miércoles, 5 de marzo de 2014

JUEGO, CUERPO Y MOVIMIENTO DESDE EL JARDÍN MATERNAL






 "Los tres conceptos JUEGO, CUERPO Y MOVIMIENTO tienen algo en común: los niños se expresan y comunican a través de ellos. Expresan sensaciones, emociones y una forma de ser y estar; de ahí la importancia de su lugar en relación con la práctica..." (Ana María Porstein, 2009)

¿Por qué incluirla en el Jardín de Infantes?
Porque está estrechamente ligada a determinadas características evolutivas de los niños
de este nivel:
1. Espontaneidad y frescura en las respuestas motoras.
2. Un alto nivel de desinhibición.
3. La curiosidad por explorar lo nuevo.
4. Su capacidad de jugar simbólicamente.
 Texto extraído del libro Cuerpo, juego y movimiento en el Nivel Inicial. Propuestas de Educación
Física y Expresión Corporal (Homo Sapiens, 2011).5. Su inclinación natural a exteriorizar sus emociones y sensaciones a través del cuerpo y del movimiento (Porstein y Bird, 1980).
Al respecto opinan Jack Wiener y John Lidstone (1978):
«el movimiento es su forma primaria de expresión y aunque la palabra se convierte en su principal vehículo de comunicación, el niño retrocede todavía al gesto y al movimiento para el matiz o el énfasis. De hecho, es en el movimiento donde el niño encuentra, a menudo en nuestras escuelas, el único medio para manifestar sus más profundas emociones.»
Porque la posibilidad de «mover la propia idea» de lo que cada uno ve, oye, siente o imagina está al alcance de todos los chicos, cualquiera sea su actual potencial.
La expresión corporal y la educación física  puede iniciarse desde el Jardín Maternal (sala de deambuladotes), a través de sencillas experiencias corporales y gestuales, incluso desde la sala de los más chiquitos, siempre que entendamos que:
• La comunicación, el intercambio de miradas, movimientos y palabras con el docente ya son una fuente de sensaciones relacionadas con el placer o el displacer al sentir el propio cuerpo en contacto o alejándose del cuerpo del otro.
• Lo principal será entonces priorizar la sensibilización del pequeño, ya sea en su carácter de observador «espectador», es decir, alguien que aprecia cómo es movido por el docente tanto como por el hecho de ser un observador del estilo de bailar de este docente con él y para él. Por otro lado, podrá comenzar a actuar, a ser protagonista del movimiento, ya sea individualmente o con otros, escuchando la música, que tanto acompaña el despliegue del movimiento.
La Expresión Corporal y la Educación Física se «encuentran» al permitir al niño:
• Sensibilizarse: la exploración sensorial de sí mismo y del entorno le brinda información desde lo sensoperceptivo, cinético en la expresión corporal, fundamentalmente a través de la escuela de la sensopercepción, relacionada con la toma de conciencia del cuerpo y, desde la cual, se puede llegar a la danza propia con mejores «armas». Desde un enfoque nuevo de la educación física, se colabora en la sensibilización de la ubicación del cuerpo, sus partes y su postura. También en casos específicos, como en la enseñanza de destrezas gimnásticas. En ellas, «sentir» el buen apoyo de las manos, los codos «metidos» para adentro en una posición invertida o percibir el control pélvico son fundamentales.
• Desinhibirse: la desinhibición es producto de una progresiva confianza en sí mismo y en su grupo, gracias a las experiencias expresivas y motoras que el niño/a vayan vivenciando, reiterando y apropiándose, en una u otra disciplina. Gracias a este proceso, se va «construyendo» un cuerpo disponible, aceptado, integrado y, progresivamente, autónomo, etc. También colabora en esto la calidez y comprensión de un profesor que conozca y quiera a los niños/as.
• Comunicarse: exteriorizar su interioridad. Codificar y descodificar mensajes
desde un lenguaje gestual y corporal que enriquece y se acompaña con el sonido y la palabra. También en la interactuación con otros en medio de un juego, poniéndose de acuerdo en alguna estrategia, pero esto no es bueno hacerlo al iniciar la clase sino una vez que los niños/niñas se hayan aclimatado y tomado conciencia de su propio cuerpo.
• Socializarse: a través de intercambios con los otros, con acento en lo tónico emocional y en la capacidad de juego simbólico. También a través de las experiencias y juegos motores donde la relación con los otros y el acatamiento a las reglas es fundamental.
• Investigar: en su propio mundo motor, improvisando respuestas sucesivas y creando nuevas formas de relación entre el movimiento y sus imágenes, sensaciones, emociones y fantasías. También experimentando movimientos y técnicas que permitan evolucionar el espectro motor.
• Conocerse y conocer: de un modo más profundo y sensible la relación del
proceso corporal con los otros, los objetos en un espacio y en un tiempo, uniendo el pasado con el presente a través de la evocación y discriminando fantasía de realidad. También conocerse a través de las posibilidades y limitaciones actuales experimentadas hasta el momento, así como en su competencia social, tan entramada con el juego motor y el futuro deporte a elegir.
A modo de cierre
Patricia Stokoe (1974) solía decirnos: «el cuerpo es como un violín. El violín es un instrumento que es necesario cuidar y afinar al igual que el cuerpo». Esta frase encierra la complementariedad de ambas miradas: para comenzar a comunicarse a través del movimiento hecho danza no es necesaria ninguna técnica, pero con el tiempo si el niño o el adolescente quieren usar mejor el espacio abriendo y cerrando su cuerpo, combinando un salto y un giro, va a ser necesario incorporar lo técnico, es decir, la mejor manera de hacerlo.
Bibliografía
JARITONSKY, P. (2003) «La expresión corporal como lenguaje artístico: Proyectos y estrategias». En:
PORSTEIN, A. M. (comp.) Revista La expresión corporal por una danza para todas, Nº 54.
Colección 0 a 5. Novedades Educativas. Buenos Aires.
PORSTEIN, A. M. y J. BIRD (1980) Aprendizaje por el movimiento en el ciclo preescolar. Ediciones La
Obra. Buenos Aires.
STOKOE, P. (1974) La expresión corporal y el niño. Ricordi Americana. Buenos Aires.
STOKOE, P. y A. SIRKIN (1989) El proceso de la creación en el arte. Almagesto. Buenos Aires.
WIENER, J. y J. LIDSTONE. (1978) Movimiento creativo para niños: un programa de danza para la
clase. Ediciones Elicien. Barcelona.

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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