viernes, 25 de mayo de 2012

PRÁCTICAS DEL LENGUAJE EN LA EDUCACIÓN INICIAL 1 Para leer a J. Bruner antes del parcial..




Estos apuntes intentan allanar la lectura del texto “El habla del niño”, no obstante recomendamos la lectura del texto original además de lo aquí publicado, ya que este escrito no tiene la intención de reemplazar la bibliografía sino, simplemente, de ayudarlos con su comprensión.

Bruner nos dice que un niño o una niña adquiere, o está adquiriendo el lenguaje cuando es capaz de formular expresiones congruentes, aunque aclara, que la gramática de un infante no es igual a la de un adulto. Este punto es muy importante porque pone de manifiesto que el niño NO APRENDE POR IMITACIÓN O POR INDUCCIÓN.
Por otra parte, un niño o niña adquiere el lenguaje cuando tiene CAPACIDAD DE REFERENCIA Y DE SIGNIFICADO. Esta tarea no es para nada sencilla puesto que una misma palabra puede adquirir distintos significados de acuerdo con la situación contextual. Supongamos que digo
FUEGO esto podría ser:

·                   Una advertencia
·                   Deseo de encender un cigarrillo
·                   Un estado interior
Realmente ADQUIRIR UNA LENGUA implica tener claras estas cuestiones.
Cuando se habla de adquisición del lenguaje estamos hablando de un INTENTO DE COMUNICACIÓN y, en la medida que esto se logre estaremos en camino a la adquisición, ahora bien, para ser un HABLANTE COMPETENTE se deben combinar
·                   SINTAXIS
·                   SEMÁNTICA
·                   PRAGMÁTICA

El lenguaje para Bruner empieza antes como comunicación que como código establecido.

   “La adquisición del lenguaje "comienza" antes de que el niño exprese su primera habla léxico-gramatical. Comienza cuando la madre y el niño crean una estructura predecible de acción recíproca que puede servir como un microcosmos para comunicarse y para constituir una realidad compartida. Las transacciones que se dan dentro de esa estructura constituyen la entrada, o input a partir de la cual el niño conoce la gramática, la forma de referir y de significar, y la forma de realizar sus intenciones comunicativamente.
   Esta es sin duda  la tesis fuerte de Bruner: la sintaxis, la semántica y la pragmática tienen su origen dentro de los formatos, se aprenden interdependientemente y se desarrollan gracias a los datos que extraen los niños de esas estructuras comunicativas. Pero interesa aquí sobre todo la semántica, en concreto, cómo adquieren los lexemas infantiles su significado.
  
   Según Bruner, las primeras palabras aparecen en el seno de formatos de juegos, de petición, o de referencia, como vocalizaciones idiosincrásicas o lúdicas de carácter puramente performativo. Intervienen en el formato, no como elementos representativos o semióticos, sino como elementos constitutivos, partes casi materiales del juego. Por ejemplo, el sonido "boo", dicho por la madre, cuando aparece el muñeco en el juego del cu-cú, es un elemento fijo y rutinario,  casi tan constitutivo  materialmente como el muñeco mismo. Estas vocalizaciones, aunque acompañan a la acción como un elemento de ella, proporcionan también un esqueleto o estructura formal en la que luego pueden introducirse, en primer lugar, vocalizaciones idiosincrásicas, pero ya semánticas, que representan a objetos o acciones de forma todavía no convencional. Por ejemplo, un niño usaba para marcar objetos de atención una doble sílaba de su invención "bi-bí", en formatos de atención conjunta. O un niño tenía una palabra propia para el formato de petición de una manzana, "buba", que funcionaba perfectamente porque la madre podía interpretar su referencia, aunque el sonido fuera idiosincrásico. En este caso, cuando las vocalizaciones meramente acompañantes de la acción se sustituyen por vocalizaciones idiosincrásicas, ya debe existir lo que Bruner llama la "hipótesis de semanticidad": el niño ahora cree que los sonidos pautados, aunque idiosincrásicos, representan cosas particulares o tipos de cosas que él experimenta. Debemos distinguir entre la función simbólica de Piaget y la hipótesis de semanticidad de Bruner. Esta última es la función simbólica aplicada sólo a los signos lingüísticos convencionales: es la relación por la que sonidos vocales representan cosas o acciones del mundo.
Tal vez ustedes recuerden cuando al principio de las clases estuvimos buscando en nuestras memorias algunas palabras que ustedes mismos habían inventado y que sabían tal vez porque sus papás se lo habían comentado, por ejemplo recuerdo que una de mis hijas llamaba “alga” a la manzana y así ese sonido  idiosincrásico, poco a poco fue sustituido por  formas más  convencionales, más cercanas o parecidas a las del lenguaje adulto. Hay siempre un momento, en el cual crecen las exigencias fonéticas y semánticas de la madre, (o de la docente) que ya no se contenta con producciones de la jerga infantil, o con copias rudimentarias y le exige al niño cada vez más palabras adultas.
   En resumen, las primeras palabras pasan por un estadio no semántico. Después, por un uso representativo, semántico, pero con sonidos idiosincrásicos (propios del niño); finalmente, por un uso semántico con significantes convencionales, palabras ya producidas según la pauta adulta. En todo el proceso de la adquisición de la palabra ha estado presente el formato.
   Lo que no aclara Bruner es cómo consigue el niño la semanticidad o sus nociones primitivas de semanticidad. El niño adopta, según él, una hipótesis de semanticidad, pero no explicita cómo, ni en qué consiste. Bruner no entra en detalles de cuál sería la infraestructura conceptual necesaria para la hipótesis de la semanticidad, se limita a decir que su objetivo es la pragmática.
Ahora bien, qué es lo que predispone al ser humano a usar el lenguaje y a cambiar a través de su uso? Ese temalo desarrollaremos en nuestra próxima clase virtual (25/5/2012)




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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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