lunes, 16 de mayo de 2011

LITERATURA Y HUMOR Por Estela Quiroga



Si partimos de la etimología de la palabra Parodia: podemos decir que se trata de una voz griega, παρώδïα, compuesta por παρα = "para" (similar) y ώδή = "ode" (canto,oda).Esto significa que la parodia es un texto imitativo.
Por lo tanto deberemos hablar de dos textos: El texto parodiado, que llamaremos en adelante TEXTO A y el texto paródico al que llamaremos TEXTO B. Entre ambos se produce una relación intertextual.[1]
Noé Jitrik insiste en el concepto de intertextualidad: “Si la parodia requiere en su punto de partida algo parecido a la imitación, se define como un fenómeno de intertextualidad, lo cual no quiere decir que toda intertextualidad genere un efecto paródico” [2]
El TEXTO A y el TEXTO B se encuentran en una situación de paralelismo pero son diferentes. Es importante mencionar que la aparición del TEXTO B actúa sobre el TEXTO A y justamente en esto radica el valor de la parodia, ya que genera una situación esencialmente literaria, la parodia nos obliga a mirar de otro modo, es una suerte de llamado de atención. Es importante destacar que el paso del TEXTO A al TEXTO B se hace a través de un complejo conjunto de procedimientos: la deformación, la exageración, la degradación, la repetición, la conmutación. Algunos de estos procedimientos son más visibles que otros. De hecho suele parodiarse un aspecto, o bien el estilo, o los personajes, o un tema.
Cuando uno pronuncia la palabra parodia, automáticamente piensa en el efecto risueño, sin embargo no necesariamente debe ser así. De hecho trabajaremos con un texto de Fontanarrosa que si bien no resulta hilarante, está impregnado de humor. Con esto queremos decir que puede existir parodia sin risa. Jitrik plantea que no necesariamente todo texto paródico es risueño.
Ya hemos mencionado algunos procedimientos de parodización. Veamos ahora tres conceptos que se relacionan con las obras en función del sistema literario. (Jitrik 1990)Distinguiremos contexto, de cotexto y de situación. El contexto se refiere a los elementos extratextuales que influyen en la escritura de ese nuevo texto, por ejemplo el momento sociopolítico. El cotexto, en cambio tiene que ver con los otros textos con los que se relaciona, es un concepto sistémico. Finalmente la situación del texto tiene que ver con el modo en que un texto se sitúa para ser parodiado. Todo texto tiene identidad propia, generada por aquellos rasgos más sobresalientes. Cuantos más rasgos distintivos tenga más parodiable será. Los textos que se parodian son aquellos que ya están consagrados y es necesario el reconocimiento cultural del texto para crear una complicidad especial con el lector y que el efecto paródico se dispare.

PROCEDIMIENTOS HUMORÍSTICOS EN CUENTO CON OGRO Y PRINCESA de Ricardo Mariño


La vida en su totalidad es una gran broma cósmica.Podemos comprenderla únicamente a través de la risa.
Tómala seriamente y la perderás.
Bhagwan Shree Rajneesb
“ Todo hecho humorístico se relaciona con la presencia de un saber (una ley) y una rápida operación de momentáneo derrumbe de esa ley “ enuncia el propio Mariño en su artículo La venganza del peor del grado (Piedra Libre/ Córdoba – Mayo 1992) intentaremos ver cómo este enunciado se hace carne en su “Cuento con ogro y princesa”, cuáles son los procedimientos que emplea para desmoronar la lógica y hacernos descostillar de risa a grandes y chicos.
Nos parece pertinente relatar una experiencia didáctica que se produjo en el tercer año del Profesorado de EGB 1 y 2 con un grupo de residentes.
Al promediar el primer cuatrimestre habíamos leído “Historias a Fernández” de Ema Wolf. Es el primer año que trabajo con este grupo[4] y me sorprendí frente al escaso, casi nulo conocimiento que tenían de literatura infantil. Les propuse entonces, hacer un parcial domiciliario que consistía en armar una antología de autores argentinos dedicados a la L.I. Huelga decir que el objetivo era que se pusiesen en contacto con diferentes textos, y a partir de allí seleccionarlos, escribir notas al pie, preparar un prólogo que justificara la elección y finalmente armar una serie de actividades respetando una secuencia didáctica. Al principio protestaron y aseguraron que era imposible tamaña hazaña, luego terminaron entusiasmadísimos frente a sus propios trabajos y los descubrimientos que ellos mismos habían hecho de autores como Laura Devetach, Mariño, Pescetti, Wolf, Cabal, Montes, Roldán, a quienes ni siquiera habían oído mencionar, porque créase o no en los profesorados de EGB 1 y 2 tanto de Provincia de Buenos Aires, como de la Ciudad no hay previsto un espacio específico para la LI, lo sé a ciencia cierta porque trabajo en ambas jurisdicciones. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con Cuento con ogro y princesa? Vamos por partes. A una pareja de residentes les tocó dar Novela y cuento y con el optimismo que los caracteriza me dijeron que era imposible. De modo que nos pusimos a pensar juntos en qué textos elegir y por qué. Se trataba de un grupo de veintitrés alumnos de tercer grado.
Los residentes frente a la propuesta gritaron a dúo¡¡Historias a Fernández!! Con gran satisfacción exclamé -¡Perfecto, magnífica elección! Ahora piensen con cuál de todos los cuentos leídos combinaría a la perfección y por qué?
Me miraron desconcertados y con cierta desconfianza. – Usted siempre planteándonos problemas profesora – protestó Mariana.
-Eso me suena conocido, a qué teoría pedagógica responde – pregunté
-¡Piaget! ¡Puro Piaget! – terció Carlos acostumbrado a mi juego.
Mariana abrió los ojos y se tapó la boca con la mano izquierda mientras agitaba con ansias la derecha, luego batió palmas y con voz triunfal contestó - ¡Lo tengo! Con “Cuento con ogro y princesa” de Mariño.
Iba a preguntar por qué pero Carlos se adelantó. Mariana empezó a decir cosas a borbotones – Tienen algo en común, no sé el narrador.
No pude menos que sonreírme. Mucho estuvimos trabajando en ambas historias y me pareció importante mencionar esto como parte de la “cocina” de mi escritura que seguramente va a llevar algunos ingredientes de mis jóvenes estudiantes y sería poco honesto no mencionarlo. Hecha esta salvedad, vamos a lo nuestro.
En efecto, tal como lo intuyó Mariana el narrador metaficcional[5] de este cuento juega un papel primordial dentro de los procedimientos humorísticos. Este recurso se pone de manifiesto desde la primera línea:

“Fue así: yo estaba escribiendo un cuento sobre una Princesa. Las princesas, ya se sabe[6], son lindas, tienen hermosos vestidos y en general son bastante tontas”
Mariño, Ricardo: Cuento con Ogro y Princesa, Página 12/colihue, Buenos Aires

Por otra parte aparecen ciertas marcas “ya se sabe” que nos ubican en los aspectos más convencionalizados del cuento maravilloso, las princesas son lindas y los ogros espantosos. Se apuesta a los lugares comunes del género, a aquello que todo lector de este tipo de cuentos conoce, tanto que se transforman en “naturales”, ahora bien, justamente la transgresión está en esta posibilidad de “observar “ el proceso de escritura, claro que los lectores no dudan de que van a leer ficción pero como dijo uno de los niños de tercer grado de la Escuela Nro 3 de Caseros: “Hace que te metás más en la historia y te causa más gracia” ..
Sin duda en este texto se está parodiando el género cuentos maravillosos.
La parodia requiere del yo que narra un tono que presupone que comparte con el tú que recepta, un saber previo. (Andruetto 2007) He aquí otro recurso humorístico.
Pero el golpe de gracia de este texto de Mariño radica en el elemento absurdo: el autor busca un personaje en los avisos clasificados. Claro que antes de hacerlo descarta otras posibilidades
Descarté llamar a la policía (en las películas y en los cuentos siempre llega tarde) tampoco quise llamar a un detective (no soporto que fumen pipa en mis cuentos)
Op. Cit. p. 3
Otra vez juega con los saberes de sus lectores al hacer referencia a los estereotipos de otros géneros, en este caso el policial.
Muchos de los chicos de tercer grado que trabajaron con este cuento insistieron en que la parte más divertida es el diálogo del supuesto autor con el personaje, y yo agregaría en especial la negociación
- ¡Príncipe o nada!
- Está bien, haga de Príncipe…me va a arruinar el cuento pero por lo menos salva a la Princesa.
Op. Cit. p.6 / 7
Acto seguido Atilio Rubinatto llega a la cueva del Ogro justo, justo antes que este meta al horno a la Princesa y como dice el narrador “Acá viene la parte de las piñas” y más allá de la autorreferencialidad nos interesa poner el acento en la exageración. Un método común para luchar contra lo solemne, contra el aburrimiento (Bombin/López)

“ le dio una trompada que lo hizo volar exactamente 87 metros y 34 centímetros. Pero el Ogro se levantó, arrancó un sauce de más de 3.600 kilos y se lo dio por la cabeza al Príncipe. Antes que el Ogro saltarasobre él a rematarlo, el Príncipe agarró una piedra de más o menos cuatro mil kilos y se la tiró sobre el dedito gordo del pie derecho”
Op. Cit. p.11
Otro detalle divertido es que resulta ser el caballo quién realmente salva a la Princesa y además es ella quien termina salvando al Príncipe, detalle para nada menor porque aquí se pone de manifiesto no sólo una cuestión de género sino que además se invierten las reglas del cuento clásico.
Muchos chicos estaban entusiasmados porque el caballo apuraba a los enamorados y algunos vieron en el equino al verdadero héroe. Una pequeña explicaba divertida: -Yo creía que la Princesa se iba a casar con el caballo porque al final el Príncipe era medio tonto.
Un poco de teoría…
Ahora bien, desde el punto de vista de los procedimientos es importante hablar de los niveles narrativos. Éstos son construcciones de palabras, basta con poner en comunicación un nivel con otro sin respetar la verosimilitud, para producir lo que Genette llama metalepsis (métalepse)
Para desentrañar las claves del éxito de la técnica no podemos olvidar el esquema de marcos narratológicos que trazó Seymour Chatman, veamos: Texto narrativo___________________
Autor real > Autor implícito > (Narrador) <> (Narratario) > Lector implícito > Lector real
Sin duda este esquema nos servirá como caja de herramientas para desmontar con precisión el proceso de subversión del orden lógico del esqueleto narrativo.
¿Qué es la metalepsis? Se trata de un recurso narrativo en que se mezcla realidad y ficción, el autor se convierte en personaje o un personaje se escapa de la pantalla y se pone a dialogar con otro personaje que aparenta pertenecer a la realidad, muchos textos utilizaron este recurso que resulta simpático y disparatado. En el caso que nos ocupa justamente se produce ese encuentro de mundos ficcionales: El narrador (recordemos el carácter ficcional del mismo) juega a ser el escritor. A su vez el cuento (lo narrado) tiene vida propia, no se detiene, mientras el “escritor” negocia con Rubinatto, la historia sigue y la Princesa peligra, de este modo se produce un interesante juego de niveles.
Cuento con Ogro y Princesa es rico en procedimientos humorísticos, otro muy interesante para mencionar son esas frases hechas que descontextualiza generando sonrisas. Por ejemplo eso de “Princesa al horno con papas” y aparecen frases clisé tales como “Mire un poco las cosas que pasan”
También juega con la intertextualidad , le hace un guiño al lector de poemas de Rubén Darío.
Digamos que es un cuento para chicos hecho a lo grande que todos podemos disfrutar. Muchos estudiantes del profesorado me comentaban que ellos tenían una idea muy diferente de la literatura infantil.
No queremos dejar de mencionar que trabajar este tipo de textos les permitió a los residentes llevar adelante sus prácticas con los niños desde otro lugar, introducir nociones como las de narrador y también reflexionar acerca de los procedimientos literarios, en ningún momento se habló del tema o de los valores morales de los personajes, los niños se divirtieron, la docente del grado felicitó a los estudiantes del profesorado y desde luego, ellos disfrutaron de sus propias clases que es el primer paso para hacer un buen trabajo. Me pareció interesante y valioso el aporte de esta experiencia por eso decidí mencionarla

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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