y de autonomía, oscilando entre el “yo puedo” y el llamado angustioso por ayuda. Es necesario que el docente esté atento a ello, ya que no siempre es sencillo este tránsito al mismo tiempo que inevitable. El Jardín suele ser el espejo en el que la familia ve como está educando a su pequeño y es la maestra, la con sus gestos, sus palabras, sus relatos quien lo confirma permanentemente sin duda la tarea de enseñar a  niñas y niños tan pequeños es un gran desafío y un placer inmenso.
Los niños llegan al jardín hablando o comenzando a hablar su lengua materna, la lengua de los afectos, la de los primeros intercambios familiares, lengua que les da identidad social y cultural. En la sala pueden encontrarse con compañeritos  de otras regiones que hablan diferentes formas del castellano o que hablan  otras lenguas, ya que nuestro país es cada vez más   multilingüe. Además en la sala se usan diversas variedades lingüísticas y diferentes registros de una misma lengua. Hay registros formales e informales, hablados o escritos, científicos, periodísticos, entre otros, que se presentan como el resultado de  selecciones hechas por el hablante o el escritor, determinada por la situación de comunicación por ejemplo, el uso de los pronombres personales, vos (informal- expresa que hay poca distancia, mayor conocimiento entre los participantes), usted (formal) o de formas coloquiales, como los pedidos “pis” o “quiero pis” (de uso familiar) a “voy al baño” (de uso más formal). También los niños están en contacto con variedades dialectales, por ejemplo, el uso de pibe, gurí, nene, viejita, por nombrar algunos, y de  diversos registros expresados en los medios de comunicación y de la escucha de la lectura de diferentes  textos. Las experiencias en el jardín les permitirán descubrir que se habla diferente con su docente y sus compañeros que cuando entrevistan a un especialista sobre un tema que están investigando.
Los niños llegan a la escolaridad con prácticas diferentes con el lenguaje, producto de su historia familiar y social, de la posibilidad de participar en conversaciones, en intercambios con otros chicos, con hermanos mayores; de haber escuchado relatos de historias; de tener acceso o no a la información y a la recreación  mediante distintas tecnologías de la comunicación; de tener contacto o no con libros, diarios, revistas, etc.
Estas diferencias existen, aunque son evidentes, muchas veces se las niega o son motivo de discriminación,    estableciendo qué es hablar bien.
Negar las diferencias, es negar a los sujetos y sus contextos sociales y culturales. Aceptar la diferencia requiere  que brindemos la posibilidad a todos los niños de descubrir de cuántas formas distintas pueden llamarse las mismas cosas (barrilete, papalote, cometa/ niño, nene, chico, pibe, gurí) o qué significados tan distintos puede tener una misma expresión en diferentes lugares (pena, vergüenza), y también reflexionar sobre esas diferencias.


martes, 1 de octubre de 2013

LITERATURA EN EL NIVEL PRIMARIO


IMPORTANTE PARA PROMOVER ESTE ESPACIO CURRICULAR

Una manera muy interesante de trabajar en la sala o en el aula  es a través de Proyectos. Ahora bien, qué es un proyecto y por qué trabajar así en educación.
Todos sabemos que cuando una pareja, un grupo humano tiene proyectos en común todo marcha mejor. De hecho un proyecto supone un deseo, una necesidad, un acuerdo, una distribución y organización particular del trabajo, una actitud cooperativa.
Asimismo implica algo concreto y visible, en materia educativa cuando trabajamos con proyectos tenemos en mente algo que llamaremos eje didáctico. Un Proyecto no es una forma diferente de planificar sino una VERDADERA METODOLOGÍA tanto para ENSEÑAR  como para APRENDER.
El motor de todo PROYECTO es el juego y el desafío que significa para los niños (y desde luego para los adultos involucrados: docente, padres, abuelos) ese conjunto de acciones que se transformarán finalmente en un PRODUCTO (una antología, una muestra de arte, un libro de recetas, una feria de platos…)
Los PROYECTOS tienden a generar autonomía y responsabilidad en el grupo y a hacer participar a las familias en ellos; para el docente constituyen una herramienta que le ofrece ricas, creativas y variadas posibilidades de trabajar con diferentes contenidos.
Podemos elaborar PROYECTOS a partir de un tema: ejemplo LAS LEYENDAS EN NUESTRO PAÍS  y desarrollarlo solamente desde las prácticas del lenguaje  o pensar cómo a partir de ese tema lo relacionamos con otras áreas, por ejemplo con sociales, con naturales...
Supongamos que solamente vamos a trabajar las prácticas del lenguaje, en ese caso deberemos tratar de prever y planificar situaciones en las que sea necesaria la lectura por parte nuestra ya se de leyendas o de historias de determinados pueblos originarios, en las que se muestre que el género discursivo, el propósito y las circunstancias nos marcan diferentes formas de leer, no es lo mismo leer una leyenda que una enciclopedia.
Por otra parte voy a tener que generar  espacios y propuestas para que los niños apliquen diferentes  estrategias de lectura (anticipaciones, , inferencias), en las que se exploren elementos paratextuales ( LES RECUERDO QUE EL PARATEXTO SE CONTITUYE A TRAVÉS DE TODO LO QUE RODEA A UN TEXTO: IMÁGENES, TAPA, CONTRATAPA, ÍNDICE, ETC) para confirmar o descartar hipótesis, en las que los niños recurran a sus conocimientos previos sobre otros textos para establecer relaciones, recordemos que toda práctica se enriquece si nuestros pequeños alumnos tienen  oportunidades de vincularse con distintas prácticas.
En otras palabras armar un proyecto implica no solamente relatar como sería sino realmente ponerse a pensar y escribir un auténtico proyecto que luego intercambiarán entre ustedes.
Para ver las “partes de un proyecto” las invito a que busquen en mi blog Entre el Mouse y la tiza CONOZCAMOS A L DEVETACH + ESTELA QUIROGA si escriben esto así salen justo a esa página…


 “Las palabras nacen como un emergente de las situaciones vividas. Las palabras nos nacen ‘pegadas’ a las cosas, inseparables de ellas. […]La palabra primitiva arrastra con
ella la realidad de la que ha ido emergiendo.
 Es inmensamente histórica porque tiene incorporado el tiempo, el acontecer personal, la propia vida. Toda palabra tiene un aquí y un ahora –que son los que le dan sentido– y también tiene un pasado de experiencias buenas o malas, divertidas o angustiosas, y desde ese pasado ha ido emergiendo.”
                     Graciela Montes, “Que nos vuelvan las palabras”.


A todos y todas los que en este momento están trabajado con Proyectos les deseo mucho éxito 





 compañeros y saquen conclusiones





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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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