viernes, 4 de abril de 2014

HAGAMOS MEMORIA...




«Algunas personas piensan que de las cosas malas y tristes es mejor olvidarse. Otras personas creemos que recordar es bueno; que hay cosas malas y tristes que no van a volver a suceder precisamente por eso, porque nos acordamos de ellas, porque no las echamos fuera de nuestra memoria" (Graciela Montes, El golpe y los chicos). 

Los treinta y ocho años del golpe de Estado ocurrido el 24 de marzo de 1976 se presentan como una nueva oportunidad para reflexionar sobre el pasado argentino reciente y también sobre nuestro presente y futuro. 

El desafío de la educación es promover explicaciones sobre una de las experiencias más traumáticas de nuestra historia nacional y habilitar preguntas que sirvan para comprender el pasado desde el tiempo presente y que permitan a su vez construir un futuro mejor. 
En este sentido, la escuela configura un espacio propicio para habilitar el diálogo, la indagación, el pensamiento crítico, la reflexión y la producción. 

Y para ello, es imprescindible que el equipo docente sin distinción de áreas, despliegue un trabajo transversal con multiplicidad de actividades, incluyendo en ellas a la comunidad educativa. 

El«Mes de la Memoria» es también una ocasión para recuperar textos prohibidos por la dictadura, conocerlos, redescubrirlos y ofrecerlos para su lectura. 


Lectura de libros prohibidos durante la última dictadura militar. Análisis del texto, debate y reflexión sobre los argumentos de su prohibición. 


Niveles Inicial y Primario 
Entre las obras prohibidas que se pueden recuperar para leer con los niños y niñas, se destacan:«El caso Gaspar» de Elsa Bornemann; «El pueblo que no quería ser gris» de Ayax Barnes; «Un elefante ocupa mucho espacio» de Elsa Bornemann; «La torre de cubos» y «La planta de Bartolo» de Laura Devetach; «El principito» de Anthony Saint Exupéry; entre otros. 
La Torre de Cubos fue escrito a lo largo de 1964, y se destacó por su "ilimitada fantasía". Es un libro que contiene muchas historias y cuentos que hablan de una nena que construye una torre de cubos que la lleva a mundos imaginarios, o una nena que dibuja en la pared de la cocina un pueblo y éste cobra vida, o de marineros de papel que quieren descubrir que es el mar, o un chico que se traga el silbido de un tren y forma un nuevo lenguaje, también un deshollinador desocupado que dibuja caminos de hollín y un monigote solitario que sale de la pared donde fue dibujado y se relaciona con un niño. 

Entre todas estas historias, se encuentra también La Planta de Bartolo, donde Bartolo siembra una planta y al tiempo nacen cuadernos que el regala a los chicos del pueblo. Así los chicos, «escribían y aprendían con muchísimo gusto». Pero sucedió que el vendedor de cuadernos se enojó: primero quiso comprarle la planta a Bartolo y como se negó a venderla, envió a la policía, pero en ese momento llegaron todos los chicos silbando y gritando, «Buen negocio en otra parte, gritó Bartolo secándose los ojos». 
Los cuentos de la autora hablaban de la vida cotidiana, por Ej: «los padres que trabajan, tas familias a las que no les alcanza la plata»... 

Para la dictadura militar, tales calificativos tenía una carga peyorativa. Entre otros argumentos, la prohibición aducía que el libro criticaba «la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad». 
«Del análisis de la obra La Torre de Cubos se desprenden graves falencias tales como simboíogía confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho esté/ico, i/imitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes.»
 (Resolución N° 480 del 23 de mayo de 1979. Ministerio de Cultura y Educación de Santa Fé, que prohibe la obra de Laura Devetach) 
Un elefante ocupa mucho espacio es un libro compuesto por 15 cuentos que tuvo reconocimiento internacional, (fue elegido para integrar la Lista de Honor, del Premio Internacional "Hans Christian Andersen", otorgado por International Board on Books for Young People, con sede en Suiza. 

Entre los cuentos que contiene el libro, la autora narra la historia de una huelga de animales en un circo, propuesta por el elefante, «Víctor, un elefante de circo, se decidió una vez a pensar "en elefante", esto es, a tener una idea tan enorme como su cuerpo... ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos... que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero... que eran obligados a ejecutar ridiculas pruebas para divertir a la gente... que se los forzaba a imitar a los hombres... que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán. (Y que patatín fue el consejo de hacer entender a los hombres que los animales querían volver a ser libres... Y que patatán fue la orden de huelga general...)». 

«Un elefante ocupa mucho espacio» de Elsa Bornemann, junto al libro «El nacimiento, los niños y el amor» de Agnés Rosenstieh, ambos editados por Librerías Fausto, fueron prohibido con el siguiente argumento: 
«En ambos casos se trata de cuentos destinados al público infantil, con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo (...) De su análisis surge una posición que agravia a la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone.» (Decreto N°3155 del Poder Ejecutivo Nacional 13 de octubre de 1977) 
«El pueblo que no quería ser gris» publicado por el sello Rompan Fitas, fue un libro que intentó acercarse a los chicos sin prejuicios. Escrito por Beatriz Doumerc e ilustrado por Ayax Barnes, el relato se basaba en la historia de un pueblo en el que el rey ordena pintar todas las casas de un mismo color, y la gente se opone. 
En La ultrabomba, Palanca, el patrón de una fábrica usa la publicidad para vender bebidas fabricadas con residuos de petróleo y en su ambición por ser más rico, le ofrece al rey crear una ultrabomba. "Bien, dijo el rey, pero ¿cómo hacemos para convencer a la gente que haga la guerra por nosotros?". Para eso, Palanca se hizo jefe de la televisión y en su noticiero todas las noches decía: "es lindo combatir y morir por mí y por el rey. Construyó la ultrabomba, los aviones, los tanques y fusiles y se los vendió al rey por cien ultramillones. Pero el piloto que volaba el avión y tenía que tirar la ultrabomba sobre el pueblo desobedeció y así empieza en toda la tierra una historia sin guerra.» 

El pueblo que no quería ser gris, cuenta la historia de un rey al que no le interesaban las personas y sólo daba órdenes. Un día ordenó que todos pintaran sus casas de gris. Todos lo hicieron menos uno, que vio una paloma roja, azul y blanca y se le ocurrió usar esos colores para pintar su casa y esa idea se fue contagiando entre los vecinos del pueblo y llegó a la comarca cercana. «Y como pueden ustedes imaginar este cuento que acá termina por otro lado vuelve a empezar». 

Ambos libros fueron prohibidos por la dictadura militar, a través del decreto N°1888 del 3 de septiembre de 1976, Como señala la notificación de Encontel enviada a la editorial: «De mi mayor consideración: me dirijo a usted a efectos de poner en su conocimiento que, por Resolución N° 437/76 SC, se prohibe la circulación por los servicios postales de la Empresa, de las publicaciones tituladas «La Ultrabomba" y «El pueblo que no quería ser gris», editadas en la Capital Federal de conformidad con los prescripto en el artículo Io del Decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 1888/76. Saluda a usted atentamente. (Aldo Colli, Jefe de la Sección Promoción del Departamento de Correos). 

Entre los argumentos; se consideraba que vulneraba el poder arbitrario, la obediencia incuestionable, el fomento del prejuicio y porque inculcaba las decisiones colectivas para la vida ciudadana. 
AHORA LES OFRECEMOS EL TEXTO COMPLETO PARA QUE LO LEAN CON SUS  PEQUEEÑOS ESTUDIANTES….

Había una vez un rey grande, en un país chiquito.

En el país chiquito vivían hombres, mujeres y niños.

Pero el rey nunca hablaba con ellos, solamente les ordenaba.

Y como no hablaba con ellos, no sabía lo que querían, y lo que no querían; y si por casualidad alguna vez lo sabía, no le interesaba.

El rey grande del país chiquito, ordenaba, solamente ordenaba; ordenaba esto, aquello y lo de más allá, que hablaran o que no hablaran, que hicieran así o que hiciera asá.

Tantas órdenes dio, que un día no tuvo más cosas que ordenar.
Entonces se encerró en su castillo y pensó, y pensó, hasta que decidió:

“Ordenaré que todos pinten sus casas de gris”.

Y todos pintaron sus casas de gris.

Todos menos uno; uno que estaba sentado mirando el cielo, y vio pasar una paloma roja, azul y blanca.

“¡Oh! ¡Qué linda!” dijo maravillado, “Pintaré mi casa de rojo, azul y blanco”.

Y la pintó nomás.

Cuando el rey miró desde su torre y vio entre las casas grises una roja, azul y blanca, se cayó de espaldas una vez, pero en seguida se levantó y ordenó a sus guardias:

-¡Traigan inmediatamente a uno que pintó su casa de rojo, azul y blanco!

Los guardias aprontaron sus ojos para verlo todo, sus orejas para oír mejor y marcharon.

Pero mientras llegaban a la casa de “uno”, otro, que vivía en la casa vecina dijo:

“Qué linda casa; yo también pintaré la mía así”.

Y la pintó nomás.

Entonces cuando los guardias llegaron, no supieron cuál era la casa de uno y cual la casa de otro, así que regresaron al castillo y hablaron con el rey.

-¡No puede ser!- dijo el rey, y miró desde la torre.

Al ver lo que vio se cayó de espaldas dos veces, pero enseguida se levantó. Y ordenó a sus guardias:

-¡Me traen a uno y a otro, inmediatamente!

Pero ya un tercero había visto las dos casas de rojo, azul y blanco y en un instante pintó la suya.

Los guardias no tuvieron más remedio que regresar y preguntarle al rey:

-¿Qué hacemos, traemos a uno, a otro y a otro?

Entonces el rey se cayó de espaldas tres veces, y los guardias tuvieron que ayudarlo a levantarse.

-¡Traen a los tres!- dijo en cuanto estuvo levantado.

Pero cuando los guardias bajaron, no había tres casas pintadas.

Había 333.333

-Bueno- dijeron los guardias cuando terminaron de contarlas -se lo diremos al rey.

Y el rey se cayó de espaldas una vez, dos, cuatro, ocho, dieciséis, treinta y dos, sesenta y cuatro y ciento veintiocho veces.

Mientras se caía y se lo levantaban, el rey ordenaba.

-¡Que me traigan todo lo que sea rojo, azul y blanco!

Los guardias bajaron ligerito.

En la ciudad había 333.333 casas rojas, azules y blancas, y las aceras en rojo, azul y blanco, y los perros metían las colas en los tachos de pintura y luego se sacudían al lado de los árboles, los jinetes con sus ropas recién pintadas subían a los caballos y los caballos al galopar dejaban los caminos pintados; y las palomas mojaban sus patitas en los charcos de pintura que brillaban al sol, luego volaban a los palomares, y los palomares pintaban las alas de las palomas así que cuando éstas volaban por el cielo parecían barriletes de colores; y todos los miraban y se sentían muy contentos.

Todo era rojo, azul y blanco.

Todo menos el rey, sus guardias y el castillo.

¡Todo aquel que sea rojo, azul y blanco debe marchar inmediatamente al castillo! ¡El rey lo ordena! –dijeron los guardias.

Y todos, hombres, mujeres, niños, ancianos, caballos, perros y pájaros, gatos y palomas, todos los que podían marchar, llegaron al castillo.

Eran tantos, tantos, y estaban tan entusiasmados, que al momento el castillo, las murallas, los fosos, los estandartes, las banderas, quedaron de color rojo, azul y blanco.

Y los guardias también.

Entonces el rey se cayó de espaldas una sola vez, pero tan fuerte que no se levantó más.

El rey de la comarca vecina, al mirar desde lo alto de su torre dijo:

-Algo ha sucedido, el rey del país chiquito ha cambiado el color de sus estandartes, enviaré a mis emisarios, para que averigüen lo que ha sucedido.

-¿Qué ha sucedido?, ¿qué ha sucedido? –preguntaron los emisarios, cuando estuvieron en presencia del rey.

Pero el rey grande del país chiquito estaba tan caído, que ni siquiera podía contestar.

Entonces “uno” dijo:

-Resulta que yo estaba en la puerta de mi casa, tomando el fresco, mirando el cielo, y vi pasar una paloma roja, azul y blanca, y entonces… y siguió contando todo lo que había sucedido.

-Pondremos sobre aviso a nuestro rey, -dijeron los emisarios del país vecino, no vaya a ser que le pase lo mismo.

Y marcharon al galope.

Claro, que los caballos llevaban ya sus patas pintadas y mientras galopaban, pintaban los caminos de rojo, azul y blanco…

Pero fueron las palomas, las que primero llegaron a la comarca del rey vecino.

Y uno que estaba sentado en la puerta de su casa tomando el fresco, las vio y dijo:

-¡Oh! ¡Qué lindo!, pintaré mi casa de rojo, azul y blanco.

Y la pintó nomás, y… como pueden ustedes imaginar este cuento que acá termina por otro lado vuelve a empezar.

FIN

EL PUEBLO QUE NO QUERÍA SER GRIS, de Beatriz Doumerc.
Ilustrado por Ayax Barnes.
(Buenos Aires, Ediciones Rompan fila, de Augusto Bianco, 1975)


Algunos temas musicales  que podemos compartir con nuestros estudiantes:
·         Honrar la vida, de Eladia Blazquez
·          En el país de la libertad, Hombres de hierro, La memoria, Yo soy Juan, Las madres del amor, de León Gieco
·          Nace una flor, Canción para mi muerte, Inconsciente colectivo, Las botas locas, Juan represión, Nos siguen pegando abajo, No bombardeen Buenos Aires, de Charly García
·         Que se queden quietas, María Pilar, de Teresa Parodi
·          Vuelos, Victoria Clara, de Bersuit Vergarabat
·         Gracias a la vida, de Violeta Parra
·          Hombre preso que mira a su hijo, de Pablo Milanés
·          Como la cigarra, de Silvio Rodriguez
·         Angelitos, de José Carabajal 
·         Derechos, de Rubén Rada
·         Los dinosaurios, de Sui Generis
·          El pogo del payaso asesino, Todo preso es político, de Los Redondos
·         Sobreviviendo Informe de situación, Todavía cantamos, de Víctor Heredia
·         Desapariciones, de Rubén Blades
·         Ellas danzan solas, de Sting
·         Canción Inútil, de Ataque 77
·         Cuervos en casa, de Fito Paez

Un Elefa

2 comentarios:

Alegría dijo...

Gracias por compartir estos cuentos y canciones para poder trabajar la memoria, aquí les comparto un corto que también es muy interesante para trabajar sobre este tema y además es excelente. Cariños, Aye.
https://www.youtube.com/watch?v=0CM_NdKSPu0

Estela Quiroga dijo...

gracias a vos!!!!! un abrazo

Datos personales

Mi foto
Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

Seguidores