domingo, 10 de abril de 2016

LITERATURA EN EL NIVEL PRIMARIO TRABAJO PRÁCTICO SOBRE EL TEXTO DE M. CARRANZA

Estimados estudiantes del ENS 1 TM/ TT Y del ENS  10 TV: A continuación les proponemos que lean los siguientes párrafos del artículo de Marcela Carranza

La literatura al servicio de los valores, o cómo conjurar el peligro de la literatura



Luego deberán reflexionar en un comentario no inferior a 15 líneas acerca de en qué sentido esto se trasluce en las aulas… y cuáles son las consecuencias de este tipo de didáctica de la literatura. Para responder le sugerimos la lectura completa del artículo.

“Utilizar la literatura para la transmisión de un mensaje (no importa de qué tinte ideológico estemos hablando), no sería otra cosa que valerse de un instrumento sofisticado para convencer al lector acerca de alguna verdad dada. En el caso que nos ocupa (el de una verdad de tipo moral) de lo que se trata es además de exhortar al lector a actuar de una manera determinada. No estamos lejos por lo tanto de la función propia de la publicidad, la propaganda, el panfleto o el sermón. “
“La literatura (como el arte en general) es plurisignificativa, es ambigua, inaprensible en sus posibilidades de significación. La selección de los textos debe por lo tanto privilegiar esta plurisignificatividad, favorecer esta libertad y apertura en la interpretación del lector. Y aún más allá del texto, se vuelve necesario pensar en situaciones de lectura ajenas al control sobre los significados. Se trata de una actitud de escucha en el encuentro con los textos y los lectores. Un espacio abierto al despliegue de todas las lecturas posibles. Se trata del respeto hacia las interpretaciones múltiples, libres, salvajes, herejes… Una escucha atenta hacia la lectura de los otros (no importa la edad que tengan). “
“Todo lo contrario de una lectura "certera" para interpretar la realidad, una lectura que propenda a la univocidad de los significados "verdaderos y legítimos" según quien escribe o media entre los textos y el lector infantil/juvenil. “


12 comentarios:

Barbara Centonze dijo...

Antes de trabajar una lectura con los chicos, nuestro deber tendría que ser, pensar y reflexionar sobre el concepto de infancia que tenemos, es decir, ¿pensamos que los niños son como arcilla a los que tenemos que moldear o por el contario queremos formar el sentido critico en nuestros alumnos?.
De esta respuesta dependerá el tipo de literatura que le transmitiremos a nuestros alumnos.
Recapacitar sobre esta situación es primordial, debido a que hoy en día el mercado editorial no hace otra cosa que publicar una literatura desprovista de sentido, una literatura homogeneizadora, por esta razón hoy mas que nunca, debemos enseñarles a nuestros alumnos a leer entre líneas, a tomar una postura critica ante la realidad, a desnaturalizar lo naturalizado, solo de esta manera lograran autonomía e independencia, lejos de ser un producto social.
Los docentes tenemos que abrirles a los chicos la puerta de la literatura, solo así podrán ser parte de la magia que esta transmite, donde todos los problemas de la vida cotidiana desaparecen y nos sumergirnos en un mundo donde romper las reglas y vivir aventuras es lo correcto.
Barbara Centonze.

La casita de Flor dijo...

Hay que brindarles a los niños la posibilidad de que puedan elegir que quieren leer.
Mostrarles que cada uno puede interpretar la literatura de diferentes maneras, que no hay una sola forma de hacerlo, que no existen interpretaciones correctas o incorrectas, sino que cada uno es libre de imaginar lo que pudo descubrir en la misma.
No hay que utilizar la literatura para enseñar un contenido . El momento de lectura tiene que ser un espacio de escucha y libre imaginación. Sin prejucios, despejandolos de la realidad.
Hay que incentivarlos a que puedan descubrir lo lindo y maravilloso que es siemplemente leer.
Florencia Fernandez.

Estela Quiroga dijo...

Muchas gracias Bárbara y Florencia...

Rocio Valeo dijo...

La literatura no tiene que ser tratada como un medio para alcanzar un fin, sino todo lo contrario. Tenemos que enseñarle a los niños la literatura por el simple hecho del placer que genera leer y porque como trabajamos en nuestras clases la literatura nos sirve para poder pensar e interpretar lo que sucede.
Los niños no están vacíos, no son moldeables y por sobre toda las cosas tienen intereses propios. Es muy sencillo descubrir que cosas les gusta o no a los nenes y es sobre eso donde tenemos que trabajar. Leerles libros llenos de valores y lo que tienen que hacer o lo que no solamente los va a aburrir y en cierto modo a frustrar porque lo que leen que es supuestamente lo que tienen que hacer no concuerdan con lo que piensan o sienten.
Como ya sabemos la literatura no tiene un sentido único, entonces si la reducimos solamente a transmitir un valor no seria literatura. Ya que todos interpretarían lo mismo y esto no solo no seria literatura sino que seria una literatura homogeneizadora.
Los textos tienen que conmover a los niños y eso es lo que tenemos que lograr como docentes a la hora de leer o recomendar libros.

dai giselle dijo...

La literatura utilizada como forma de enseñar algún contenido, de inculcar valores, normas de comportamiento, es una perspectiva que se debe abandonar, ya que esto no hace más que reproducir lo que convencionalmente la sociedad considera lo “correcto” para la infancia de hoy. Creo que la sociedad muchas veces sostiene que se están perdiendo “valores y el respeto”, y que la escuela como institución que debería garantizarlo no lo está logrando, lo que me parece que habría que analizar y profundizar en ello, porque la enseñanza de valores, como la falta de ellos comienza en el hogar, es decir, en el entorno familiar que rodea al niño, y no considerar solamente culpable a una de las tantas instituciones por la que atraviesa.
Es importante que como futuros docentes tengamos presentes que podemos brindarle la oportunidad a los niños y la llave hacia un nuevo mundo a través de la literatura. Teniendo en cuenta no solo objetivos didácticos, sino dar lugar a la imaginación y las múltiples interpretaciones que surjan. Teniendo presente que muchos niños se identifican con el personaje del cuento, con lo que les sucede, y eso es una forma de poder liberarse de sus realidades. Si solo nos enfocamos en las maneras en que deben leer y las formas de cómo hacerlo, dejaríamos de lado la literatura placentera, liberadora, y se transformaría en algo frustrante, como una actividad donde luego tendrá que responder el cuestionario al finalizar la lectura.
La literatura no se enseña, y nuestra tarea es poder encontrar buena literatura, ya que si algo nos conmovió a nosotros entonces podemos provocar eso mismo en nuestros alumnos, teniendo presente que la verdadera literatura nos va dejar huellas profundas que no olvidaremos.
Daiana Herbas

dai giselle dijo...

La literatura utilizada como forma de enseñar algún contenido, de inculcar valores, normas de comportamiento, es una perspectiva que se debe abandonar, ya que esto no hace más que reproducir lo que convencionalmente la sociedad considera lo “correcto” para la infancia de hoy. Creo que la sociedad muchas veces sostiene que se están perdiendo “valores y el respeto”, y que la escuela como institución que debería garantizarlo no lo está logrando, lo que me parece que habría que analizar y profundizar en ello, porque la enseñanza de valores, como la falta de ellos comienza en el hogar, es decir, en el entorno familiar que rodea al niño, y no considerar solamente culpable a una de las tantas instituciones por la que atraviesa.
Es importante que como futuros docentes tengamos presentes que podemos brindarle la oportunidad a los niños y la llave hacia un nuevo mundo a través de la literatura. Teniendo en cuenta no solo objetivos didácticos, sino dar lugar a la imaginación y las múltiples interpretaciones que surjan. Teniendo presente que muchos niños se identifican con el personaje del cuento, con lo que les sucede, y eso es una forma de poder liberarse de sus realidades. Si solo nos enfocamos en las maneras en que deben leer y las formas de cómo hacerlo, dejaríamos de lado la literatura placentera, liberadora, y se transformaría en algo frustrante, como una actividad donde luego tendrá que responder el cuestionario al finalizar la lectura.
La literatura no se enseña, y nuestra tarea es poder encontrar buena literatura, ya que si algo nos conmovió a nosotros entonces podemos provocar eso mismo en nuestros alumnos, teniendo presente que la verdadera literatura nos va dejar huellas profundas que no olvidaremos.
Daiana Herbas

Estela Quiroga dijo...

Muchas gracias Rocio y Giselle... Faltan aún muchos trabajos, recuerden que deben estar listos durante la próxima semana..Gracias, Estela

Maria Campos dijo...

Como futuros docentes debemos reflexionar acerca de nuestra mirada sobre los alumnos, los interpretamos como sujetos de derecho o simplemente vemos niños que están bajo nuestra tutela y a quienes debemos transmitirles nuestros conocimientos. Además debemos problematizar y desnaturalizar nuestra biografía escolar para no cometer el error de reproducirla. Estas consideraciones sin duda influirán en nuestro modo de enseñar ya sea literatura o las demás asignaturas.
Al ver al sujeto podremos tener en cuenta sus intereses e inquietudes y así brindarles materiales que les sean significativos sin dejar de lado nuestra intervención pedagógica. La lectura debe ser el contenido en sí y no el medio para enseñar determinados valores. La literatura ofrece un espacio de reflexión y un escape de la realidad, fomentando la imaginación y creatividad. Nuestro rol como docente es acercarles la literatura a nuestros alumnos mostrándoles que esta posibilita la libre interpretación. Considero también que es importante que a lo largo de todo el nivel primario los alumnos vayan ejercitando la capacidad de argumentar, por lo que las distintas interpretaciones irán acompañadas de su correspondiente justificación.
Campos María Fernanda

Julieta Veretnik dijo...

Una pedagogía de la literatura que incentiva la lectura de "libros para crecer con valores" no me parece la indicada teniendo en cuenta el lugar del alumno en la enseñanza. Aunque si, quizá, muy cómoda para el docente dado que al “asegurar” la transmisión de un contenido, en este caso valores, le brinda la seguridad de estar cumpliendo con la función de la escuela. Pero contrariamente a esto, no se está transmitiendo ningún contenido por más que el título aparente que sí, sino que se está fomentando al alumno a odiar la lectura, a que no quiera leer fuera de la escuela, ni crea que la lectura puede ser interesante. Tal como trabajamos en clase, no se debería realizar una actividad posterior a la lectura, dado que no es lo que hacemos cuando leemos fuera de la escuela; se debería permitir el silencio típico que inunda al lector al finalizar la lectura, el comentario, el intercambio de opiniones y por sobre todo, de interpretación.
Creo que la consecuencia más grave de este tipo de propuestas de lectura con posterior actividad es que los chicos, por fuera de la escuela, no quieran leer.
En relación a la colección de la cual habla la autora "leer es genial" brinda un cuadernillo para docentes que incluye objetivos, actividades y evaluaciones y personalmente, me parece gravísimo que una docente lo utilice. En primer lugar, porque no estamos obligados a hacer actividades después de leer. En segundo lugar, no se pueden tomar objetivos comunes y descontextualizados de un cuadernillo cuando uno tiene contacto con el grupo y sabe cuáles son sus necesidades, características y modalidades de trabajo. Y en tercer lugar, tal como dije no se puede tomar una evaluación descontextualizada, una evaluación que se haya formulado previo a saber el rumbo que hayan tomado las clases, en dónde se hizo más hincapié, qué que le resultó más interesante a los chicos y más.
Para finalizar, quiero dejar una cita del texto que me pareció correcta y con la cual comparto: "¿Es suficiente que haya excelentes escritores que pregonen el humanismo? mi respuesta es no. También debe haber excelentes agentes mediadores"

Julieta Veretnik dijo...

Una pedagogía de la literatura que incentiva la lectura de "libros para crecer con valores" no me parece la indicada teniendo en cuenta el lugar del alumno en la enseñanza. Aunque si, quizá, muy cómoda para el docente dado que al “asegurar” la transmisión de un contenido, en este caso valores, le brinda la seguridad de estar cumpliendo con la función de la escuela. Pero contrariamente a esto, no se está transmitiendo ningún contenido por más que el título aparente que sí, sino que se está fomentando al alumno a odiar la lectura, a que no quiera leer fuera de la escuela, ni crea que la lectura puede ser interesante. Tal como trabajamos en clase, no se debería realizar una actividad posterior a la lectura, dado que no es lo que hacemos cuando leemos fuera de la escuela; se debería permitir el silencio típico que inunda al lector al finalizar la lectura, el comentario, el intercambio de opiniones y por sobre todo, de interpretación.
Creo que la consecuencia más grave de este tipo de propuestas de lectura con posterior actividad es que los chicos, por fuera de la escuela, no quieran leer.
En relación a la colección de la cual habla la autora "leer es genial" brinda un cuadernillo para docentes que incluye objetivos, actividades y evaluaciones y personalmente, me parece gravísimo que una docente lo utilice. En primer lugar, porque no estamos obligados a hacer actividades después de leer. En segundo lugar, no se pueden tomar objetivos comunes y descontextualizados de un cuadernillo cuando uno tiene contacto con el grupo y sabe cuáles son sus necesidades, características y modalidades de trabajo. Y en tercer lugar, tal como dije no se puede tomar una evaluación descontextualizada, una evaluación que se haya formulado previo a saber el rumbo que hayan tomado las clases, en dónde se hizo más hincapié, qué que le resultó más interesante a los chicos y más.
Para finalizar, quiero dejar una cita del texto que me pareció correcta y con la cual comparto: "¿Es suficiente que haya excelentes escritores que pregonen el humanismo? mi respuesta es no. También debe haber excelentes agentes mediadores"

Agustina Dedyn dijo...

Siendo personas en proceso de formación para ser docentes, tenemos que tomarnos muy en serio las palabras dichas por Marcela Carranza, ya que de nosotros dependerá el amor que tengan nuestros alumnos por leer.
Como vimos en clase, es un grave error pensar que siempre que leemos en el aula debe ser para llegar a un objetivo concreto, responder determinada cantidad de preguntas, hacer un dibujito de la parte que más les gustó, pensar en otro final, aprender algún valor o la forma correcta de hacer las cosas. Debemos esforzarnos para que nuestros alumnos encuentren en la lectura un mundo donde todo puede pasar, donde se cumplan sus fantasías imaginativas, donde la realidad se vuelva ficción aunque sea por unos minutos, pero tenemos que estar seguros de que esos minutos después se vuelven una vida cuando los niños logran amar la lectura y llega el día en que deciden leer por voluntad propia, y eso ya les cambia la vida.
Disfrutar, saborear la lectura, abstraerse del mundo, son algunas las cosas que debemos generar en nuestros alumnos y esto se logra principalmente a través del ejemplo, mostrando que esperamos con ansias el momento de agarrar un libro para contarlo, para conocer sus personajes y saber qué les pasa, imaginarse en dónde están y cómo son, sufrir y reír con ellos, y que cada uno lo interprete como quiere, olvidándose por un instante de la realidad.
Por el contrario, si les mostramos que en la lectura solo hay contenidos obligatorios por aprender, no creo que surja en ellos las ganas de leer en otro contexto, ya que pensarán que los libros tienen una función específica y son únicamente instrumentos para llegar a un objetivo, cuando en realidad la lectura ya es el fin en sí mismo.

Florencia Sepe Arietti dijo...

Como docentes o futuros docente tenemos que tomar esto que expresa Marcela Carranza: “utilizar la literatura para la transmisión de un mensaje no sería otra cosa que valerse de un instrumento sofisticado para convencer al lector acerca de alguna verdad dada” o sea que no hay que utilizar la literatura para enseñar un contenido, que debemos enseñar literatura por el simple hecho del placer, la satisfacción y el disfrute que genera leer, además que no hay una forma correcta o incorrecta de interpretarla, sino que cada uno es libre de imaginar.
Y algo que me hizo comprender bien la idea fue cuando hace referencia al libro de Mark Twain “Historia de un niñito bueno. Historia de un niñito malo” poder desde la ironía demostrar que la literatura se disfruta y no tiene que enseñar valores o contenidos, ya que en este libro al bueno que siempre se comportó bien en el futuro le va “mal” y al malo todo lo contrario.

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Mi foto
Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana. Acaba de publicar Y DE PRONTO LA VIDA un ensayo destinada a la Crianza, la literatura y el Juego.

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