martes, 9 de abril de 2013

A MIS ESTUDIANTES DE LA COMISIÓN DE LOS MARTES (LITERATURA EN EL NIVEL INICIAL) DE AMBOS TURNOS:






Les propongo que lean y sinteticen por escrito estos dos artículos
a) Hablemos de  libros, mediadores y bibliotecas (de mi autoría)    que lo pueden encontrar en la Revista Nro 14 del Eccleston, página 30 si mal no recuerdo


b) “La gran ocasión” de Graciela Montes. Está indicado tanto en el Blog como en facebook  la dirección, pero para que vayan entrando en clima aquí les doy un pequeño anticipo de este texto IMPERDIBLE
Leer vale la pena… Convertirse en lector vale la pena… Lectura a lectura, el lector —todo lector, cualquiera sea su edad, su condición, su circunstancia...— se va volviendo más astuto en la búsqueda de indicios, más libre en pensamiento, más ágil en puntos de vista, más ancho en horizontes, dueño de un universo de significaciones más rico, más resistente y de tramas más sutiles. Lectura a lectura, el lector va construyendo su lugar en el mundo.
Lo que sigue es una reflexión acerca de esta lectura que vale la pena. Es también una propuesta: que la escuela se asuma como la gran ocasión para que todos los que vivimos en este país —cualquiera sea nuestra edad, nuestra condición, nuestra circunstancia...— lleguemos a ser lectores plenos, poderosos. La lectura no es algo de lo que la escuela pueda desentenderse."
Estas son las palabras iniciales del cuadernillo escrito por Graciela Montes en el marco del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación.
¿Qué es leer? Es la primera pregunta sobre la que Graciela Montes se detiene a reflexionar al comenzar su escrito. Ser lectores es ser buscadores de sentido, nos dice Montes desde un principio, y se trata de una tarea que las personas realizamos desde la cuna. "Cada persona, desde que nace, 'lee' el mundo, infatigablemente busca sentidos. (…) Analfabetos de significación no hay, somos todos constructores de sentido."

Basta entonces leer una página de este cuadernillo para que acostumbradas representaciones sobre la lectura y los lectores se derrumben. Los "no lectores", los "poco lectores" no existen, leer las palabras es sólo una parte, una continuidad de esa otra lectura más amplia e inevitable: la lectura del mundo. Un niño muy pequeño, cualquier individuo es un lector eficiente aún cuando no haya aprendido aún a descifrar las letras.





La escuela será la que pondrá en contacto a este "lector oral" con lo escrito. De este modo será la escuela la encargada de familiarizar a la persona con la cultura escrita, con "ese registro de memoria de la sociedad" . Se trata por lo tanto de un nuevo desafío para el lector, el de descifrar las letras, pero "los significados seguirán siendo sus elaboraciones personales, el sentido será siempre una conquista personal y él mismo será protagonista, alguien que, al leer, queda implicado en su lectura" .

Leer entonces es buscar, producir sentidos y ésta es una actividad personal, única y comprometida de cada lector. ¿Cuáles son las implicancias de esta afirmación aparentemente tan sencilla en el contexto de una práctica de lectura escolar?
"La del lector es una postura única, inconfundible, que supone un cierto recogimiento y una toma de distancia, un 'ponerse al margen' para, desde ahí, producir observación, conciencia, viaje, pregunta, sentido, crítica, pensamiento.
Exactamente lo contrario del autómata. Lo contrario de quien funciona irreflexivamente, obedece consignas o reproduce a pie juntillas los modelos."
Y es la escuela, nos dice Montes, el ámbito más propicio para dar ocasión a esta actitud lectora. Aceptar que no hay dos lecturas iguales de un mismo texto, abrir el espacio a las múltiples lecturas generadas por cada uno de los lectores, permitir un ámbito de discusión, de intercambio, formar parte de una "comunidad de lectura" en el aula implica modificaciones muy profundas en las habituales prácticas escolares. Cambios en las prácticas que requieren cambios en las representaciones tanto de la lectura como de los lectores, de la literatura y de su lugar en la escuela.
"Y la escuela es la gran ocasión ¿quién lo duda? La escuela puede desempeñar el mejor papel en esta puesta en escena de la actitud de lectura, que incluye, entre otras cosas, un tomarse el tiempo para mirar el mundo, una aceptación de 'lo que no se entiende' y, sobre todo, un ánimo constructor, hecho de confianza y arrojo, para buscar indicios y construir sentidos (aun cuando sean sentidos efímeros y provisorios). Si la escuela aceptara expresamente —institucionalmente— ese papel de auspicio, estímulo y compañía, las consecuencias sociales serían extraordinarias."
Esta concepción de la lectura y del lector entra en conflicto con otras representaciones acerca de la lectura en el ámbito escolar. Aceptar que el texto tiene más de "un único" sentido, dejar de lado cualquier idea de "interpretación correcta/oficial" de un texto a la que los alumnos deberían acercarse, supone un giro en muchas, sino la mayoría, de las prácticas pedagógicas vinculadas a la lectura.
El histórico vínculo de la escuela con la lectura, y en particular con la lectura literaria da a lugar una serie de preguntas que los docentes solemos hacernos en el día a día de nuestro trabajo en el aula. Algunas de estas preguntas son explicitadas por Montes en su cuadernillo, para dar lugar a la reflexión y por qué no, a nuevas preguntas:
"¿Qué puede hacer la escuela con la lectura? ¿Qué papel puede desempeñar en el auspicio de los lectores? (…) Y, si hay algo 'enseñable' en esta experiencia de la lectura, ¿qué es? ¿Cuál es el papel del maestro, del bibliotecario, del profesor? ¿Cómo intervienen? ¿En qué escenas de lectura se piensa?"




Aceptar que no somos los "dueños del sentido" de un texto y que por lo tanto no se trata de transferir nuestra lectura a los alumnos; que ni siquiera es posible llevar un control "fehaciente y minucioso" como se pretende a menudo de sus lecturas personales, supone rever y poner en crisis muchas de las prácticas de lectura escolar. La escuela, dice Montes, tiene el deber de propiciar un lugar, un tiempo específico para leer. Dar lugar a las más diversas maneras de leer, y recuperar, poner el énfasis en la "comunidad de lectura" que supone la comunidad del aula. En la tarea del docente la selección de los textos no ocupa un lugar menor y esta selección debe apoyarse en la confianza en sus lectores.
"El maestro se mantendrá atento y curioso a lo que está sucediendo: "¿cómo están entrando esos lectores al texto que él eligió para esa ocasión?, ¿con qué herramientas?, ¿con qué destrezas?, ¿siguiendo qué tradiciones, qué reglas? "
Un registro de una escena de lectura, en el cual una docente lee con sus alumnos el cuento "A la deriva" de Horacio Quiroga, permite a Montes dar cuenta del papel fundamental del maestro en este encuentro entre los lectores y los textos. La escena en un séptimo grado, es un ejemplo, dice la autora, del trabajo artesanal con el texto, de "este aguzar las antenas frente a él, este darse cuenta de que las elecciones de quien lo puso por escrito —de quien 'inscribió' sus sentidos— tienen sus consecuencias." Los alumnos descubren y se preguntan por las consecuencias de sentido de las decisiones, de los procedimientos puestos en juego en el texto. Las diversas opiniones emitidas por los alumnos dan cuenta de que estos procedimientos de escritura generan sentidos, pero que estos resuenan de forma diferente en cada lector. El docente escucha, guía, acompaña, invita y permite que sus alumnos hablen de sus lecturas.
Enseñar a leer entonces no es enseñar la lectura del docente, sino enseñar a buscar y a construir los sentidos personales frente al texto, enseñar a los lectores a construir sus propias lecturas.
"A lo largo de muchas lecturas compartidas, eligiendo a veces bien y otras veces no tan bien, escuchando lo que tienen para decir los lectores, dándoles la palabra, permitiendo también que le pongan voz al texto, comentando, releyendo, haciéndose preguntas, acotando remitiéndose a otros textos, cruzando hallazgos, hipótesis, fantasías, el maestro habrá estado contribuyendo a la formación de una sociedad de lectura."
Esta sociedad de lectura del aula es un punto de partida. La historia del lector, que comienza mucho antes de la escolarización y se confunde con su vida más allá de sus estudios es, señala Montes, "una historia sin fin".


GUSTAVO ROLDÁN





Asimismo los invito a leer el Módulo 1 completo. Para no perder la costumbre les dejo el cuento de la semana….Acerca de todo esto hablaremos la próxima clase…
ESPERO QUE LO DISFRUTEN TANTO COMO YO… porque
“Leer debe ser una invitación y no una obligación”, “Lo más importante en la vida no puede ser impuesto. No le puedes decir a alguien "piensa o ama". Y aunque se puede leer mecánicamente, leer disfrutando no”

(Al final me entusiasmé y casi casi les estoy dando lo que les hubiese dado en clase….)


Cuento: Como si el ruido pudiera molestar (Gustavo Roldán)

Fue como si el viento hubiera comenzado a traer las penas. Y de repente todos los animales se enteraron de la noticia. Abrieron muy grandes los ojos y la boca, y se quedaron con la boca abierta, sin saber qué decir.
Es que no había nada que decir.
Las nubes que trajo el viento taparon el sol. Y el viento se quedó quieto, dejó de ser viento y fue un murmullo entre las hojas, dejó de ser murmullo y apenas fue una palabra que corrió de boca en boca hasta que se perdió en la distancia.
Ahora todos lo sabían: el viejo tatú estaba a punto de morir.
Por eso los animales lo rodeaban, cuidándolo, pero sin saber qué hacer.
—Es que no hay nada que hacer —dijo el tatú con una voz que apenas se oía—. Además, me parece que ya era hora.
Muchos hijos y muchísimos nietos tatucitos miraban con una tristeza larga en los ojos.
—¡Pero, don tatú, no puede ser! —dijo el piojo—, si hasta ayer nomás nos contaba todas las cosas que le hizo al tigre.
—¿Se acuerda de las veces que lo embromó al zorro?
—¿Y de las aventuras que tuvo con don sapo?
—¡Y cómo se reía con las mentiras del sapo!
Varios quirquinchos, corzuelas y monos muy chicos, que no habían oído hablar de la muerte, miraban sin entender.
—¡Eh, don sapo! —dijo en voz baja un monito—. ¿Qué le pasa a don tatú? ¿Por qué mi papá dice que se va a morir?
—Vamos, chicos —dijo el sapo—, vamos hasta el río, yo les voy a contar.
Y un montón de quirquinchos, corzuelas y monitos lo sigueron hasta la orilla del río, para que el sapo les dijera qué era eso de la muerte.
Y les contó que todos los animales viven y mueren. Que eso pasaba siempre, y que la muerte, cuando llega a su debido tiempo, no era una cosa mala.
—Pero don sapo —preguntó una corzuela—, ¿entonces no vamos a jugar más con don tatú?
—No. No vamos a jugar más.
—¿Y él no está triste?
—Para nada. ¿Y saben por qué?
—No, don sapo, no sabemos...
—No está triste porque jugó mucho, porque jugó todos los juegos. Por eso se va contento.
—Claro —dijo el piojo—. ¡Cómo jugaba!
—¡Pero tampoco va a pelear más con el tigre!
—No, pero ya peleó todo lo que podía. Nunca lo dejó descansar tranquilo al tigre. También por eso se va contento.
—¡Cierto! —dijo el piojo—. ¡Cómo peleaba!
—Y además, siempre anduvo enamorado. También es muy importante querer mucho.
—¡Él sí que se divertía con sus cuentos, don sapo! —dijo la iguana.
—¡Como para que no! Si más de una historia la inventamos juntos, y por eso se va contento, porque le gustaba divertirse y se divirtió mucho.
—Cierto —dijo el piojo—. ¡Cómo se divertía!
—Pero nosotros vamos a quedar tristes, don sapo.
—Un poquito sí, pero... —la voz le quedó en la garganta y los ojos se le mojaron al sapo —. Bueno, mejor vamos a saludarlo por última vez.
—¿Qué está pasando que hay tanto silencio? —preguntó el tatú con esa voz que apenas se oía—. Creo que ya se me acabó la cuerda. ¿Me ayudan a meterme en la cueva?
Al piojo, que estaba en la cabeza del ñandú, se le cayó una lágrima, pero era tan chiquita que nadie se dio cuenta.
El tatú miró para todos lados, después bajó la cabeza, cerró los ojos, y murió.
Muchos ojos se mojaron, muchos dientes se apretaron, por muchos cuerpos pasó un escalofrío.
Todos sintieron que los oprimía una piedra muy grande.
Nadie dijo nada.
Sin hacer ruido, como si el ruido pudiera molestar, los animales se fueron alejando.
El viento sopló y sopló, y comenzó a llevarse las penas. Sopló y sopló, y las nubes se abrieron para que el sol se pusiera a pintar las flores. El viento hizo ruido con las hojas de los árboles y silbó entre los pastos secos.
—¿Se acuerdan —dijo el sapo— cuando hizo el trato con el zorro para sembar maíz?
Gustavo Roldán

Extraído, con autorización de su autor y sus editores, del libro Como si el ruido pudiera molestar (Bogotá, Grupo Editorial Norma, 1998. Colección Torre de Papel; Serie Torre Roja)



4 comentarios:

Candela Raffelli dijo...

Candela Raffaelli
Literatura en el nivel inicial, martes.

Síntesis "La gran ocasión":
*Leer es construir sentido. Se lee el mundo que nos rodea desde que somos bebés y no se trata de un significado que esta allí de antemano, el resultado de esa siginificación es fruto de un trabajo propio. No existen analfabetos de significación, somos todos constructores de sentido.
* Tomar la palabra es un momento clave en la vida del lector, sale de una boca y es recogida por oídos concretos. Importa lo que los niños tengan para decir y contar, la lectura empieza siendo oral.
* Las letras son un nuevo desafío, hay que leer lo que fue escrito. Ahora leer implica un esfuerzo de desciframiento, antes lo que se escuchaba ahora tiene un cuerpo, esta enmascarado, ocupa un espacio físico.
* La actitud del lector es sumamente relevante, tiene que aceptar el reto, explorar, buscar indicios, se toma su tiempo para mirar y pensar.
* Es impotante que la escuela "de de leer" pero no como si esto fuere un alimento, si no con el objetivo de formar lectores, sujetos activos, curiosos, capaces de pensar, entre otras cosas.
* Leer por placer. El placer que incluye esfuerzo, sorpresa, hasta cierta incomodidad.
* La lectura como experiencia, de un mismo texto no van a haber dos lecturas iguales. Michel de Certeau habla de un "lectio", el resultado de la experiencia de cada lector con el texto. No hay interpretaciones correctas o incorrectas.
* La lectura va de la mano de la escritura.
* Por eso es importante que la escuela tome esta gran ocasión y abra la puerta a la imaginación, que cree una comunidad de lectores, que los haga sentir apasionados e inmersos en este maravilloso mundo paralelo que es la lectura y el inmenso mimo que te genera que te lean un cuento.



Candela Raffelli dijo...

Candela Raffaelli.
Literatura en el nivel inicial, martes.

Síntesis "Hablemos de libros, mediadores y bibliotecas...":
• Reflexionar sobre la lectura literaria; es un hecho que la literatura existe en la escuela y nadie lo pone en duda, actúa. Leer nos permite descubrir y al estar inmersos en este mundo cybernetico es mayor nuestro trabajo de recortar y jerarquerizar y es una capacidad que tienen los que estuvieron relacionados con la lectura literaria.
El libro se busca, no se impone y es de suma importancia que el docente oficie como modelo y mediador para que ésto se pueda llevar a cabo. Tener la capacidad de discernir entre un buen cuento y uno que no lo es, dejar de lado lo que el mercado imponga.
La literatura era oral, cuanto mas le leamos a los niños y narremos historias, podrán tener mas posibilidades de armar relaciones intertextuales, porque "el lector se va construyendo lectura a lectura".
La literatura está incluida en un contexto, nace a partir de determinadas condiciones de producción.
No se nace lector, se hace. Por eso es importante que cuando un niño nos diga que a el no le gusta leer no hay que asustarse, hay que comprometerse como mediador y para eso es importante que estemos familiarizados con la lectura.
Se apunta a una lectura social, no a una meramente escolar.


Traumland dijo...

Karen Ziegler, Literatura en el nivel inicial, Martes turno mañana

HABLEMOS DE LIBROS, MEDIADORES Y BIBLIOTECAS…

LEER sirve para descubrir, para ampliar la imaginación y sobre todo para integrarse al mundo de la comunicación. Hoy en día donde los medios de comunicación están cada vez más avanzados y los niños están completamente rodeados de tecnología, imágenes, etc. se hace cada vez más necesario tener capacidad para seleccionar, separar y ubicar prioridades, pero esto no se puede hacer si no se ha transitado el camino de la literatura (madre del lenguaje).
Los libros abren nuevos caminos, pero los libros no vienen a nosotros ni se imponen, hay que buscarlos, y en este proceso de búsqueda está inmersa la importancia del papel de la maestra como guía y mediadora, que ayuda a los niños a ingresar a este mundo mágico de la lectura, atrayéndolos con diversos “métodos” y tratando de lograr una pasión por los libros.
La literatura empieza siendo oral, por eso es tan importante aprovechar al cien por ciento la “Gran Ocasión” (como dice Graciela Montes) que se nos presenta en las instituciones educativas, esta oportunidad de ayudar a los niños a ingresar al mundo de la lectura, que creen vínculos, relaciones entre textos, desarrollen su imaginación. Cuando leemos un cuento a los chicos estamos creando más que un ambiente de lectura, ya que se forman lazos afectivos.
El papel de mediador del docente, no es un papel fácil, ya que tiene muchas responsabilidades atribuidas, pero una de las principales tareas es elegir que libros leerles a los chicos, y esta tarea en sí no es una tarea secundaria, ya que debemos distinguir un buen texto de otro que no lo es.
También es importante remarcar lo ideal de dar espacio a los alumnos a dar su opinión, dar lugar a sus voces, para que puedan decir que sintieron que les provoco esa lectura, en fin incentivar el dialogo.
Pero, ¿cómo transmitir algo que uno no tiene incorporado? Lector no se nace, se hace. Es vital que los docentes estén inmersos en el mundo de la lectura, porque si el mediador no lee, no se puede esperar que éste pueda hacer que otros lean. Lo que buscamos es contagiar el placer por la lectura, entonces debemos buscar textos que entusiasmen a los chicos y los haga querer seguir leyendo.
“Niños y niñas tienen que percibir que la literatura es un arte mágico y misterioso, capaz de ofrecernos poderes y transportarnos a lugares ignotos… “

marina dijo...

Alumna Marina Ribetto Jueves turno tarde
síntesis del texto "Hablemos de libros,mediadores y bibliotecas..."
el texto comienza contando la experiencia de alguien a quien el padre introdujo en la lectura desde muy pequeño, por medio de una gran biblioteca. al ser adulto, esta persona se convirtió en un gran lector. esta experiencia fue seleccionada por la autora ya que a esta le genera recuerdos de su infancia en relación a la lectura.
La autora continua dando su opinión con relación a la literatura y hace hincapié en el papel del adulto que ofrece literatura a los niños. También enumera las actividades que la lectura favorece en los niños, como por ejemplo que los inicia en la lectura y escritura y ayuda en el desarrollo de la imaginación. Al leer se crean vínculos y se construyen lazos afectivos.
Continua diciendo que es interesante comenzar presentándole a los niños, los cuentos tradicionales para luego presentarles distintas versiones. en cuanto a la lectura de diversos textos, se dice que es importante realizar varias lecturas para ir construyendo al lector, lectura a lectura.
Lo que continua diciendo la autora, me pareció de gran importancia, ya que muchas veces el docente cae en lo obvio y realiza como trabajo luego de la lectura, que los niños realicen un dibujo de los personajes o de alguna escena. esta actividad no esta acercando al niño a ser lector o a desarrollar una opinión personal sobre el cuento leído. Esto se favorecería con el dialogo libre en el que cada uno exprese sus sensaciones y opiniones con el cuento presentado.
en relación con el tema anterior, la autora hace mención a la importancia que tiene el papel del docente como lector. este tiene que conocer la literatura y saber disfrutarla, para poder transmitirla.
el docente debe seguir una serie de criterios para seleccionar el material que presentará al grupo. en este sentido, estos criterios harán la diferencia entre el docente con una intención y una situación de lectura cotidiana en la casa por parte de un familiar. Esto también se verá en cuanto al contexto que el docente debe brindar al momento de leer un cuento en la sala. Así el grupo sabrá que en el momento de la lectura habrá que tener determinada conducta y que es un momento de poner atención y disfrutar de la lectura.

Datos personales

Mi foto
Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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