sábado, 19 de febrero de 2011

Seguimos el sendero hacia La ALFABETIZACIÓN INICIAL


Por Estela Quiroga
En nuestra entrega anterior pudimos ver algunos videos sobre Emilia Ferreiro, hoy trabajaremos con otra gran investigadora: BERTA BRASLAVSKY
El 9 de septiembre del 2008 murió esta destacada figura de la educación argentina. Activa hasta sus últimos días (falleció a los 95 años) y toda su vida fue una “fuerte articulación entre compromiso ético-político y análisis científico” según dijera oportunamente Juan Carlos Tedesco.
Esa vida tan larga y prolífica en muchos sentidos ofrece también claves para comprender facetas de la historia política de la Argentina y el rol de la educación en la formación de nuestra sociedad. Les propongo, que como futuros docentes investiguen estos aspectos y esa investigación será parte de un trabajo práctico.
Cabe de destacar que hasta sus últimos días, Berta Braslavsky siguió de cerca su proyecto de alfabetización montado en las escuelas de la zona sur de la ciudad de Buenos Aires.
La idea es que reflexionemos juntos sobre las siguientes citas:
"El acontecimiento sin igual de la alfabetización de masas se produce muy tardíamente, en notable discronía con la "era de la escritura" (...) La enorme evolución desde el pedernal al papel como soporte, desde la cuña y la pluma de ganso a la imprenta (...) desde la escritura continua a la separación de palabras y a la formalización ortográfica (...) no tuvo su equivalente en la evolución de la pedagogía de la lengua escrita. A pesar de algunos ensayos aislados de Comenio, a comienzos del siglo XIX se enseñaba [a leer y escribir] como lo hacían los griegos hace 25 siglos" (de una ponencia que presentó en un congreso organizado por la UBA en 1996), citada por Pablo Pineau y Héctor Ruibén Cocuzza, autores que mencionan uno de los libros clásicos e ineludibles de Braslavsky: La querella de los métodos en la enseñanza de la lectura. Sus fundamentos psicológicos y la renovación actual, de 1962, en el que la autora "propone una serie de sugerentes vinculaciones entre la enseñanza de la lectoescritura y otros aspectos pedagógicos y didácticos, y puede también ir más allá de ellos y analizar las articulaciones con otras dimensiones sociales, como es el caso concreto de los planteos sarmientinos".
En un libro de 2004, decía Braslavsky: "Todo enfoque sobre alfabetización temprana debe empezar por preguntarse: ¿quién es este niño?, ¿qué experiencias ha tenido? (...) La presentación de las nuevas tecnologías como continuadoras de tendencias ya existentes que promueven el aprendizaje por indagación, pero con la particularidad de que simplifican enormemente la posibilidad de organizar y publicar los textos propios y comunicarse con otros, facilita el acceso a una multiplicidad de recursos y de voces de distinto nivel de "autoridad". "Y no por versatilidad ni por obstinación sino por adherir a una filosofía que no admite verdades absolutas, o tal vez por mi pragmática educacional, considero que ya, a esta altura, no es cuestión de opciones entre dos tendencias sino que se trata de aceptar de qué manera una de ellas no pierde su valor ni su prestigio cuando se integra en las dimensiones más extensas de la otra. Son dimensiones que permiten abordar los nuevos problemas que afectan a la educación en general y a la alfabetización en particular ante las nuevas condiciones que se presentan en nuestro tiempo."
A propósito de ese título del 2004–Primeras letras ¿primeras lecturas? (FCE), publicado cuando ya tenía 90 años– impacta ver que en uno de sus capítulos replantea algunas de sus tesis primeras, en una notable muestra de la vitalidad de su pensamiento. El capítulo en cuestión se llama "La querella de los métodos revisitada". Y también impacta la dedicatoria "A mis bisnietos (...) y a su generación".
“Su obsesión fue desarrollar en los docentes la convicción de que todos los chicos pueden aprender”, dijo en estos días el ex ministro de Educación Daniel Filmus. Es una descripción y también un desafío recurrente para los docentes y para todos los que tenemos que ver con la educación: un desafío que deberíamos recordamos cada día todos los educadores”
(www.fundacionleer.org.ar )
Entrevista a Berta Braslavsky
BERTA BRASLAVSKY es un referente indiscutible en materia de alfabetización. Integra la Academia Nacional de Educación y desde 2004 el Consejo Asesor de Fundación Leer. En esta entrevista exclusiva con Leer en Red, Braslavsky reflexiona sobre el rol de la escuela y de los maestros en el acercamiento de los niños a la lectura, y ofrece sugerencias para el trabajo docente en promoción de la lectura.
Fundación Leer: En su opinión, ¿qué aporta el contacto de los niños desde la temprana infancia con libros de literatura infantil?
Berta Braslavsky: No se trata de una opinión, sino de participar de una convicción acerca de la importancia de la literatura en el desarrollo cultural del niño, a partir de las primeras manifestaciones de su relación con el mundo. Las canciones de cuna -mediante el halago de sus sonidos, la repetición y sus ritmos transmitidos en el vínculo emocional con su madre- establecen su primer contacto con la literatura.
El contacto temprano con los libros manipulables que se ponen a su alcance familiariza al niño con el objeto esencial de la cultura escrita, su aspecto, su manejo.
Los libros con imágenes concitan su atención y la experiencia de secuencia temporal del antes y después. La lectura que oye cuando su madre le lee, lo familiariza con el lenguaje gramaticalmente mejor configurado, con más vocabulario y mejor pronunciado. Y con el cuento, realiza una primera experiencia de la macroestructura coherente de un texto, como esencia de la comprensión, con la intensidad de un aprendizaje que se realiza en una catarsis profundamente emocional como es la que se establece en la relación de la madre, el padre u otro adulto en el acto compartido de una lectura que despierta la fantasía y la creatividad del pequeño.
F.L.: ¿Qué rol debe ocupar la escuela en el acercamiento de los niños a la lectura de obras literarias?
B.B.: Si en la familia tiene lugar la prehistoria del lenguaje escrito, también se confirma que en la escuela comienza su historia, es decir, la posibilidad de llegar al dominio pleno de la lengua escrita, con todo el valor simbólico que tiene como álgebra del lenguaje. Por eso, -teniendo en cuenta los cambios críticos del desarrollo natural y cultural durante la infancia y la adolescencia y las características individuales de su medio social-, la escuela debe cumplir con la misión de promover intencionalmente su aprendizaje a través de amplios repertorios de estrategias.
Por cierto que en esas estrategias ocupan un lugar importantísimo las obras literarias. Pero no por didactismo, sino por el papel esencial que ellas tienen para la adquisición de la lengua escrita generando el amor por la lectura.
F.L.: ¿Qué nos puede comentar respecto del rol del nivel inicial y de los diferentes ciclos de la escuela en el acercamiento a la lectura?
B.B.: En el nivel inicial, sobre todo en el “preparatorio” y en el primer grado, la repetición de la lectura de cuentos y poesías -junto al placer-, permite que los niños relacionen la visión con el sonido cuando manipulan el libro que le fue leído por el maestro. Al oír y ver nuevas palabras, además de enriquecer su caudal lingüístico, pueden desarrollar la “toma de conciencia lingüística”, que se inicia con la comprobación de que le escritura es un lenguaje que reproduce lo que se habla.
Mientras tanto, a través de la obra literaria, fortalecen su desarrollo emocional, social, cognitivo y moral. Aunque al principio no puedan verbalizar los temas y símbolos literarios, reconocen la bondad y la lealtad de un personaje para cumplir una promesa, su desventura ante una injusticia, su coraje para vencer el miedo, su ingenio para vencer contrariedades. Progresivamente, a medida que vencen las dificultades que presenta el sistema alfabético de escritura,- con la ayuda, además, de estrategias específicas, los niños irán desarrollando los procesos superiores de la mente que les faciliten el acceso a la comprensión profunda del simbolismo de los signos escritos.
A lo largo de la escolaridad, para desarrollar la comprensión y la imaginación, deben estar a disposición de la escuela y su currículo, todas las formas y géneros literarios que el maestro necesita manejar: prosa y poesía, realidad y ficción, exposición y narración, tradicional y contemporáneo. Desde el primer ciclo pero especialmente a partir del segundo, las estrategias -y en particular las preguntas de alto nivel-, conducen a la formación de conceptos mientras se adquieren los conocimientos.
F.L.: ¿Cual debe ser el rol del maestro, en particular, en la promoción de la lectura?
B.B.: El rol del maestro es, desde luego, un rol esencial, muy complejo y muy gratificante. Ante todo, debe ser él mismo un lector apasionado para transmitirle al alumno el entusiasmo por la lectura y estar interesado en todos los géneros literarios.
Pero, al mismo tiempo, debe tener una excelente formación profesional para conocer a los alumnos en su nivel evolutivo y las experiencias culturales en el medio social y cultural de cada uno según cual fuere la lengua o el nivel educacional de la familia en que se desarrolló.
Debe tener conocimientos sobre la lengua escrita y saber enseñarla, con habilidades para aplicar estrategias grupales, individuales y contextuales estableciendo, además, relaciones fluidas con la familia y la comunidad. Debe confiar en la aptitud de sus alumnos y en sí mismo para influir en su desarrollo.
El maestro necesita armonizar sus acciones en un contexto escolar propicio, discutiendo y planificando sus acciones en un proyecto compartido, en colaboración con sus colegas, a su vez coordinados por una dirección comprometida en un plan de colaboración entre pares que le dé sustento a cada uno y continuidad en el trabajo de todos.
Mucho podría decirse, además, sobre la responsabilidad del Estado en la jerarquización de los maestros como profesionales eficientes.
F.L.: ¿Qué tipo de actividades acercan los niños la lectura y los motivan para leer? ¿Qué tipo de propuestas los ayudan a mejorar la capacidad para comprender los textos?
B.B.: Hay que empezar por insistir en las actividades que no se deben hacer, tales como la enseñanza memorística de las letras y sus combinaciones, según ocurre todavía con demasiada frecuencia aunque muchas veces de manera encubierta.
Se trata de practicar una lectura activa centrada en la comprensión. Por eso, cuando el pequeño no sabe leer, es el adulto, -la madre primero y el maestro después-, con preguntas, intercambios y comentarios, quien le ayuda a comprender el texto para que pueda disfrutar el contenido y sus expresiones. Y ese disfrute es la mejor motivación.
Es la ayuda lo que le permitirá al niño hacerlo más tarde por sí mismo. O, en otros términos, es el andamiaje que le permite construir su comprensión. No quiere decir que no haya que ayudarle también, -sobre todo en el preparatorio y en primer grado-, a realizar su “toma de conciencia lingüística” para llegar al “principio alfabético”. Sin abandonar la comprensión que se realiza en la lectura compartida, consiste en estrategias que atienden a la complejidad del sistema alfabético de escritura en su relación con el lenguaje hablado que representa, que son convenientes para todos pero muy necesarias para aquellos niños que no han tenido suficientes experiencias con el lenguaje escrito durante la primera infancia. Cuando logran dominarlo, pueden poner toda su atención en la comprensión del texto, -y con eso motivarse para leer activamente y escribir con sentido-, sin tropezar con los mecanismos del código de la lengua escrita.
Un buen maestro sabe que, más allá de la literatura de ficción o de fantasía, todo el currículo ofrece motivos para leer si en el alumno se despierta el interés por aprender y el maestro, además de saber hacer preguntas, lo motiva para preguntarse a sí mismo y para confrontar con otros lo que sabe y cree saber. La interpretación de láminas, de esquemas, mapas conceptuales y su confección, es requisito de la lectura para aprender.
F.L.: La fuerte presencia de la televisión, de internet y de los juegos electrónicos en la vida cotidiana de muchos niños, ¿de qué modo afecta sus habilidades y motivaciones para la lectura y escritura?
B.B.: Es indudable que el uso indiscriminado y sin límites de la televisión sustrae de la lectura a los adultos y a los niños. Que los somete a la pasividad física que puede tener consecuencias para su salud y les quita el beneficios que tenían muchos juegos infantiles, -ahora en desuso-, para el ejercicio de la relación con el otro. Que si bien tiene el beneficio de realizar conocimientos con autonomía, sóllo puede hacerlo limitadamente si no dispone de la cooperación que subyace en el aprendizaje humano. Y, si bien es cierto que puede relacionarse en el espacio sin límites por internet, corre los riesgos de la navegación sin brújula.
Sin embargo, esos medios, por ser los instrumentos de un cambio cultural de tantas proporciones, tienen que ser reconocidos tanto por la familia como por la escuela para que los niños sean ciudadanos “alfabetizados” en el siglo XXI. Existen proyectos para relacionar la enseñanza del texto escrito con la comprensión activa del texto en la pantalla de la televisión mediante recursos que también requieren, en sus respectivos escenarios, de la interactividad de los niños con padres y maestros.
Otros desafíos presenta la informática en la medida en que avanza la provisión de computadoras para todas las escuelas como está ya previsto a corto plazo, ante la fascinación que sobre los alumnos tiene internet y por la rapidez de sus resultados. Pero los alumnos suelen sentirse perdidos y perplejos para manejarse con el hipertexto, compuesto por bloques de palabras o imágenes electrónicamente unidos en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una textualidad abierta, inacabada.
Esas dificultades suelen homologarse con el nuevo concepto de la “intertextualidad”, explicita en el texto académico con sus referencias bibliográficas, notas, cuadros, e implícita en la obra literaria, con la intersubjetividad expresada en distintas voces y su reacción en la subjetividad del lector. Por eso, se considera que un alumno formado en la alfabetización avanzada que domina la comprensión activa del texto escrito, que más que extraer el significado del mismo lo construye activamente, interactuando a través de conocimientos y experiencias previas y de interacciones recordadas o anticipadas, puede manejar el hipertexto en el internet sin abrumarse ante la complejidad de la red
Son argumentos para alentar y mantener la unidad de la alfabetización con la tecnología de la información y comunicación.
F.L.: Usted ha comentado que “Tan grave como el analfabetismo es leer y no comprender lo que se lee”. ¿Nos podría ampliar este comentario?
B.B.: La falta de comprensión significa reducir el texto a la decodificación de los signos que, -a diferencia de los sistemas ideográficos-, en el sistema alfabético solo representan sonidos. Sin la comprensión, suprimida la semántica, la escritura deja de tener sentido y su lectura queda reducida a emisiones verbales sin lenguaje.
Aunque, lamentablemente suele ocurrir y con demasiada frecuencia, que muchos llegan a “leer” descifrando fluidamente, sin penetrar en la profundidad del texto. Como resultado ignoran, no “saben” lo que pronuncian o lo saben muy superficialmente con las consecuencias que están a la vista en las pruebas de evaluación, internacionales y nacionales. Y en consecuencias individuales y sociales similares a las del analfabetismo.
F.L.: ¿Qué les diría a los maestros que participan en los programas de promoción de la lectura y de la alfabetización desarrollados por la Fundación Leer?
B.B.: Les diría que tienen la suerte de recibir una ayuda tan responsable y que aprovechen el valioso aporte de los calificados profesionales que intervienen en su perfeccionamiento para honrar a la dignidad de su profesión. Ya que, por más que avance la tecnología, ellos siempre tendrán el rol esencial en la promoción de la lengua escrita para todos.

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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