sábado, 9 de febrero de 2013

ANTE TODO UN DOCENTE DEBE TENER CLARO QUE ESTÁ CONTRIBUYENDO A FORMAR PERSONAS






Hoy todo es vértigo, nada ni nadie es capaz de estar en calma. Frente a esta realidad, es cada vez más difícil cultivar actitudes que nos dispongan para escuchar, para mirar al otro a los ojos, para sonreír, para entregarse sin reservas a ese ser humano que estamos formando…
  La comunicación se vale, para enviar mensajes, de elementos corporales, gestos, sentidos, tonos de voz y  todos esos recursos juntos constituyen el mensaje entero.
Ya las abuelas no cuentan historias porque la mayoría trabajamos  muchas horas, y  casi ninguna mamá, ni ningún papá les lee cuentos a los pequeños antes de dormir…
Un niño, debe sentir el afecto de quienes lo rodean, pero además debería sentirse escuchado, porque un pequeño  que se siente escuchado, se siente reconocido desde su intuición y su capacidad de expresarse a través de los diferentes códigos que maneja. De este modo va construyéndose como persona, sale del anonimato y legitima la posibilidad de poder plantear lo que piensa en un diálogo.
Si como docentes, si como padres ejercitamos la pedagogía de la escucha, estaremos contribuyendo en gran medida al desarrollo integral de ese niño que forjará con seguridad los valores que, el día de mañana,  defenderá como adulto: el respeto, la responsabilidad y los gestos solidarios…
Un docente no debería perder nunca de vista que su misión es formar personas. La tarea de enseñar no es algo mecánico que tenga que ver únicamente con los contenidos.
Desde mi área específica: las Prácticas del lenguaje y la Literatura,  lo importante es formar lectores, convertir a los niños y jóvenes en lectores críticos, que aprendan a pensar, a discriminar entre un buen material y otro que no lo es y también es fundamental el manejo de la oralidad y de la escritura.
 Esta no es una tarea sencilla y debe ser continua, diversa (es necesario trabajar con distintas tipologías textuales: revistas, diarios, historietas, cuentos, novelas, poesías, cine, etc, etc) Leer y escribir son procesos complejos y la alfabetización se inicia antes de ingresar a la escuela y continúa por el resto de nuestras vidas.
 No solamente hay que enseñar a aprender y a pensar sino aprender a hacer y a emprender. Es nuestra obligación formar sujetos emprendedores. Como decía Berta Braslavsky[1] hay que fortalecer en los alumnos la formación de actitudes que los lleven a valorar la convivencia armoniosa y el respeto por las diferencias, a través de contenidos y experiencias pedagógicas que apunten a enriquecer las capacidades individuales de las personas y la cooperación entre ellas.
Ahora bien, la distribución de responsabilidades y el intercambio de roles para favorecer un aprendizaje cooperativo es una tarea que debe ser diseñada cuidadosamente por el docente y que tiene una profunda relación con el conocimiento que éste tenga de sus estudiantes.
En una entrevista que le hizo la Fundación Leer a Berta Braslavsky  (y que yo publiqué en mi blog para que mis estudiantes, futuros docentes aprendan a conocer y a querer a esta gran educadora nuestra) ella habla del rol del docente y dice: “El rol del maestro es, desde luego, un rol esencial, muy complejo y muy gratificante. Ante todo, debe ser él mismo un lector apasionado para transmitirle al alumno el entusiasmo por la lectura y estar interesado en todos los géneros literarios.
Pero, al mismo tiempo, debe tener una excelente formación profesional para conocer a los alumnos en su nivel evolutivo y las experiencias culturales en el medio social y cultural de cada uno según cual fuere la lengua o el nivel educacional de la familia en que se desarrolló.”
En definitiva, y luego de más de cuatro décadas transitando por las aulas, yo  creo que la idea es, o debería ser,   crear una escuela armónica, creativa, activa, confortable; un lugar propicio para la  investigación, el aprendizaje, y la reflexión. Es fundamental el rol de los padres en la escuela. Es bastante triste escuchar durante las vacaciones de invierno frases como: “No sé qué hacer con los chicos, cuándo empezarán las clases” Es como si la escuela fuese un depósito, además desde hace un tiempo a esta parte hay muy poca consideración con el trabajo de un docente, con el esfuerzo y la complejidad de ese docente y una tendencia a la generalización. Claro que hay educadores que no hacen lo que deberían pero eso sucede en todas las profesiones pero no se puede meter a todos en una misma bolsa y esto es muy dañino para la formación de los niños ya que sus propios padres dicen cosas inapropiadas acerca de los maestros, cuando una actitud de adulto es hablar directamente con el otro adulto, eso es lo que corresponde. Si se obrase así se volvería a crear  un ambiente de confianza y seguridad entre el adulto y el niño.
Un viejo proverbio africano dice que “para formar un niño hace falta una aldea entera” creo que por ahí está el camino sin duda el desarrollo personal es una responsabilidad colectiva, una mirada atenta y el detenernos a escuchar al otro tal vez sean las claves más antiguas y sencillas solo es cuestión de transitar por ese camino.
                  Estela J. Quiroga[2]



[1] Argrentina 1913/2008  Destacadísima  pedagoga y consultora internacional en enseñanza, considerada por muchos como "la maestra de los maestros". En la década del 70 sostuvo una histórica polémica por carta con el educador brasileño Paulo Freire, autor de Pedagogía del oprimido, quien sostenía que el proceso de alfabetización de los marginados debía realizarse en sus propias comunidades, mientras de Berta insistía en la importancia del aula escolar y la interacción del maestro con sus alumnos
[2]                 Lic. Y Prof. En Letras egresada de la Universidad Nacional de Córdoba. Especialista en Investigación Educativa y Literatura InfantoJuvenil. Fue docente de escuelas primarias y medias. Actualmente se dedica a la Formación de futuros Profesores de Nivel Inicial y Primario, en distintos Institutos del Gob de la Ciudad: IES Sra Eccleston, Ens 1, 6,9 y 10. Participó de proyectos de Investigación en la UNGS y dictó cursos de Lectura y escritura en la UTN. Su blog www.estelajquiroga.blogspot.com “Entre el Mouse y la tiza” recibió el Primer Premio otorgado por la UBA a la Divulgación de Contenidos Educativos en diciembre de 2012

3 comentarios:

Nahuel dijo...

Al leer el primer párrafo me di cuenta que es de esa manera como estoy intentando vivir cada momento, pero siempre buscando la calma. Si bien es difícil, no es imposible encontrar la forma para permanecer calmado para poder escuchar y comprender, no solo a alguien que estamos formando, si no a cualquier situación de la vida. En la comunicación, el mensaje, ademas de todos los factores que mencionas, también transmite, en parte, nuestro estado. Si estamos con vértigo, vamos a transmitir eso.

Estela Quiroga dijo...

Gracias por tu comentario Nahuel, como vos decís no es imposible y es absolutamente deseable que trabajemos para lograr el equilibrio y la calma necesarios para dedicarnos a este delicado trabajo...

Mafalda dijo...

Creo que los docentes tienen un rol fundamental en al vida de un chico. Muchas veces positivos pero algunas otras negativo, y eh allí el problema.
Cada chico crea un vinculo muy estrecho con el docente, al verlo 5 o 6 días a la semana se crea un lazo muy importante, casi familiar. Si el docente no puede entrelazar eso, yo creo que no esta cumpliendo con su rol. Un docente que no les importan sus alumnos, que solo va a dar tareas y trabajos sin ni siquiera tratar de entender el punto de vista de sus alumnos no debería estar ocupando ese rol.
Por mas cansancio o problemas que tengamos, nunca es bueno transmitirles eso a los chicos. Tenemos que ayudarlos a seguir un camino de paz y tranquilidad donde puedan aprender y no sean obligados a aprender.

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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