martes, 13 de agosto de 2013

¿CÓMO ENSEÑAR A CONVERTIRSE EN LECTORES Y ESCRITORES A LOS NIÑOS DE SALA DE CINCO?


Vamos a focalizar,  sobre las condiciones didácticas que son necesarias para formar lectores y escritores, y no solamente niños que escriban y que lean sino que tengan participación en la cultura escrita, y para ello una condición básica es que todos los días se lea y se escriba en la SALA
Estamos pensando en un JARDÍN DE INFANTES capaz de generar condiciones para que los niños actúen como lectores y escritores plenos desde el inicio de la escolaridad, sabiendo que no lo harán de manera convencional desde el primer momento. Desde esta perspectiva pensamos que desde muy pequeños los niños pueden dar pasos como lectores, y para ello es necesario tener a disposición una biblioteca de la sala, contacto con textos diversos, de calidad, con diferentes materiales. Desde ya esto  implica que los niños se lleven a casa en préstamo libros que ellos quieren, significa que detrás de esos libros va a haber un adulto que les lea, un momento de intimidad, de afecto, que vuelvan a elegir una y otra vez el mismo texto que les gustó, que puedan pedir aquel que la maestra o el maestro leyó y que ahora tienen ganas de recorrerlo sólo con su vista, de encontrarse con esa ilustración que vieron de lejos y que ahora tienen ganas de manipular de manera autónoma. Es imprescindible una biblioteca que se alimente de nuevos títulos, de otros autores,  que esté presente y que habilite a los niños a poder tocar los libros, aunque sabemos que esto va a implicar seguramente que los libros se desgasten, en algún caso se rompan e incluso que se pierdan..paciencia, los libros están para ser usados, sabemos que, en todo caso, tenemos que hacer algunas cosas para intentar cuidarlos. La verdad es que nos da mucha pena ver una biblioteca que esté tan limpita, tan quietita como si nadie la hubiera tocado. Vale más la pena ver algunos libros pegados con cinta adhesiva.¿No les parece?
Las bibliotecas van acompañadas de la ficha de recorrido lector donde los niños van anotando los libros que van leyendo de manera individual. También está el listado de libros, que son las lecturas que se realizan en conjunto. Nosotros, como lectores, muchas veces listamos los libros que queremos. Es necesario que estas listas estén al alcance de los niños, es decir, que puedan verlas y que sirvan como registro del recorrido de lecturas personales y grupales.
Otra condición didáctica necesaria es generar una sala  que contenga material escrito. Si queremos que los niños aprendan a leer leyendo es necesario que haya materiales escritos para aprender a leer (carteles, por ejemplo). Los van a leer cuando el maestro indique que lo que está escrito allí les puede servir para resolver dudas que tengan. Seguramente estos carteles permitirán que los niños recurran a ellos para utilizarlos cuando necesiten escribir o leer con propósitos determinados. Es imprescindible
que estén presentes las letras del abecedario, pero no las letras sueltas, sino acompañadas de palabras que las contengan como inicial. Por ejemplo, la misma A puede ser la de Alicia, Aldo, Aldana, y la B, de Bruno, Beatriz; Brunilda y luego otros carteles que vayan siendo significativos en el transcurso de los proyectos y secuencias que se van trabajando. Un cartel que esté ahí, también al alcance de los chicos. Parece obvio decir esto, pero es necesario si queremos que los niños recurran a ellos. Los carteles tienen que estar escritos con un tamaño de letra adecuado y ubicados en un lugar que sea visto por todos los niños.  Lo importante es que esos carteles que se seleccionan para colocar, por ejemplo, el abecedario, no tienen que ser carteles que hayan sido leídos una vez, sino que realmente los niños, por haberlos leído muchas veces, ya sepan lo que dice ahí, y por eso se van a transformar en una fuente de información. Cualquier palabra no va a estar conformando el listado de carteles que se encuentra debajo de cada letra del abecedario, sino aquellas que los niños ya conocen por haberlas visto mucho. Por ejemplo, el nombre del personaje de un cuento que han leído muchas veces, de modo que están seguros de lo que dice ahí. Es recién entonces que podrán utilizarlo como fuente de información.
Ahora bien, ¿qué es un proyecto? Y ¿por qué trabajar con proyectos en la sala? Este punto será explicado en clase, de todos modos hay en el blog muchos artículos que hablan sobre el tema.
Veamos un ejemplo para guiarnos en un tema que ustedes deberán desarrollar para aprobar esta instancia curricular.
Después de mucha lectura de diversos tipos de cuentos (ya sea tradicionales o de autor) les podemos proponer a nuestros pequeños estudiantes la reescritura de un cuento con lobos. Desde
este enfoque, cuando decimos proyecto nos referimos a perseguir objetivos de enseñanza, a la realización de propósitos específicos que tienen sentido desde la perspectiva del alumno. Al llevar un hilo conductor significativo de las actividades se evita el parcelamiento de los contenidos y se promueve la autonomía de los estudiantes. Orientarse hacia la elaboración de un producto –en este caso, reescribir un cuento de lobos– obliga a adecuar la producción a un destinatario y a los efectos que se pretende provocar en él. Es así como los proyectos contribuyen a preservar el sentido social de la lectura y de la escritura.
Desde el punto de vista social, los cuentos tradicionales forman parte del acervo literario de la cultura occidental y tienen, desde esta perspectiva, el valor de ensanchar la frontera cultural y literaria de los niños. Formar lectores supone, entre otras cosas, acercar a oídos de los niños aquellas historias que son fundantes de la cultura
escrita, que han sobrevivido al paso de los siglos y perduran hasta nuestros días.
Los niños conocen algunas historias tradicionales incluso antes de llegar al JARDÍN DE INFANTES.  Estos cuentos tienen sus raíces históricas en la tradición oral, una organización canónica que permite, aun a lectores pequeños, prever las acciones y el desarrollo de la trama. Los niños pueden anticipar rápidamente cómo comienzan, cómo será el final –casi siempre feliz–, el comportamiento de los personajes, que sin demasiadas motivaciones implícitas actúan como ayudantes u oponentes de aquellos que llevan adelante la acción. Los escenarios representados (los bosques, los castillos, los países lejanos, etc)
constituyen espacios prototípicos descriptos con pocas pinceladas, que funcionan como marco estable de las acciones. El narrador de estos cuentos presenta la historia como alguien que conoce todo aquello que vale la pena ser contado, sin fluctuaciones temporales o vacilación en sus comentarios.
¿Por qué reescribir una historia conocida? Porque desde el punto de vista didáctico, una de las ventajas de reescribir una historia conocida –en lugar de crear una nueva– es que los niños ya conocen el argumento, no tienen que inventarlo y pueden entonces
centrarse en otros aspectos de esa compleja actividad que es escribir.Reescribir una historia conocida es una situación didáctica que permite poner el acento en cómo se escribe más que en el qué escribir. La historia permanece, en términos de los personajes y la trama que ya están dados; el problema consiste, entonces, en cómo poner en lenguaje escrito lo que se sabe de ella.
Brevemente, les contamos los grandes momentos del proyecto.
PROYECTO: REESCRITURA DE UN CUENTO CON LOBOS
→ Lectura por parte del docente de la versión de “Caperucita Roja”  
la versión de los hermanos Grimm.
→ Lectura por parte del docente de información  sobre los
hermanos Grimm, y elaboración colectiva de un apunte por dictado al docente.
→ Lectura de los niños por sí mismos de algunos pasajes del cuento.
Escrituras intermedias relacionadas con el proyecto.
→ Escrituras para publicar relacionadas con el producto del proyecto.
→ Reescritura colectiva del cuento en varias sesiones.

→ Edición sencilla del cuento para que cada uno de los pequeños se pueda llevar un “ejemplar” ilustrado por ellos mismos

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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