domingo, 11 de mayo de 2014

A LA NANA, NANA




La nana  es un tipo de canción popular que se ha transmitido oralmente de generación en generación,  en la que se pueden encontrar muchas de las primeras palabras que se le dicen al niño pequeño. Se admite comúnmente que la nana es una canción breve con la que se arrulla a los niños, que tiene como finalidad esencial que el destinatario de la misma concilie el sueño; su interpretación se produce, en la mayoría de las ocasiones, cuando el niño no se quiere dormir o cuando tiene dificultades para conciliar el sueño. La unión de voz, canto y movimiento de arrullo o balanceo proporcionan a la nana su singularidad más significativa.
La sencillez comunicativa de la nana, en la que un emisor (el adulto) transmite un mensaje (directo, breve y conciso) a un destinatario (el niño) del que no se suele esperar contestación, no es impedimento para que aparezcan elementos que, literariamente, la enriquecen; sirva como ejemplo que el emisor se apoya en determinados personajes –que tienen una función secundaria– para reforzar los contenidos de su mensaje, es decir, para incitar al niño a que concilie el sueño. De este modo, vemos aparecer multitud de personajes: bien de tradición religiosa ("La Virgen", "Ángel de la Guarda", "San Juan", "Santa Ana", "San Pedro", "San Vicente", "Santa Isabel"), bien animales ("gallina", "gallo", "buey", "burro", "pájaro"), bien elementos de la naturaleza ("sol", "luna", "árbol"), bien otros ("mora", "gitana", "pastora"), además del tradicional y ya mítico "coco" y otros seres que asustan, a los que nos referiremos más adelante.
La frecuente presencia de la madre, las citas a la ausencia del padre, las referencias a diversos quehaceres hogareños (lavar, planchar, cocinar) y el constante recuerdo del amor que los padres sienten por su hijo confieren a las nanas un especial tono afectivo, muy familiar, que las identifica, y que, además, aparece potenciado por la presencia de abundantes diminutivos: "nanita", "casita", "pajaritos", "chiquitín", “ojitos”, “guagüita”, etc., por un lado, y de frecuentes estribillos que, con su ritmo reiterativo y machacón, logran crear esa sensación de arrullo que, presumiblemente, debe ayudar al niño a dormirse: A la ro, ro, ro; A la nea, nea; Ea, ea, ea; Arrorró, arrorró; Ea la ea, ea la ea, son algunos de los más usados en la nana hispánica. Desde el mundo de la Psicología se ha señalado que la capacidad de respuesta a los estímulos sonoros que tienen las personas es muy temprana: se habla, incluso, de que existe en el periodo fetal; quizá, por eso los niños muy pequeños tienen una especial sensibilidad para captar ritmos, tonos, acentos, pausas o inflexiones de la voz; en este sentido, no sería descabellado considerar que el movimiento de arrullo, con los estribillos que lo acompañan, fuera algo que tuviera que ver con la afectividad que envuelve a la nana en su conjunto. El tono afectivo a que antes nos hemos referido no es el único en la tradición de la nana: es también importante el tono derivado de la propia concepción de estas canciones, es decir, el tono imperativo con que se induce al niño a que concilie el sueño lo más rápidamente que sea posible. Precisamente, las nanas en que este tono imperativo es más explícito son las que más vivas se conservan, tanto en España como en Hispanoamérica. La tradición parece indicar que estas nanas conllevan una amenaza, pero la verdad es que el tono imperativo no siempre va acompañado de ella: lo que sí hay es una invitación al sueño, que la arrulladora, más o menos seriamente, le hace al niño, pero sin necesidad de que ello comporte siempre un castigo, velado o  expreso; al contrario, lo que sucede, en algunas ocasiones, es que se incentiva la propuesta con el ofrecimiento de un premio, por muy prosaico que pueda ser:
Si este niño se durmiera,
yo le diera medio real,
para que se comprara
un pedacito de pan.
(Cerrillo, 1992: 110)
En otros casos, el adulto tranquiliza al niño para que el temor o, incluso el miedo que, en determinados momentos (la llegada de la noche, por ejemplo), le afectan, se vean aliviados:
Duérmete, niño de cuna,
duérmete, niño de amor,
que a los pies tienes la luna
y a la cabecera el sol.
(Cerrillo, 1992: 74)
Se unen, pues, en ocasiones, lo familiar y lo imperativo, pero ello no nos oculta la existencia explícita de amenaza en otras nanas: conocida es la tradición del coco, personaje que, curiosamente, no aparece en muchas nanas españolas, pero cuya existencia popular está muy extendida, asociada siempre al género de la nana. Decía Lorca que "la fuerza mágica del coco es, precisamente, su desdibujo. Nunca puede aparecer, aunque ronde las habitaciones. Y lo delicioso es que sigue desdibujado para todos. Se trata de una abstracción poética y, por eso, el miedo que produce es un miedo cósmico, un miedo en el cual los sentidos no pueden poner sus límites salvadores… porque no tiene explicación posible (…) El miedo que el niño le tenga depende de su fantasía y puede, incluso, serle simpático." (García Lorca, 1996, III: 118-119)



Las invito a leer algunos fragmentos del texto de la conferencia brindada por Federico García Lorca sobre las nanas infantiles.
Dicha conferencia fue pronunciada  en la Residencia de Estudiantes de Madrid el 13 de diciembre de 1928, y publicada por Christopher Maurer con el título de “Añada, arrolo, nana, vou veri vou” (1984).
El destacado poeta español interroga en esta conferencia el concepto de las nanas infantiles desde un plano poético. Esta forma elegida para desplegar su reflexión queda de manifiesto en las siguientes palabras del autor:
 “…no pretendo dar en la clave de las cuestiones que trato. Estoy en un plano poético donde el sí y el no de las cosas son igualmente verdaderos.”

Desde este singular recorrido, Federico García Lorca resalta el carácter tradicional y popular de las nanas españolas:
 “…he procurado recoger canciones de cuna de todos los sitios de España; quise saber de qué modo dormían a sus hijos las mujeres de mi país, y al cabo de un tiempo recibí la impresión de que España usa sus melodías para teñir el primer sueño de sus niños.”

Subraya el hecho de que las nanas europeas tienen por objeto dormir al niño, pero las españolas buscan también herir su sensibilidad, muchas veces desde una “aguda tristeza”. Esta característica se presenta en las diversas regiones de España, encontrándose ejemplos desde Asturias y Castilla, hasta Andalucía y Murcia.
Otro aspecto de fundamental importancia para el estudio de estas composiciones poéticas es la melodía,
 “estructurada con sus centros nerviosos y sus ramitos de sangre”.
Texto, melodía y movimiento se conjugan desde la nana para provocar el sueño en el niño pequeño.
Pero también  expresan también el acervo cultural y el sentir de un pueblo, denunciando las desigualdades y particularidades de la sociedad. Tal como expresa el poeta:
 “Son las pobres mujeres las que dan a los hijos este pan melancólico y son ellas las que lo llevan a las casas ricas. El niño rico tiene la nana de la mujer pobre, que le da al mismo tiempo, en su cándida leche silvestre, la médula del país.”


Las invito como futuras docentes a leer este texto completo y a indagar sobre la vida y el pensamiento  de Lorca, que subraya,  aspectos esenciales de una de las composiciones poéticas más antiguas de la humanidad, en la que no faltan el “coco” ni las hadas…

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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