lunes, 16 de junio de 2008

EL LIBRO ALBUM


PARA MIS ESTUDIANTES DE LOS PROFESORADOS DE INICIAL Y EGB.
DESEO ACERCARLES ESTA CONFERENCIA ACERCA DEL LIBRO ALBUM QUE SE DICTÓ EN EL MARCO DEL POSTÍTULO DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL. LES RUEGO QUE TENGAN EN CUENTA EL TEXTO COMO BIBLIOGRAFÍA OBLIGATORIA PARA LOS EXÁMENES.
Estela Quiroga, Junio 2008

Modos de construir sentidos en el libro álbum
Cecilia Bajour y Marcela Carranza

Aunque el tema central de esta ponencia tiene que ver con el libro álbum, queremos enfatizar que muchos de los problemas teóricos en torno a la lectura de la imagen son extensivos a la ilustración en todos los libros infantiles y juveniles.
Vamos a partir de una visión integral de la imagen que abarca no sólo a las ilustraciones mismas sino también a la propuesta gráfica en su totalidad: el libro infantil y juvenil considerado en todos los aspectos de su edición que tienen que ver con la lectura de imagen y de la relación de esta con el texto escrito.
Por otra parte, queremos proponer para la consideración del mundo de las imágenes y su lectura la desnaturalización de este objeto. Destacamos esto porque en la relación con las imágenes, cuya lectura suele aparecer como fácil y natural, todos tendemos a sentirnos “alfabetizados”, ya que se trata de un lenguaje que se adquiere, si se lo piensa así, por el hecho de compartir la posibilidad de ver, que tampoco se puede generalizar. Proponemos entonces la problematización de estas ideas comunes acerca de la imagen. La invitación es a sospechar de las imágenes, a mirarlas como una construcción, y por lo tanto como un artefacto cultural.
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Historia de la ilustración en la literatura infantil


Antes de adentrarnos en la consideración de las imágenes es interesante ver desde una perspectiva histórica el lugar que la ilustración ocupó en la historia de la literatura infantil y juvenil y en las formas de leer de chicos y jóvenes. Nos detendremos en algunos de los hitos de dicha historia sin pretender abarcarla en su totalidad.
Antes de la conformación de una literatura infantil propiamente dicha, o sea, dirigida conscientemente a un lector infantil, los niños siempre participaron de diversos modos de las lecturas de los adultos, con las diferencias propias de los hábitos lectores de los distintos sectores sociales aunque también con cruces ya que estas diferencias no eran tan puras.
Aunque no se trate de literatura infantil sino de un género didáctico, muchos especialistas coinciden en ver a la obra Orbis sensualium pictus, u Orbis pictus, o Mundo pintado escrito entre los años 1650- 1654 por el pedagogo Comenius mientras trabajaba en una escuela primitiva de Hungría, como el antecedente principal de los libros ilustrados dirigidos a un público infantil.
Imagen Orbis Pictus

Comenius fue un adelantado en las ideas pedagógicas, escribió este libro que en realidad era una especie de abecedario para la enseñanza de la lengua materna y el latín. Estaba convencido de que aquello que se nombraba a los niños se le debía mostrar, como queda claro en sus propias palabras al presentar el Orbis Pictus: “Un Libro como este, presentado de esta manera, podría (así lo espero) servir para atraer a los niños talentosos, para que el hecho de ir a la escuela no les parezca un tormento, sino más bien, una experiencia agradable. Pues, es obvio que los niños (aun desde su temprana infancia) se deleitan con las ilustraciones, y gustosamente se complacen con estas luces. Bien valdría la pena haber realizado tal obra si logramos ahuyentar a los espantapájaros de los Jardines de la Sabiduría.” Causó sensación entre los niños por la forma de presentar el mundo en imágenes, cuando la forma de instrucción predominante era por medio de la enseñanza de teología, lenguas muertas y matemáticas. La idea era instruir pero en forma agradable por medio de las imágenes.
Imágenes Orbis Pictus

Según Hürlimann la excelencia del Orbis Pictus y de los innumerables libros que siguieron imitando sus características residía en que cada uno de ellos “traía a casa todo un cosmos infantil, un cosmos bien ordenado, que durante decenios fue el padrino iluminador de la razón y que se componía de los objetos y seres del mundo circundante próximo y lejano, del mundo extraterrestre y del interior del hombre, de su estructura ósea y de su vida anímica, todo incluido”
Imagen Orbis Pictus

Por otra parte, los niños de los sectores populares se apropiaron de las historias que editadas en forma de pliegos durante los siglos XVII, XVIII y XIX repartían o pegaban en las paredes los buhoneros o vendedores ambulantes.
Entre estas publicaciones, los pliegos de imágenes eran algo así como un periódico ilustrado para el pueblo.
Imagen de un pliego

Su existencia es tan antigua como el arte de la imprenta. Comenzó siendo al principio una hoja pequeña y luego se le incorporaron grabados en madera. El pueblo pedía entonces que hubiera cada vez más imágenes en lugar de simple texto. Los pliegos difundían “entre la gente el saber popular, las noticias espantosas, las maravillas mundiales, las profecías y los relatos sobre toda clase de curiosidades, así como las ideas religiosas y políticas”.
Imagen de un pliego

En el caso de España entre los pliegos se destacaron los llamados aleluyas y aucas (para los catalanes). Si bien comenzaron difundiendo motivos religiosos, tenían una función recreativa y facilitaron el acercamiento de los niños españoles (y en general de la población analfabeta) a la lectura por medio de las imágenes en forma de viñetas y textos esquemáticos y fáciles.
Los pliegos de imágenes se fueron especializando cada vez más en el gusto infantil. Por una parte, contaban vidas ejemplares en imágenes o temas históricos; también incluían adaptaciones de obras famosas y escenas de la vida cotidiana y los juegos infantiles.
Imagen de un pliego
Dice Hürlimannn que casi todas las series de pliegos de imágenes contenían desde el principio, pliegos recortables para niños. En el caso de los pliegos ingleses, son célebres aquellos que permitían recortar actores y escenarios de una obra de teatro. Se llamaban “toy theater”. Stevenson, el autor de La isla del tesoro en sus memorias cuenta acerca del toy theater que tenía en su infancia. Algo similar ocurrió a fines del siglo XVIII con los pliegos que traían para recortar soldados de papel, que luego se pegaban en trozos de madera para organizar desfiles y batallas en miniatura.

Imágenes de toy theater

Tras el siglo SVIII los cambios económicos permitieron que hubiera más lectores potenciales y suficientes niños pertenecientes a la burguesía naciente que pudieran leer y cuyas familias pudieran comprar libros para ellos. Esto permitió sostener un nuevo mercado con un público específico. La industria que surgía estaba sostenida ideológicamente por la filosofía de John Locke, para quien las mentes infantiles eran una tabula rasa sobre la cual había que imprimir experiencias valiosas. Por lo tanto los libros escritos específicamente para chicos buscaban llenar esas mentes en blanco con información útil y preceptos morales. Los libros más exitosos eran aquellos que intentaban combinar propósitos pedagógicos con historias entretenidas. Generalmente estaban ilustradas con grabados.
El inglés John Newbery es considerado el primer editor que se especializó en libros para niños (Goody Two Shoes fue un libro con estas características ilustrado por él). La transformación económica fue también acompañada por nuevas teorías sobre el arte y la literatura. Los escritores intentaban plasmar en sus textos una detallada descripción pictórica y los ilustradores se interesaban en contar historias a través de las imágenes. Esto llevó a una mayor integración entre ambos códigos. Aunque esta convergencia no se hacía sin tensiones. Un ilustrador le escribió a Walter Scott quejándose de que cuantos más detalles pictóricos hubiera en sus textos, (las elaboradas descripciones de Scott se caracterizaban por eso), más dificultades tenía el ilustrador para pintar, “ya que usted ha incorporado sus propias ideas y las presenta en forma tan completa que poco le queda al lápiz para crear”.

A mitad del siglo XIX, cuando ya se producían libros dirigidos especialmente para el público infantil, un joven doctor alemán llamado Heinrich Hoffmann, que no encontraba en las librerías de Frankfurt un libro que le pareciera interesante para su hijo de cuatro años, compró un cuaderno escolar y se puso a escribir unas historias que ilustró con sencillos y sugerentes dibujos. No sabía que estaba haciendo un libro que luego se haría famoso: el Struwwelpeter traducido al español como Pedrito el desgreñado o Despeluzado.
Imagen Struwwelpeter
Un amigo lo hizo editar en 1845 con una tirada de 1500 ejemplares. La preocupación por el lugar de la imagen por parte del autor se hace evidente en el hecho de que el propio Hoffmann cuidó personalmente que la impresión de los dibujos no alterara en lo más mínimo los colores y el estilo original. Lo que no quería era que se deslizara en las páginas nada del estilo artificioso y pueril tan característico de los libros infantiles que se publicaban en el momento. En el prólogo Heinrich Hoffman dice: “Para hacer este libro me he guiado por esta profunda convicción: la infancia sólo comprende y concibe lo que ve”.
Los textos en verso del Struwwelpeter se caracterizan por contar historias ejemplarizantes en las que se muestran las consecuencias terribles que ocasiona a los niños el no seguir determinadas reglas. Los relatos están llenos de humor negro pero a la vez tienen un estilo cómplice y juguetón. Este humor contundente que se veía en la combinación de relatos sin concesiones y dibujos caricaturescos e impactantes cautivó a los niños durante mucho tiempo, tanto que se reeditó muchísimas veces.
Veamos a continuación “La historia de Gaspar Sopas”

Imagen Gaspar Sopas

Gaspar era un niño sano,
rollizo, tragón y ufano.
La sopa se la comía
sin rechistar, hasta el día
en que se puso a gritar:
“¡No me la quiero tomar!
¡La sopa no me la como!
¡No la como y no la tomo!”

Imagen Gaspar Sopas
Al otro día – ¡mirad!-
queda sólo la mitad,
pero se pone a gritar:
“¡No me la quiero tomar!
¡La sopa no me la como!
¡No la como y no la tomo!”
Imagen Gaspar Sopas

Al tercer día pasado,
anda muy desmejorado,
pero al ver la sopa entrar,
vuelve a ponerse a gritar:
“¡No me la quiero tomar!
¡La sopa no me la como!
¡No la como y no la tomo!”

Imagen Gaspar Sopas

Al cuarto día - ¡qué feo! –
Gaspar parece un fideo.
Y como ya no comió,
al quinto día, murió.

La preocupación por las imágenes en los libros infantiles no sólo caracterizó al Dr. Hoffmann sino que también fue una característica de Lewis Carroll, autor de las Alicias. En el manuscrito que Carroll regaló a su pequeña amiga Alice Liddell las ilustraciones del autor realizaban un juego entre texto e imagen. El manuscrito de las Aventuras de Alicia Bajo Tierra, que Dodgson obsequió a Alice el 26 de noviembre de 1864 incluía 37 dibujos hechos por él mismo. Carroll escribía dando por sentada la presencia de ilustraciones. "Si ustedes no saben qué es un Grifo, observen la ilustración", dice a los lectores en el Cap. IX de las Aventuras.

Aventuras de Alicia en el país de las maravillas. Lewis Carroll (texto) John Tenniel (ilustraciones)
Este diálogo tan fuerte e intencional entre texto e imagen luego se diluyó en los dibujos de Tenniel con los que fue editado el libro en 1867. Se cuenta que Carroll tiranizaba a Tenniel y mandó a retirar de las librerías la primera edición porque no se sentía satisfecho con la calidad de la edición.
La historia del libro álbum se entronca con la del libro ilustrado en general, pero en los ejemplos dados, sobre todo en los casos de Hoffmann y Carrol se ve una preocupación especial por el vínculo entre texto escrito e ilustración, lo cual podría verse como una postura precursora del libro álbum.
En 1931 en Francia, Paul Faucher, inspirándose en el modelo editorial soviético, inicia la publicación de los “Albumes de Pere Castor”. Este editor basó su proyecto en la observación de las dificultades de comprensión lectora que halló en sus muchas visitas a bibliotecas y escuelas de barrios desfavorecidos donde los chicos no tenían libros en sus casas
En ese mismo año 1931, Jean de Brunhoff, pintor francés internado en un sanatorio de Suiza, envió a sus hijos un cuento cuyo protagonista era un pequeño elefante que iba a ser rey. Su marchand le pidió que le diera forma de libro a “La historia de Babar”.
Así en los años 30 se consolidaron las bases de lo que sería el libro álbum. Sin embargo muchos teóricos parecen coincidir en señalar los años 60 como el inicio de la producción de libros álbum tal como los entendemos ahora. Dice Teresa Durán al respecto:

El álbum es nuevo. El álbum es un tipo de literatura que sólo podía empezar a producirse a partir de los años 60. El álbum acaba con la dicotomía académica de dar al escritor lo que es del escritor y al ilustrador lo que es del ilustrador, dejando al editor en la cuneta. El álbum es heterodoxo, no sólo por lo que dice, sino sobre todo por cómo lo dice, y también por quien lo dice y para quien lo dice. Puesto que el álbum rompe inercias, tanto en la práctica editora como en la práctica lectora, ya que no siempre se puede precisar, cuando está entre tus manos, qué fue primero, si el huevo o la gallina, si el texto o la imagen, si la idea o el libro resultante, si se destina a un lector infantil o adulto...

Entre algunos de estos primeros títulos podemos nombrar Little Blue and Little Yellow de Leo Lionni publicado en 1959.

Donde viven los monstruos de Maurice Sendak publicado en 1963,

Una larga canción de Etienne Delessert en 1967

El globito rojo de Iela Mari publicado en el mismo año

Flicts de Ziraldo en 1968.

La imagen como texto

La ilustración no sólo tiene reservado un lugar especial en la literatura para chicos por su presencia histórica y por sus logros artísticos. Les proponemos pensar en la imagen como un texto que siempre es interpretado, es leído por el lector/observador. Pensar a la imagen como texto significa preocuparnos por el modo en que este texto produce significación. Es decir volver explícito desde el análisis aquello que los lectores hacemos continuamente cuando leemos la ilustración junto a lo escrito en los libros para chicos.
Consideramos a la lectura de la imagen como una actividad intelectual sumamente compleja, y esto es importante señalarlo porque polemiza con otras posiciones (a menudo apoyadas en el carácter analógico de las imágenes frente al objeto) que la consideran de "fácil" lectura, y por lo tanto facilista, infantilizadora (en un sentido peyorativo); e incluso limitadora de la imaginación del niño.
Como señalan Evelyn Arizpe y Morag Styles "en la mayor parte de los sistemas educativos del mundo, las habilidades visuales se subestiman, y en los casos más extremos se desprecian".
Es frecuente escuchar a adultos decir que les preocupa que los chicos no lean libros con mucho texto, "verdadera literatura", seducidos por los libros con imágenes, mucho "más fáciles" de leer, pero en definitiva "menos literarios". También es un lugar común el adjudicar los libros con imágenes a los más pequeños (y hasta allí está todo bien) pero se trataría sólo de un puente para acceder cuando más grandes a los libros con mucho texto, libros sin imágenes. Las imágenes, señalan algunos especialistas en LIJ, no deben ocupar espacio en los libros para los jóvenes, porque los "infantilizan". Y los argumentos son muchos y variados aunque todos con un denominador común: la dicotomía texto / imagen que exalta el primer término en detrimento del segundo. El texto escrito como ligado a lo literario, lo complejo, lo "adulto" o al menos "en serio". El texto de la imagen (desestimada como texto) ligada a lo simple y fácil, lo "infantil/pueril" y "poco serio". Incluso en algunos extremos la ilustración es un ornamento, "acompaña" al texto para embellecer el libro, pero por supuesto es absolutamente prescindible, y de poca importancia.
Todo esto correspondería al discurso adulto de algunos mediadores: padres, docentes, especialistas e incluso escritores. Cuando nos ocupamos de los lectores las cosas cambian, y mucho. Los chicos piden ver las imágenes, se detienen a "leerlas", sorprenden a los adultos con la minuciosidad y profundidad de sus observaciones; y en plena adolescencia tienden en las bibliotecas a robar de los estantes de abajo libros ilustrados que miran con delectación. A esto deberíamos agregar a los adultos que nos sentimos directamente apelados por esos libros.

Los signos en la imagen

La imagen es un texto: como tal implica un conjunto de signos que interactúan entre sí. En la imagen encontramos signos plásticos : colores, iluminación, marco, encuadre, punto de vista, tipo de plano, figura, línea, técnica, materiales, textura,... y otro tipo de signos que hacen a la relación entre la imagen y el objeto representado: los signos icónicos.

Los signos icónicos:
Cuando vemos una imagen buscamos "reconocer" un objeto.

Los misterios del señor Burdick. Chris Van Allsburg

Decimos “esta es una joven que parece dormida, o quizás muerta en su cama, con un libro en sus manos... etc..”. Estamos decodificando los signos icónicos. Comúnmente e incluso durante mucho tiempo se consideró que la imagen es semejante al objeto que representa, que "posee las mismas cualidades que el objeto" o "algunos elementos idénticos". Esta relación de lo "idéntico" y "semejante", no concierne a la imagen y el objeto, sino a la relación entre la percepción de la imagen y la percepción del objeto. Nuestra manera de descifrar el mundo, señala Martine Joly es cultural, así como también desciframos las representaciones de manera cultural. Si existe semejanza entonces es entre los mecanismos de percepción del mundo, y los mecanismos de percepción de la imagen, ambos culturalmente codificados.
Dice el Grupo  (citado por Joly) que si el signo icónico tiene un referente, este referente no es un "objeto" extraído de la realidad, sino que de entrada es siempre un objeto culturizado.
La idea de "copia de la realidad" en relación a la imagen y su iconicidad, señalan los teóricos, es ingenua y falsa. Por lo tanto una imagen no está mejor lograda porque se parezca más al objeto en cuestión.
"La traición de las imágenes". René Magritte

Magritte en su obra "La traición de las imágenes" no hace sino alertarnos sobre la confusión en el espectador entre la imagen y el objeto. En la pintura de la pipa bajo la cual se lee "esto no es una pipa" se enuncia lo que es obvio pero que sin embargo es olvidado por los espectadores, y por el lenguaje mismo. La imagen es traicionada cuando se olvida que esa es una imagen y no una pipa real, que se trata de un lienzo pintado y no del objeto.

"La condición humana" René Magritte

En "La condición humana" también de René Magritte, nuevamente el pintor reflexiona a través de su obra sobre esta relación imagen -objeto. Se trata de poner en evidencia la "impresión de realidad" que ha acompañado históricamente a la imagen (en particular cuando se trata de una estética realista), esa impresión que hace olvidar la convención de la representación para intensificar la confusión entre el signo icónico y el objeto.
La idea de una copia de lo real "resulta ingenua" (dice el Grupo ) porque la idea misma de "real" es ingenua. Los objetos no existen como realidad empírica sino como seres de razón. Siempre mediatizados por convenciones culturales.
"Viaje de Ida y de Regreso" Beatriz Doumerc (texto) Ayax Barnes (ilustraciones)

Como es posible ver en estas ilustraciones de libros para chicos, si las comparamos con las imágenes anteriores de Magritte y de Van Allsburg, los grados de iconicidad, lo que llamamos "semejanza" entre la imagen y el objeto representado, pueden ser de diferente índole. En el cuento de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes el referente, es decir, el objeto que designa la imagen es reconocido por el lector en su anclaje con el texto. La imagen representa un objeto u otro según lo señala el texto y según cómo observemos dicha imagen, si colocamos el libro de una forma o de otra. El nivel de abstracción de la imagen permite este doble juego de significados. Todo depende de cómo se la mira. Como en Magritte, se trata de una imagen que habla de sí misma y de su relación con el objeto.
Estamos acostumbrados en los libros para chicos a "reconocer" el objeto que representa la imagen. Dicho de un modo más técnico, en la literatura para chicos se suele exigir un grado alto de iconicidad, que la imagen sea "figurativa". Hay sin embargo excepciones como la anterior del libro de Doumerc y Barnes, o como vemos en este otro ejemplo de un texto de Umberto Eco ilustrado por Eugenio Carmi:

Los gnomos de Gnu. Umberto Eco (texto) Eugenio Carmi (ilustraciones)

Una historia convencional es ilustrada mediante imágenes abstractas poco usuales en la literatura infantil. Su significado icónico se revela al leer el texto. En el ejemplo dado, se habla de un emperador que envía a un explorador galáctico al espacio para descubrir algún otro planeta habitado.
Pero hay casos aún más extremos. En El hombre más peludo del mundo" de Istvansch, la ilustración consiste en hojas de colores plenos.
El hombre más peludo del mundo. Istvansch

Descubrimos el significado de la imagen en la medida en que la remitimos al texto. En este ejemplo podemos incluso preguntarnos si estas hojas de color pleno constituyen imágenes, y en caso de ser así si necesitan para ello del texto, o lo son "por sí solas".
Los signos icónicos (la búsqueda de un significado en relación con "la realidad" en las imágenes), son quizás los más usualmente leídos en las imágenes, y particularmente cuando nos referimos a la ilustración para chicos. Pero este tipo de signo no funciona en soledad dentro de la imagen. Mucho de lo que leemos en ella de manera espontánea no corresponde a la relación entre esa imagen y los objetos que descubrimos. En la imagen, como señalamos, existe también otro tipo de signo: los signos plásticos que al igual que los icónicos producen significación tanto por sí mismos como en su relación con estos últimos, y como veremos más adelante con los signos lingüísticos.
Vamos a dar algunos ejemplos de los signos plásticos sin considerarlos a todos:

• El tratamiento de la luz o iluminación. En relación con la historia misma de la humanidad y su conquista de la luz (por el fuego primero, por la electricidad después), el "negro", la oscuridad y las sombras han sido siempre ligadas al peligro, el misterio, la muerte; mientras la claridad es asociada a una mayor seguridad, incluso con el descubrimiento de la verdad.
La iluminación cuando es direccional jerarquiza el recorrido de la visión. La mirada del lector/observador recorre primero las zonas iluminadas para luego explorar zonas de claroscuros y finalmente las sombras.

Gorila. Anthony Browne

En este ejemplo de Gorila de Anthony Browne, la soledad de la niña frente al televisor es acentuada por el juego de luces y sombras sobre el empapelado. Las zonas del empapelado iluminadas tras la niña muestran flores y pájaros, mientras en las zonas en sombra observamos monstruos y alimañas. A esto se suma la disposición en el espacio de los objetos (incluida la niña) y el punto de vista levemente en picado que produce significación acentuando la soledad del personaje.
Los misterios del Sr. Burdick. Chris Van Allsburg.

El uso de la luz en las ilustraciones de Van Allsburg llama al tacto. La luz permite a este autor otorgar volumen, tridimensionalidad a sus imágenes. A menudo sus ilustraciones son confundidas con fotografías por el hiperrealismo de la representación. En esta imagen, como en todo el libro no hay color, sólo blanco y negro, y el juego de luces (algo poco usual en la LI). El significado icónico de esta imagen no sale de lo cotidiano (si obviamos la expresión del rostro): una mujer se dispone a cortar un zapallo. La irrupción de lo sobrenatural está dado por el uso de la luz, por ese zapallo luminoso que se traslada al rostro sorprendido de la joven.
También el uso de la luz "temporaliza" la representación, situándola por la mañana, la noche o la tarde.

Voces en el parque. Anthony Browne

En esta imagen de Voces en el parque de Anthony Browne, la imagen se sitúa de noche, o al menos al atardecer con la luz artificial de un farol proyectada sobre los personajes y produciendo sus sombras.
• El marco. Es un elemento específico de la imagen. Podríamos decir que la designa como tal. Aísla a la imagen de lo que ella no es. Por lo general posee forma rectangular (las páginas del libro, la pantalla de la TV., la pintura, etc...). El marco delimita y define a la imagen; delimita dos espacios, el de lo representado y el afuera, el espacio exterior de la representación. El marco rectangular es una herencia del Renacimiento y del uso de la perspectiva. Como todo límite éste supone una coerción, y fue transgredido por los artistas desde el siglo XIX en adelante. También en la literatura para chicos el marco, y en ocasiones su transgresión, es utilizado con interesantes efectos de sentido en el lector.

Trucas. Gedovius

En Trucas de Gedovius, el personaje "sale" del espacio - libro. El límite del marco ofrecido por el libro mismo, que se supone límite entre "lo real" y la "ficción" es vulnerado por el personaje, como si éste pudiera saltar del espacio de la ficción al de la realidad sin contratiempos.

El libro en el libro en el libro. Jörg Müller

De otra manera, la protagonista de El libro en el libro en el libro de Jörg Müller, ingresa al mundo del libro que tiene en sus manos transgrediendo el límite del marco. Aquí estamos frente a lo que los teóricos llaman "metalepsis" o saltos de mundos. ¿Qué es lo que permite este juego de ilusión en la imagen? Tenemos aquí la representación de una imagen dentro de otra. El libro (que a su vez es una suma infinitas de libros uno adentro del otro) es una imagen (metaimagen) dentro de otra imagen que representa "la realidad" del cuarto de la niña. El marco aquí significa el paso de "la realidad" al "mundo representado". Transgredir el marco supone entonces el salto de mundos, el paso de "la realidad" a la ficción.
• Punto de vista: Los dos casos extremos del punto de vista o "ángulo de la toma" son la picada "aplastante" y la contrapicada "magnificante". Aquí en Pinocho tenemos un ejemplo de "contrapicada magnificante".
Las aventuras de Pinocho. Carlo Collodi (texto) Roberto Innocenti (ilustraciones)

• El observador es situado a la altura del pequeño muñeco, casi a los pies de los soldados / gigantes, el efecto de sentido es obvio. La magnificencia de los guardias es acentuada por el negro y rojo de sus uniformes en contraste con los sepias de la ciudad de fondo. Las edificaciones parecen estar a punto de derrumbarse hacia el eje central, en cuya base hallamos a Pinocho cabizbajo.

El viaje de Anno. IV. Mitsumasa Anno

La toma en picada produce el efecto contrario. Los observadores somos situados por encima de los objetos, especie de semidioses que vemos el mundo desde arriba. El punto de vista sitúa al observador en relación con la imagen.

Relaciones entre imagen y texto en los libros ilustrados infantiles
En la imagen, como hemos señalado coexisten dos tipos de signos: signos icónicos y plásticos. Pero esto no es suficiente para comprender el modo en que funciona la ilustración en los libros. En el interior de un libro con ilustraciones a su vez coexisten y dialogan dos lenguajes simultáneos: la imagen y el texto escrito, aunque también se da el caso de libros que narran sólo a través de la imagen, o libros en los que sólo hay texto escrito, que para las representaciones más usuales son vistos como “para más grandes”.
La relación entre texto escrito y texto visual, en el caso de los libros infantiles, puede recordarnos, con las diferencias del caso, el análisis de Roland Barthes en “Retórica de la imagen” sobre las funciones de anclaje y relevo en relación con el discurso publicitario .
En una primera síntesis se podría explicar esos conceptos diciendo que, o bien la palabra reduce, ancla la normal ambigüedad de la imagen, o bien construye el sentido supliendo aquello que la imagen no dice
La función de anclaje de texto e ilustración se produce en una dirección doble. Si, por un lado, los detalles significativos de la imagen son aquellos que ésta toma del texto que ilustra, por otra parte, la ilustración fija aquello que pueda llevar a dudas en el texto, o le da un cuerpo determinado a los universales a los que remiten las palabras.
La función más habitual en los libros ilustrados convencionales es la de anclaje, mientras que en los libros álbum la que parece predominar es la función de relevo, de modo tal que, por ejemplo, la imagen contradiga al texto escrito o lo releve para completar los sentidos que la palabra no produce por sí misma.
La sorpresa de Nandi. Eileen Browne

Aquí el relato acompaña el pensamiento de Nandi. La ilustración por el contrario sigue otra mirada, la mirada que compartirá con el lector y que como vemos va mucho más allá de lo que el narrador del texto escrito y Nandi saben. Se produce entonces un efecto particular: el niño que lee las imágenes, aún cuando no pueda decodificar el código escrito, sabe más que el personaje y que el narrador.

La función de anclaje:

La ilustración ha tenido históricamente dos funciones básicas: la función didáctica y la función decorativa. Tradicionalmente se le adjudicó a la ilustración la función de facilitar y dirigir la comprensión de un texto o embellecer una edición. Desde esta concepción el alejamiento excesivo de la imagen respecto del texto puede ser visto como una traición, o en el mejor de los casos, de una libertad expresiva del ilustrador.
Según Barthes toda imagen es polisémica. En “Retórica de la imagen” plantea que en toda sociedad se generan técnicas para fijar la cadena flotante de los significados, de modo de combatir “el terror de los signos inciertos” (este terror a la incertidumbre tiene mucha fuerza en la literatura infantil y esto tiene una consecuencia no sólo en el tipo de imágenes, estéticas y tipos de representación predominantes sino también en los géneros que predominan en el mercado).
Una de las técnicas para reducir la incertidumbre es el mensaje lingüístico. Siguiendo a Barthes, en el nivel de lo literal, la palabra responde a la pregunta “¿qué es?” Esta función denominativa, además de la identificación, guía la interpretación, y constituye una suerte de tenaza que impide la proliferación de los sentidos. La palabra parece estar diciendo: “esto es lo que hay que entender de esta imagen” o “esto es lo que hay que leer en ella”.
La función principal del anclaje en la publicidad (y lo podemos hacer extensivo aunque con sus peculiaridades a los libros educativos, por ejemplo, los manuales escolares, o a los textos periodísticos) es ideológica ya que el texto guía al lector entre los significados de una imagen, le hace evitar algunos y recibir otros. El texto aclara en forma selectiva: no se dirige a la totalidad de la imagen sino a algunos de los signos. El anclaje entonces es un control sobre los sentidos. Frente al poder proyectivo de la imagen, a la libertad de significados, según Barthes, el texto tiene un nivel regresivo y por eso es en ese nivel donde se ubican principalmente el control moral e ideológico. Principalmente, y no únicamente, porque muchas veces ciertas características del texto visual llevan a guiar al lector hacia ciertos significados. Por ejemplo, en el caso de la LI, la elección de estéticas ingenuas o estereotipadas: niños rubios, escenas bucólicas donde transcurren juegos infantiles, figuras redondeadas y colores pasteles, etc, podrían ser pensados como otra forma de guiar los sentidos hacia determinadas formas de ver el mundo, las conservadoras (salvo en los casos en que estos usos se hagan en forma paródica o de homenaje nostálgico de ciertas estéticas, para no caer en la distorsión facilista de que lo antiguo es conservador).

Los gorriones no necesitan paraguas. Scheffler (texto) Ulises Wensell (ilustraciones)

Si pensamos en el origen ligado a lo educativo de los libros infantiles, que sigue teniendo una fuerza considerable en los tiempos que corren, con renovadas formas y a través de nuevas técnicas, los textos que más caen en la impronta didactizante o moralizadora, o que desprecian el trabajo estético de las imágenes y descreen de la posibilidad de los lectores infantiles de construir significados por sí mismos, abusan de ciertos usos de la función de anclaje, invitando a la analogía entre lo que se dice y lo que se ve. Le dicen al lector: esto es lo que tenés que leer en la imagen. O si no caen en el exceso de la redundancia improductiva, como los libros en los que cada imagen (rigurosamente figurativa y estéticamente próxima al estereotipo de ilustración infantil) se limita a mostrar lo que dice el texto, “esto es esto”. Por supuesto que aun en estos casos, cada código conserva sus características y la supuesta igualdad no es tal, ya sea porque se trata de una representación y no la cosa misma (recordemos con Magritte que “esto no es una pipa”), ya sea porque las imágenes significan también por medio de los signos plásticos, o porque la representación (condicionada histórica y culturalmente) no necesariamente coincide con el imaginario del espectador, histórico, cultural, subjetivo y a la vez social. Las expectativas del espectador infantil contemporáneo sobre cómo se representa un objeto o personaje pueden no coincidir (es más que improbable que coincida) con un espectador de una generación anterior. Un ejemplo interesante es “Caperucita tal como se la contaron a Jorge” de Luis María Pescetti
Caperucita tal como se lo contaron a Jorge. Luis María Pescetti (texto) O’Kif (ilustraciones)

Por otro lado, nunca sabremos qué está leyendo un lector, por más que los libros ilustrados más didactizantes intenten llevarlo de las narices hacia un sentido.
Sería reduccionista pensar que la función de anclaje sólo tiene un carácter autoritario o despreciativo de la libertad del lector. A decir verdad ambas funciones, anclaje y relevo, coexisten en todo libro ilustrado, aún cuando una predomine sobre la otra. Muchas veces la función de anclaje, cuando la imagen se caracteriza por la proliferación de elementos, tiene un carácter lúdico. Invita al lector a buscar un elemento entre la abundancia caótica
El cochinito de Carlota. David McKee

o a poner de relieve la relación entre el que escribe y el que ilustra tematizando este vínculo y mostrándolo en la imagen misma.

Irulana y el ogronte. Graciela Montes (texto) Claudia Legnazzi (ilustraciones)

En ese ejemplo, el narrador en forma explícita indica al lector hacia dónde tiene que mirar y convierte en materia ficcional un elemento de la producción del libro: el ilustrador.
Irulana y el ogronte. Graciela Montes (texto) Claudia Legnazzi (ilustraciones)

Aquí la metáfora muerta o catacresis: “arrugarse de miedo” es tomada en forma literal por la imagen. De este modo la metáfora que en el lenguaje común habitualmente pasa desapercibida, recupera su sentido poético, mientras imagen y texto juegan artísticamente con las posibilidades que les brinda un anclaje exacerbado.
Otro ejemplo interesante de juego con la idea de anclaje que involucra a la edición de los libros infantiles es El Animalario Universal del Dr Revillod. En este caso, el uso del anclaje del texto característico de los libros de zoología o de los bestiarios, es burlado en lo que hace a la permanencia del género “definición” en la medida en que el lector es invitado a rearmar tanto las figuras como sus definiciones.
Animalario Universal del Profesor Revillod. Miguel Murugarren (texto) Javier Sáez Castán (ilustraciones)


La función de relevo:

En los libros álbum predomina la función de relevo. Aquí la palabra y la imagen participan de una relación complementaria: no se puede leer una sin la otra porque comparten la significación, se remiten recíprocamente y los significados se producen en ese diálogo. Este recurso también es utilizado en el humor gráfico o en algunas informaciones o publicidades muy connotativas. En el caso del libro álbum al diálogo entre las palabras y las imágenes se suman los aportes a la significación de otros elementos como la tipografía, la diagramación, el tamaño, las técnicas de impresión, entre otros constituyentes del objeto- libro.
Si retomamos el fin didáctico tradicionalmente adjudicado a la ilustración, los libros donde predomina el relevo ponen en cuestión el predominio de la relación denominativa entre texto e imagen. Si como decía Barthes con respecto a la función de anclaje la correspondencia entre lo dicho por el texto escrito y lo dicho por la imagen en muchas ocasiones trae como consecuencia un mayor control sobre los significados, y por ende sobre la lectura del texto, en el caso del relevo el tipo de relación establecida invita a una actividad más distanciada y crítica por parte del lector quien para construir sentidos debe generar diversos tipos de tramas entre ambos lenguajes que varían según las propuestas.
Entre los diversos tipos de relaciones entre texto e imagen que demuestran la dependencia mutua, la imposibilidad de existir un lenguaje al margen del otro, está la de la expansión por parte de la imagen de algunos sentidos del texto, a veces rompiendo humorísticamente las expectativas de lo que habitualmente evoca una palabra o frase, como en el caso de Olivia antes visto, a veces contradiciendo directamente lo que el texto dice

Yo quiero ser. Tony Ross.

o a veces transformando las leyes físicas a través de la constatación de lo extraño que el texto calla.
Cambios. Anthony Browne.

Esa ampliación puede mostrar en la imagen asociaciones insospechadas en el lector, como ocurre con la poesía. En el libro Noche de tormenta hay varios ejemplos de ello:
Noche de tormenta. Michèle Lemieux.

Otras formas de relación de imagen y texto son fuertemente transgresoras con respecto a la idea de anclaje ya que plantean un cortocircuito entre lo que dice el texto y lo que se ve en la imagen. Es el caso de ¿Qué pasa aquí, abuelo? de David Legge.
¿Qué pasa aquí, abuelo? David Legge

Aquí la historia contada por el texto escrito (en primera persona) se mantiene absolutamente ajena a lo que ocurre en la narración de la imagen, caracterizada por una acumulación de disparates surrealistas. Además el estilo hiperrealista de la representación acentúa el efecto transgresor de las leyes naturales y a la razón.
También puede suceder que en la narración se desarrollen líneas narrativas que no están en el texto escrito y que se presentan al lector en forma simultánea. Un caso muy interesante es Pollo repollo, de Ian Ormerod.
Pollo repollo. Ian Ormerod.

Se trata de una narración en la que en forma paralela conviven tres relatos: el del texto escrito (un narración de estructura acumulativa), el de la representación teatral arriba del escenario y, en las sombras de la sala, el relato de lo que ocurre con un miembro infantil del público que hace una serie de travesuras mientras se desarrolla la obra. Esta última narración al final de la obra se cruza con el nivel de la representación. Todos estos cruces otorgan nuevas significaciones a un texto conocidísimo de la tradición oral.

La intertextualidad en el libro álbum
Todo hablante, señala Bajtín en “El problema de los géneros discursivos” es un contestatario. Quien habla (o escribe) no únicamente presupone la existencia del sistema de la lengua que utiliza, sino que cuenta con la presencia de ciertos enunciados anteriores, suyos y ajenos, con los cuales su enunciado establece toda suerte de relaciones (se apoya en ellos, problematiza con ellos, o simplemente los supone conocidos por su oyente) Si el diálogo de un enunciado con otros enunciados, que posteriormente a Bajtín se denominó intertextualidad, es una condición inevitable para cualquier texto oral o escrito, queda preguntarnos qué sucede en el caso de los libros ilustrados. ¿Establece también la imagen, como el texto escrito, relaciones intertextuales? Y si es así ¿de qué modo lo hace y por qué? Veamos algunos ejemplos:
Mi globo paseando por Nueva York. Yo en el Metropolitan Museum. Preiss Weitzman (textos). Preiss Glasser (ilustraciones)

En este libro la narración está a cargo en forma exclusiva de la ilustración ya que no hay texto escrito. La narración avanza en viñetas como en un cómic. En este libro se cuentan dos historias paralelas que se entrecruzan permanentemente, la de una visita de una niña y su abuela al Metropolitan Museum de Nueva York y la de las aventuras de su globo por la ciudad, perseguido por el guarda que se había hecho cargo de cuidarlo. El juego entre lo central y lo accesorio en la narración está representado fundamentalmente por la alternancia entre el color y el blanco y negro. Se destaca además en esta propuesta la relación analógica que se establece entre las situaciones vividas por el guarda y el globo y las obras visualizadas por la abuela y la niña en el interior del museo; de este modo la referencia a obras de arte y su correlato en la historia del globo, permiten el vínculo entre dos historias simultáneas.
También en Olivia, de Ian Falconer, la protagonista visita un museo.
Olivia. Ian Falconer

El cuadro “Ensayo de un ballet en el escenario” de Edgar Degas citado en las guardas del libro, forma parte de los sueños de la chanchita.
En uno y otro caso la imagen refiere a obras plásticas consagradas y el referente citado no sufre transformaciones importantes. Pero en los libros álbum puede suceder que la cita intertextual refiera a otros ámbitos de la cultura: como el cine, la publicidad, los ídolos del rock, o la literatura infantil misma.
En Willy el soñador de Anthony Browne las referencias al mundo del cine, el espectáculo, la literatura y las artes plásticas son múltiples.

Willy el soñador. Anthony Browne

En este caso que Willy sueña con ser estrella de cine vemos a King Kong, Tarzán, Chaplín, Mary Poppins, el hombre invisible, los personajes del mago de Oz, Frankenstein, Drácula, el enanito de Blancanieves de Walt Disney, etc... Pero a diferencia del ejemplo de Olivia en Willy el soñador estas referencias han sufrido importantes transformaciones que nos remiten a la parodia.
En toda parodia hay dos textos que se contraponen: el texto parodiado y el paródico. Este último no se concibe sin la existencia del otro; de modo tal que la relación entre el modelo, y el texto paródico es siempre una relación intertextual. La parodia es imitación y a la vez transformación. De allí que se convierta a un mismo tiempo en homenaje y crítica del texto parodiado.
¿Qué implicancias a nivel de sentido tiene este diálogo intertextual de la imagen con otros “textos” (en el sentido amplio) de la cultura? Las respuestas a esta pregunta pueden ser variadas. Es posible pensar en un gesto didáctico por parte del autor, un deseo de aproximar al niño “las grandes obras artísticas” o referentes importantes de la cultura; o bien podemos pensar en un gesto lúdico que implica poner en marcha los saberes culturales del destinatario.

Willy el soñador. Anthony Browne

En esta ilustración por un lado tenemos a Willy “pintando” a la Venus de Milo, en la pared del atelier hay seis cuadros que parodian obras del pintor belga René Magritte. Pero al mismo tiempo la acción de Willy de construir la escultura pintándola, remite a otro cuadro de Magritte: “Intentando lo imposible”
“Intentando lo imposible”. René Magritte

Entre los cuadros del fondo de la imagen del libro de Browne podemos destacar la ya aludida “La traición de las imágenes”. Esta aparición paródica de pinturas famosas en libros para niños creados por Anthony Browne, puede leerse como un acto de desacralización, aproximación al niño de la "alta cultura" y su homenaje. Sin embargo la referencia casi constante en este libro y otros de Browne al pintor belga, va mucho más allá.
Observemos el juego surrealista presente tanto en la obra de Magritte “Intentando lo imposible”, como en la de Browne. Un artista "crea" su obra (una pintura/mujer), y la ausencia de marco para la imagen creada produce la ilusión de realidad para la obra, esta adquiere igual espesor de "realidad" que su “creador”. En Browne el efecto es el mismo, sólo que la mujer ha sido suplantada por una escultura, una imagen tridimensional famosa (la Venus) creada con pinceladas. Magritte en su obra, como ya señalamos, ha hecho hincapié en la imagen pictórica como construcción, pensemos en “La traición de las imágenes” citada en la pared del fondo del atelier de Willy. Como Magritte en sus pinturas, Anthony Browne a menudo dice a los niños lectores de sus libros: "esto es una ficción". En otros términos, Browne hace en los libros para niños lo que Magritte hacía con sus pinturas, mostrar al lector/espectador que aquello que está leyendo/viendo es un artefacto construido; revelarle al destinatario de la obra los mecanismos con los cuales ha sido creada. Como en la propuesta de los surrealistas, y de Magritte en particular, estos mecanismos de autorreferencialidad de la imagen, en los que una imagen/texto habla de sí misma, y de sus modos de construir significado, son planteados en términos de juego y de humor.

Metaficción en los libros álbum (Ceci)

Un texto ficcional canónico, como suelen serlo los libros infantiles, tiende a volver invisibles sus técnicas de construcción. Lector y texto comparten ciertas reglas implícitas, cuyo ocultamiento permite el efecto de inmersión en la historia, empatía del lector con lo que se cuenta, más allá del cómo se cuenta, es decir de los procedimientos puestos en marcha en el texto. Sin embargo existen libros de literatura infantil que se proponen poner en evidencia la construcción de la ficción mediante una serie de convenciones compartidas con sus lectores. Se trata de textos llamados por la crítica metaficcionales. En general se denomina metaficción a un tipo de ficción que llama la atención sobre sí misma, sobre su condición de artefacto construido.
En el caso de la literatura infantil, un campo en el que prevalece un tipo de literatura conservadora, poco proclive a las innovaciones formales, las consecuencias de la literatura metaficcional son importantísimas. Muchos libros álbum (aunque no exclusivamente), transgreden y desenmascaran los presupuestos convencionales acerca de qué es lo adecuado o lo habitual en un libro destinado a los niños.
La metaficción produce un efecto desestabilizador en el lector, ya que al no siempre responder a sus expectativas sobre qué encontrar en el texto, desmonta no sólo la utilería del texto sino también las herramientas con las que los lectores nos acercamos a él. En los libros infantiles esta invitación al lector es por lo general una invitación al juego, muchas veces también humorística. A partir de la lectura de estos libros metaficcionales los chicos pueden iniciarse simultáneamente en el conocimiento de las convenciones de la ficción, al mismo tiempo que leen distintas formas de transgresión de tales convenciones.
Pero para explicitar mejor de qué hablamos cuando hablamos de metaficción ejemplificaremos con un libro álbum: Los tres cerditos de David Wiesner.
El primer encuentro con este libro, si nos atenemos a la tapa y al título puede sugerir en el lector la idea de que está ante una nueva versión del cuento clásico de tradición oral.

Los tres cerditos. David Wiesner

Sin embargo el estilo hiperrealista utilizado en la tapa se sale de los estilos más convencionales de los relatos infantiles y eso llama la atención… sobre todo porque contrasta con las primeras imágenes del cuento en la que texto e ilustración en forma de viñetas se atienen al original tal como más se lo conoce.
Pero en la cuarta imagen en la que el lobo sopla hasta tirar la casa de paja del primer chanchito sucede algo inédito.

Con el soplido el chanchito es expulsado de la viñeta y al hacerlo, acercándose al borde inferior del libro, la forma de representación se vuelve hiperrealista, como si este salto desde el mundo del cuento al territorio exterior a él aumentara su grado de iconicidad, de parecido, y lo hiciera más cercano al lector. Los parlamentos, en este nuevo mundo, comienzan a aparecer en forma de globo de historieta. Este es el primer caso de metalepsis (salto de mundos), procedimiento que va a ser predominante a lo largo de la propuesta. Es interesante observar que a nivel del texto escrito, después de que el chanchito desaparece de la viñeta, la historia original permanece mientras que en la ilustración se advierte el desconcierto del lobo por la desaparición de su víctima. La situación se repite con el chanchito de la casa de madera, que es invitado a salir por el primero mientras el desconcierto del lobo va en aumento. Cuando sale el tercero, el de la casa de ladrillos, se sorprende porque la historia tradicional fue transgredida preguntándoles a sus compañeros por qué el lobo no los comió.
Aquí vemos otro procedimiento metaficcional, el del comentario autorreferencial acerca del relato mismo, ya que los propios personajes reflexionan sobre la alteración de la historia tan conocida.
A partir de allí, con la liberación de la victimización a la que los obliga el cuento, los chanchitos comienzan a gozar de ese mundo libre que está por afuera de la historia, representado por el blanco de la página.
Mientras, el lobo queda atrapado en una viñeta y las otras imágenes se derrumban.
Con respecto a esto, es interesante el comentario acerca de este libro que hace el propio autor en un reportaje que figura en su sitio oficial en Internet. Allí relata que en el principio de esta propuesta estuvo la idea gráfica, la de explorar narrativa y visualmente el mundo que está atrás de los cuentos. La idea le surgió por primera vez cuando era chico viendo Buggs Bunny, en un episodio en el que para salvarse de las rutinarias persecuciones de Elmer, el conejo logra escaparse de la escena yéndose por el borde del film, del cual se muestra la cremallera. Allí se salva momentáneamente en el espacio en blanco que está fuera de la historia y luego vuelve a saltar a ese mundo para recomenzar el rito cómico. Esta es una demostración de que los procedimientos metaficcionales en propuestas para público infantil no son nuevos, lo que sí es innovador es el uso extendido y cada vez más audaz en libros infantiles, sobre todo libros álbum. Wiesner cuenta en ese reportaje que para poder colapsar la historia sin perder al lector infantil tenía que recurrir a un relato lo suficientemente conocido como para que la alteración no hiciera peligrar el encuentro con el libro. “Los tres cerditos” le pareció que era más que adecuado para conseguir este propósito.
Volviendo al texto de Wiesner, vemos que cuando se liberan, los tres cerditos arman un avioncito de papel con la viñeta en la que el lobo está encerrado y echan a volar por el espacio en blanco, acción apoteótica que dura cuatro planos panorámicos, en un arriesgado uso de las posibilidades materiales del libro.

Finalmente el avioncito cae y en ese momento suceden dos cosas significativas para el tema que estamos analizando.
El chanchito que está más cerca del borde inferior derecho parece mirar hacia fuera del libro, acción que profundiza en la página siguiente

en la que ocupa toda la página (con un aumento considerable del grado de iconicidad) y dirigiendo su mirada al exterior, supuestamente al lector, dice a sus compañeros: “Creo que…hay alguien allí fuera”. Aquí vemos otro procedimiento metaficcional, la materialización del vínculo entre texto ficcional y lector, ya que el personaje se vuelve conciente de que hay otro mundo por fuera del cuento y le da carnadura a la existencia de un lector en esta peculiar relación comunicativa, además de que lo ficcionaliza.
Mientras esto sucede, los otros dos cerditos encuentran las imágenes de un libro infantil que corresponden a una representación estereotipada de una conocida nursery rhyme.
Aquí se observa una clara alusión paródica a este tipo de estética, tan frecuente en libros infantiles. Al ingresar al mundo de ese texto adoptan los rasgos estilísticos pueriles y vulgares que lo caracterizan.
Pero no tardan en escapar de este mundo por el borde inferior derecho y al hacerlo nuevamente vuelven la representación realista que les otorga estar “fuera” de la ficción en la que estaban atrapados.
Recordemos que se trata de una ficción dentro de la ficción, ya que esta supuesta liberación de un universo ficcional que no les era muy propicio se produce en el marco de otra ficción, la historia paródica que el autor nos propone. A su vez los chanchitos entran en otras ficciones que sufren modificaciones a su paso, como en este caso y el que le sigue. En este escape es interesante ver cómo se les suma un personaje de la nursery rhyme: el gato violinista, quien es objeto de la misma transformación realista que los chanchitos al abandonar el mundo de su texto. Esto se observa sutilmente en el cambio de una hoja a la otra.
Luego los cuatro personajes se acercan al mundo de los cuentos y sus diversas estéticas representados en viñetas (como si fuera un museo de los cuentos ilustrados) y deciden entrar en una historia del tipo de las tradicionales en la que un dragón que protege a una rosa dorada está a punto de ser matado por un príncipe.

Aquí nos encontramos con un nuevo estilo, dibujado con tinta y remedando los viejos grabados de cuentos de hadas. Los chanchitos también sufren la metamorfosis que impone este estilo y al entrar salvan al dragón del ataque del príncipe (mientras, el gato espera por detrás de la viñeta conservando el estilo realista).

Aquí sucede algo similar a lo que había pasado al principio con el lobo: el texto sigue ajeno a lo que ocurre en el plano de la ilustración ya que mientras se cuenta que el príncipe mató al dragón, en la imagen se lo ve desconcertado por la desaparición de su víctima. Es muy humorístico el agradecimiento del dragón a sus salvadores (“Gracias por rescatarme, noble y valiente puerco”) en el que conserva la forma de hablar ampulosa y cortés propia del mundo del que proviene.
Los cinco amigos provenientes de tres ficciones diferentes comienzan a deambular libremente en esta suerte de museo del cuento infantil en el que se observan distintas estéticas y homenajes a ilustradores, como es el caso de la primera imagen a la izquierda, que representa a la acuarela del célebre pintor japonés Hokusay y que parece desparramar su influencia en forma de peces a las ilustraciones vecinas.

El gato violinista encuentra la viñeta de la casa de ladrillo del tercer chanchito y en una imagen en la que predomina el plano aéreo todos los amigos admiran esta construcción lo cual lleva al tercer cerdito a invitarlos a su casa no sin antes recoger la maltrecha viñeta en la que el lobo había quedado atrapado.

Al rearmar la viñeta continúa la secuencia del cuento en el lugar en el que había colapsado, sólo que esta vez las víctimas, que estaban fuera de la ficción, se unen para entrar en la historia y sorprender al lobo que estaba soplando para derrumbar la casa de ladrillo.

Aquí es llamativo ver el correlato entre lo que sucede en la narración que está a cargo de la ilustración y el texto escrito.

A diferencia del comienzo, en el que este permanecía sin alteraciones, al modificar el final de la historia original de “Los tres cerditos”, las letras del texto escrito comienzan a caer mientras todos terminan de acomodar las cosas para conducir a la escena final.

Aquí los amigos comparten una sopa mientras uno de los tres chanchitos acomoda las últimas palabras del cuento, con la fórmula típica de los relatos tradicionales: “Y todos vivieron felices para siempre”. Nuevamente vemos aquí un procedimiento metaficcional ya que hay una inversión en las categorías de autor y personaje: es un personaje el que materializa a nivel del texto escrito (ya lo habían hecho en el plano de la ilustración) la metamorfosis que les ha permitido liberarse de la situación de víctimas a la que la historia original los había sometido. Atrás, el lobo, atrapado para siempre en la lejanía de un cuadro que asemeja una ventana, es una clara demostración de este triunfo. Triunfo logrado a partir de la alteración de muchas de las convenciones del arte de narrar, tanto a nivel de la imagen como del texto escrito.

Bibliografía teórica:

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Alessandría, Jorge. Imagen y metaimagen. Universidad de Buenos Aires, 1996. Enciclopedia Semiológica.

Arizpe, Evelyn y Styles, Morag. “¿Cómo se lee una imagen? El desarrollo de la capacidad visual y la lectura mediante libros ilustrados” en “Lectura y vida. Revista Latinoamericana de lectura”. Año 23. Buenos Aires. IRA. Septiembre, 2002.

Arizpe, Evelyn y Styles, Morag. Lectura de imágenes. Los niños interpretan textos visuales. México, Fondo de Cultura Económica, 2004. Colección Espacios para la Lectura.

Bajtín, Mijaíl. “El problema de los géneros discursivos” en Estética de la creación verbal. Madrid, Siglo Veintiuno editores, 1997.

Barthes, Roland. “Retórica de la imagen” en La semiología. Buenos Aires, Tiempo contemporáneo, 1970.

Colomer, Teresa. "El posmodernismo y las formas audiovisuales de la narración" en Introducción a la literatura infantil y juvenil. Madrid. Síntesis Educación, 1999.

Colomer, Teresa (directora). “Apreciar el valor de las imágenes” en Siete llaves para valorar las historias infantiles. Salamanca, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2002.

Durán, Teresa. Boletín Galego de Literatura, Nº 32, segundo semestre, 2004. Página 211- 219. Universidad de Santiago de Compostela.

Durán, Teresa “¿Qué es un álbum?” en ¡Hay que ver! Una aproximación al álbum ilustrado. Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Salamanca, 2000.

Hürlimann, Bettina. Tres siglos de literatura infantil europea. Traducción de Mariano Orta Manzano. Barcelona, Juventud, 1982.

Joly, Martine. Introducción al análisis de la imagen. Buenos Aires, La Marca, 1999.

Joly, Martine. La imagen fija. Buenos Aires, La Marca, 2003.

Silva Díaz Ortega, Cecilia. "¡Qué libros más raros! Construcción y evaluación de un instrumento para describir las variaciones metaficcionales en el álbum". Tesis doctoral. Universidad Autónoma de Barcelona. Dir. Dra. Teresa Colomer Martínez. Barcelona, 2002.

Listado de textos e ilustraciones citadas:

Anno, Mitsumasa. El viaje de Anno IV (Estados Unidos). Barcelona, Juventud.
Comenius. Orbis sensualium pictus, u Orbis pictus. 1650-1654.
Browne, Anthony. Cambios. México, Fondo de Cultura Económica, 1993. Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Browne, Anthony. Gorila. México, Fondo de Cultura Económica, 1991. Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Browne, Anthony. Voces en el parque. Fondo de Cultura Económica. México, 1999. Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Browne, Anthony. Willy el soñador. Fondo de Cultura Económica. México, 1997 Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Browne, Eileen La sorpresa de Nandi. Ekaré. Caracas, 1994.
Carroll, Lewis (texto) Tenniel, John (ilustraciones) “Aventuras de Alicia en el país de las maravillas” en Los libros de Alicia. Buenos Aires, Ediciones de la Flor, Best Ediciones, 1998.
Collodi, Carlo (texto) Innocenti, Roberto (ilustraciones). Pinocho. Madrid. Lumen. 1999.
Delessert, Etienne. Una larga canción. Barcelona, Ediciones B, 1990.
Doumerc, Beatriz - Barnes, Ayax. El viaje de Ida. El viaje de Regreso. Nordan. Estocolmo, 1982.
Eco, Umberto (texto) Carmi, Eugenio (ilustraciones) Los gnomos de Gnu. Barcelona, Lumen, 1994.
Falconer, Ian. Olivia. México. Fondo de Cultura Económica. 2001. Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Gedovius, Juan. Trucas. México, Fondo de Cultura Económica, 1999. Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Hoffmann, Heinrich. Der Struwwelpeter polyglott. Traducción al español de Víctor Canicio. Germany, dtv Deutscher Taschenbuch Verlag, 1984.
Istvansch. El hombre más peludo del mundo. Valencia, Tàndem Edicions, 2003.
Legge, David. ¿Qué pasa aquí abuelo? Juventud. Barcelona, 1994.
Lemieux, Michèle. Noche de tormenta. Salamanca, Lóguez Ediciones, 2000. Colección Rosa y Manzana.
Lionni, Leo. Pequeño Azul y Pequeño Amarillo. Sevilla, Kalandraka, 2005. Colección Libros para soñar.
Magritte, René. “La traición de las imágenes”, “La condición humana”, “Intentando lo imposible”.
Mari, Iela. El globito rojo. Barcelona, Lumen, 1998.
Montes, Graciela (texto) Legnazzi, Claudia (ilustraciones). Irulana y el ogronte. (Un cuento de muco miedo). Buenos Aires, Editorial Gramón Colihue, 1995. Colección Los cuentos del Ratón Feroz.
Mc Kee, David. El cochinito de Carlota. Fondo de Cultura Económica. México, 1999. Colección Los especiales de A la orilla del viento.
Müller, Jörg. El libro en el libro en el libro. Barcelona. Serres. 2002.
Murrugarren, Miguel (texto) Sáez Castán, Javier (ilustraciones) Animalario Universal del profesor Revillod. México, Fondo de Cultura Económica, 2003.
Ormerod, Jan. Pollo repollo. Buenos Aires, Hyspamérica Ediciones, 1986. Colección Veo-Veo. Mi primera biblioteca.
Pescetti, Luis María (texto) O’ Kif (ilustraciones) Caperucita tal como se lo contaron a Jorge. Buenos Aires, Alfaguara, 2001.
Ross, Tony. Yo quiero ser… Madrid, Ediciones SM, 2000. Colección Los piratas.
Sendak, Maurice. Donde viven los monstruos. Madrid, Alfaguara, 2005.
Scheffler, Ursel (texto) Wensell, Ulises (ilustraciones) Los gorriones no necesitan paraguas. Bs. As., Hyspamerica, 1986. Colección Veo-veo.
Van Allsburg, Chris. Los misterios del señor Burdick. Fondo de Cultura Económica, México, 1996. Colección los especiales de A la orilla del viento.
Weitzman, Jacqueline Preiss (texto) y Glasser, Robin Preiss (ilustración). Mi globo paseando por Nueva York. Yo en el Metropolitan Museum. Barcelona, Serres, 2000.
Wiesner, David. Los tres cerditos. Barcelona, Juventud, 2003.
Ziraldo. Flicts. Buenos Aires. Emecé, 1993. Colección Pequeño Emecé.
REPASEMOS LOS TIPOS TEXTUALES por Estela Quiroga

EL TEXTO EXPOSITIVO

TIPO TEXTUAL CUYA FUNCIÓN ES PREDOMINANTEMENTE INFORMAR
1. LÉXICO
 -Denotativo
 Objetivo
 Disciplinar (específico)
 Preciso
 Registro formal

2. SINTAXIS
 Oraciones bimembres
 Enunciativas
 Aseverativas

3. VERBOS
Modo indicativo – Preferentemente en tercera persona

4. RECURSOS
 Definición
 Descipción
 Reformulación
 Explicación

5. ORGANIZACIÓN
 En párrafos
 Por estricta progresión temática

¿QUÉ TENGO QUE HACER PARA QUE A MIS ALUMNOS LES GUSTE LEER?

Claves para futuros docentes
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Estrategias para fomentar la lectura en el Nivel Inicial y en la EGB
Las siguientes son algunas estrategias que podrán serle de utilidad a la hora de despertar en sus alumnos el deseo de leer.
1- Estimular la curiosidad por el mundo de los libros
- Organizar una pequeña biblioteca en el aula provoca, con el tiempo, la familiaridad con los libros y enseña a valorarlos y a cuidarlos.
- Llevar diarios y revistas al aula, además de libros, para comentarlos con los chicos. Pasar del análisis de un libro a la realidad o de una noticia a la explicación de un texto que trata sobre el tema, genera en ellos la idea de que el libro es un lugar muy importante en donde se halla el saber humano.
- Utilizar con frecuencia las instalaciones de la biblioteca escolar y organizar en ella diversas actividades.
- Visitar librerías, bibliotecas y ferias de libros.
- Concientizar a los chicos acerca del perjuicio de usar fotocopias de libros.
2- Proporcionar modelos de lectura
- Leer a sus alumnos: el maestro es un gran modelo lector.
- Crear el clima de concentración necesario ante un libro y habituarse a la lectura silenciosa.
- Escuchar una lectura correcta en voz alta, en clase y en otros ambientes.
- Comentar y explicitar las dificultades ante la lectura de un determinado texto.

3- Colaborar en la comprensión de los textos
- Analizar el paratexto del libro a leer.
- Aprender a formular hipótesis previas a la lectura y luego reflexionar acerca de lo leído.
- Reconocer e interpretar indicios.
- Identificar los elementos característicos de los diferentes tipos textuales y géneros: instructivos, narrativos, etcétera, para comprender mejor su significado.
- Leer diferentes portadores de texto (marcas de productos, envases, carteles de la calle, etcétera).
- Solucionar acertijos y resolver adivinanzas.
- Potenciar la imaginación a partir de la creación de comparaciones y metáforas.

4- Integrar oralidad, imágenes y lecturas
- Explicar cuentos y comentar imágenes.
- Realizar dibujos o pinturas para ilustrar un determinado texto y organizar con ellos una exposición en la escuela.
- Leer cuentos tradicionales y después ver las películas inspiradas en ellos.
- Reconstruir el escenario y los objetos que rodean a los personajes de una obra.
- Repetir trabalenguas y buscar palabras que rimen.
- Escuchar canciones tradicionales infantiles y poemas musicalizados.
5- Relacionar la lectura con otras manifestaciones artísticas
- Convocar a concursos literarios y editar los trabajos en una publicación elaborada por toda la clase.
- Componer colectivamente un relato y editarlo.
- Inventar finales para una narración y jugar a ser tal o cual personaje.
- Realizar itinerarios literarios reales o imaginarios, como la representación del viaje de un personaje o del contexto histórico del autor.
- Asistir a funciones teatrales o espectáculos de narración oral.
- Elaborar un dossier de tiras cómicas de diarios y revistas.
- Representar una obra de teatro escrita por los chicos.

La lectura en el nivel inicial
En los primeros años de la infancia es cuando los chicos realizan un contacto con los libros que será el inicio del camino a la lectura.
Es fundamental que esos primeros acercamientos sean posibles en un entorno de afecto y de goce por la palabra (oral y escrita), para que la lectura sea una experiencia feliz.
Lecturas adecuadas para el Nivel inicial
Los chicos inician en esta etapa su contacto con el objeto libro. Se recomiendan los libros informativos y con juegos que favorecen la adquisición de vocabulario y estimulan su curiosidad por el mundo.
Disfrutan de textos con ritmo y rima (nanas, disparates, retahílas, trabalenguas, canciones y poemas); los cuentos centrados en un personaje fácil de identificar (animalitos, chicos); las historietas cómicas y, muy especialmente, las ilustraciones coloridas.
El lenguaje debe ser sencillo pero poético
La lectura en la EGB
La familia es el lugar "natural" donde los chicos aprenden a sentir cariño por los libros. Pero muchas veces eso no sucede. Entonces, el docente deberá ser el mediador del afecto y la curiosidad por los libros, el verdadero promotor de la lectura.
Lecturas apropiadas para la EGB
Durante este período conviene matizar las lecturas según las etapas y la evolución de los chicos.
De los seis a los ocho años ,se van adentrando cada vez más en el mundo de la fantasía. Comienzan a soñar y a sentirse poderosos. Es la edad de los porqués y las preguntas insólitas. Experimentan terrores personales que deben ser atendidos y escuchados por sus padres. A esta edad ya han desarrollado el concepto básico de la narración. Les gustan todo tipo de cuentos pero, en especial, los cuentos de animales, de princesas y de hadas, las historias familiares y, también las historias de magia.
A partir de los nueve y hasta los doce años, el niño combina la realidad y la fantasía en partes iguales, reconociendo la relación entre los hechos y los sentimientos. Se preocupan por sí mismos, afirman su independencia y participan en juegos de equipo. Les encantan las novelas de misterio, de ciencia ficción, de amor (sin melodrama), de peripecias humorísticas, las historias de detectives y fantasmas, las aventuras domésticas y de pandilla. Sienten fascinación por los héroes.
No perdamos la paciencia ni el propio gusto por la lectura, el entusiasmo siempre es contagioso.

lunes, 19 de mayo de 2008

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires - Pensando en la enseñanza

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires - Pensando en la enseñanza

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¡SOCORRO SOY RESIDENTE! (Artículo válido también para practicantes) Por Estela Quiroga

Llegó el momento…están ahí…listos para iniciar la RESIDENCIA y aparece esa sensación de PÁNICO y nacen una serie de tensiones y de interrogantes..
¿Qué temas me van a tocar? ¿Cómo será el grupo? ¿Voy a poder hacer el Proyecto?
Pero qué tal si hablamos de sas cosas que nunca se dicen en un PROFESORADO
En efecto, hay otras cuestiones que convendría que revisemos antes de empezar…Por ejemplo qué tal si nos preguntamos:¿Qué ocurre en una hora de clase?
Lo primero que tenemos que pensar es el ESPACIO, dónde y cómo nos ponemos, esto parece una tontería y sin embargo no lo es. Del mismo modo que existen estudiantes que prefieren ubicarse en las primeras filas y otros en las últimas, los DOCENTES pueden elegir mecanismos defensivos que los separan de sus alumnos o formas más desestructuradas que los ayudan a acortar distancias. Pueden elegir trabajar con pequeños grupos y circular por las mesas, trabajar en círculo o semicírculo o dejar el aula como está porque en esa institución las cosas son así, sin ni siquiera intentar el cambio.
Oto punto a acordar es el TIEMPO y ese fenómeno extraño de un tiempo que “pasa sin que me dé cuenta” o ese otro TIEMPO INTERMINABLE .. Como quiera que sea es difícil de manejar y muy subjetivo pero para un docente el manejo temporal es básico..
Y como si con ESPACIO y TIEMPO no fuese suficiente tenemos lo que se denomina CAMPO FUNCIONAL que está constituido por la relación que establece el docente con el grupo áulico. Relacionarse con un grupo de personas resulta muchas veces agotador, en especial en la tarea docente en la cual el maestro es receptivo y absorbe y/o promueve las tensiones que circulan en esos procesos de comunicación latente. En ocasiones la pareja educativa (DOCENTE / ALUMNO) se vuelve compleja y expresiones tales como “no me banca” “Me tiene idea” pueden contener elementos de experiencias reales o fantasías para cualquiera de los dos polos de la pareja educativa que habrá que “pulir” para poder desempeñarse sin problemas.
Y como si todo esto fuera poco (como suelen decir los vendedores ambulantes) hay otros factores que intervienen: LA HISTORIA PERSONAL Y SOCIAL DEL DOCENTE + LA BIOGRAFÍA ESCOLAR DE LOS ALUMNOS y que tenemos que tener en cuenta para poder “iluminar” ciertas situaciones.
La experiencia me dice que hay grupos que sacan lo mejor de un docente y en cambio otros que lo condicionan para que afloren sus instintos más bajos (Me consta)
.Bien los residentes deben sumar a lo dicho otro aspecto LA MAESTRA DEL CURSO quien puede sentirse invadida y celosa porque de algún modo ustedes están ocupando su lugar…
Prefiero decirles esto aquí y ahora y que la situación no los tome por sorpresa
A veces Piaget, Freud y todas las estrategias del mundo educativo parecen escurrirse entre los dedos pero no desesperéis la práctica docente requiere de habilidades y actitudes que se van desarrollando con el transcurso del tiempo y mientras tanto viene bien contar hasta cien, respirar hondo y sonreír, siempre sonreír…Aunque la maestra me de para que arme un proyecto los grupos consonánticos, lo importante es SER CREATIVO
CUANDO DE PLANIFICAR SE TRATA
Veamos aquí una serie de modelos de Planes de clase, Secuencias, Proyectos

PLAN DE CLASES
DATOS
Ciclo: Primero. / Año: Primero
Escuela: 26
Docente: Valeria Berrino
Practicante: Ana Rodríguez
Área: Prácticas del Lenguaje
Tema: El cuento
Fecha:
Carga horaria 3 horas cátedra

FUNDAMENTACIÓN
Las investigaciones psicolingüísticas han demostrado que la manera de formar lectores y escritores es participando en actos de lectura y escritura en forma continua y sostenida. En efecto, Emilia Ferreiro señala que “cuando leer y escribir se convierten en práctica cotidiana se ayuda a los niños a ingresar a la cultura letrada”
La escuela tiene la obligación de democratizar el acceso al conocimiento. Para lograr que todos los niños puedan ser lectores de literatura es imprescindible crear condiciones que permitan a los pequeños construir sentidos. El nuevo Diseño de la Provincia de Buenos Aires dice al respecto:
“Como la experiencia de lectura de los niños desde el hogar puede ser muy diversa, la escuela es responsable de hacer conocer la mayor variedad de obras producidas en el campo de la ficción y del acceso a otros discursos que aluden, complementan y amplían la experiencia literaria.”
“La lectura empieza siendo oral, es la palabra viva. En el lenguaje y con el lenguaje construimos nuestros primeros pequeños textos” dice Graciela Montes en “La gran ocasión” En ese interesante texto surgen una serie de interrogantes ¿Cuál es el papel del docente? ¿Cómo se forman lectores de literatura? ¿De qué manera se puede alentar a los niños a leer?
Formar lectores de literatura depende del maestro como mediador. Los niños aún antes de poder leer por sí solos pueden comenzar a ejercer la práctica lectora escuchando leer a un adulto.
La idea es despertar en los niños la capacidad de escucha, la atención y el placer de oír una narración oral. El estímulo de la literatura genera la posibilidad de la construcción de la propia subjetividad, fomenta la imaginación y enriquece el vocabulario. Pero no podemos pensar solamente en la lectura y olvidarnos de la escritura. En la vida diaria se pasa de hablar a leer, de leer a escribir, de escribir a hablar y volver a leer… El nuevo enfoque de la enseñanza de la Lengua tiene en cuenta el desarrollo de las cuatro competencias básicas: Escuchar, hablar, leer y escribir y es esa la intención de este Plan de clases.
OBJETIVOS

Que los alumnos y alumnas logren:
 Favorecer el uso de las competencias lingüísticas (Escuchar / Hablar /Leer /Escribir)
 Adquirir estrategias de comprensión a partir de la re narración
 Disfrutar de la escucha de una narración
 Expresarse plásticamente acerca del cuento escuchado.
 Utilizar la escritura para expresarse.

Contenidos
Seguir la lectura de quien lee en voz alta
Expresar los efectos que la obra produce en el lector
Reconocer las características del texto escuchado: Estructura, personajes y conflicto.
Recurrir a la escritura con un propósito determinado


Estrategias de la docente
 Partirá de la narración oral porque de ese modo se pone en juego toda la expresividad a través de los diferentes tonos y se consigue despertar interés en los niños especialmente los del primer ciclo.
 Solicitará la re narración del texto porque es una buena estrategia para comprobar la comprensión lectora
 Luego abrirá un espacio para reflexionar sobre lo leído: porque de ese modo está dándole a todos oportunida de participar y exponer sus vivencias con respecto a la lectura
 Propuesta de escritura de oraciones acerca del cuento narrado: es fundamental que los niños puedan expresar por escrito lo que escucharon y lo que representan las imágenes






Contenidos Estrategia docente Actividades del alumno Recursos
• Escucha de narración oral
• Características del texto narrativo de función literaria: Estructura. Personajes. Conflicto
• Producción escrita. Narración oral del cuento elegido
“Un cuento con gatos”
Cuento popular.
Solicita que los niños re narren el texto
Abre un espacio para la reflexión y el intercambio
Propone trabajo de escritura Escucha atenta del texto
Re narración del cuento


Comentario acerca de lo escuchado

Escritura de oraciones a partir de las diferentes imágenes
Rota folio










BIBLIOGRAFÍA

FICCIONAL:
Anónimo: “Un cuento con gatos”

NO FICCIONAL
Diseño Curricular de la Provincia de Buenos Aires
Dirección General de Planeamiento /Pre –diseño Curricular para la EGB 1999
Josette,J: “Formar niños lectores de textos” Dolmen, Santiago de Chile 2000
Montes, Graciela: “La gran ocasión” Ministerio de Educación / Plan Nacional de Lectura: 2007
Pugliese, María: “Las competencias lingüísticas en la Educación Básica” Novedades Educativas, México 2005

REGISTRO EN EL AULA



El tema del registro es vertebral en la PRÁCTICA DOCENTE hemos estado trabajando en él al ver la didáctica del cuento. Ustedes se ocuparon de tener diferentes experiencias de lectura y registrar esas situaciones. El registro nos permite reflexionar sobre la propa práctica, por esa razón es tan valioso.
En esta oportunidad quiero compartir con ustedes un REGISTRO DE AULA
TEMA: LECTURA INICIAL. ANTICIPACIONES.
AREA: LENGUA
CLASE: 1ER. AÑO
El propósito de la actividad era observar algunos aspectos del trabajo inicial en lectura por lo que la Maestra. prioriza las intervenciones de los alumnos que se hallaban en el proceso de construcción de anticipaciones lectoras
Inicia su trabajo conversando con cada uno de los niños sobre lo que hicieron en el fin de semana.
..................................................................................................................................................
M.- ¿Tú qué hiciste Jessica?
J.- Nada
M.- No te bañaste, no comiste, no miraste la Tele. ¿Nada de nada? ¡Qué aburrida!
M.- ¿Y, Jennifer?
J.- Fui al cine a ver a Tarzán.
M.-¿Y con quién fuiste?
J.- Con mi prima
M.- ¿ Y qué me contás?
J.- No me acuerdo.
M.- Te pasaste dos horas en el cine ¿y no te acordás de nada?
(No contesta)
M.- ¿Tú Santi?
S.- Jugué al fútbol
M.-¿Y cómo te fue?
S.-Bien
M.- ¿Ganaste?
S.-No
M.-Te fue bien y perdieron, mirá qué optimista que sos.¿Y tú de qué jugabas, de delantero, de golero,.........?
S.- De defensa.
...............................................................................................................................................
(Y así sigue dialogando con cada uno de los niños, buscando ,a través de preguntas, favorecer su comunicación oral, conocerlos más, su situación familiar, etc.)
M.- Bueno! Hicieron un montón de cosas. Yo me acuerdo de algunas cosas que dijeron, de algunas sí de otras no. Voy a escribir en el pizarrón algo de lo que me acuerdo y otras cosas las voy a inventar ,y ustedes tienen que descubrir si es verdad o es invento mío lo que yo escribo.
No vale abrir la boca ni decir : yo sé.
(Escribe lo que parecen tres oraciones)
.Tamara bailó tango.
AAAAA EEE TLLT
Diego metió un gol.
M.- ¿Qué puse en el pizarrón, números, dibujos?
Varios.- Letras.
M.- Vieron que las letras están agrupadas. Por eso puse unas en un renglón, otras en otro y otras en otro.
¿Dónde se puede leer y dónde no se puede leer?.
A.- Acá arriba, ésta se puede leer.
Todos.- Si !!
M.- ¿Qué dirá acá? (Por lo bajo se escuchan voces que dicen :Tamara) Matías se cortó el pelo. Matías se fue a la peluquería y se cortó el pelo.
Todos.- No!!!!!!
A.- NO. Dice Tamara
M.- ¿Cómo sé que dice Tamara.? No todos juntos, quién quiere hablar? Carla.
C.- Porque empieza con la T.
M.- Esa es una primera pista. La T de qué?
Varios alumnos dicen.- de Tania, de taza, de tanio,etc.
M.- ¿Qué es tanio? Ah, nada, pero inventamos.
Termina con la .......... de qué
Varios alumnos.- a , de auto, de agua, de azúcar, etc.
M.- Tengo que pensar palabras qua empiecen con la a. A de ..........
A.- Animal
A.- Árbol.
M.- Aquí dice Tamara porque empieza con la T y termina con la a? Miren, voy a escribir...
(Escribe Tania).¿Aquí también dice Tamara?
A coro.- No!!!!!!!
M .- Por qué no? Si empieza con la t de taza y termina con la a de árbol.
A.- No tiene las mismas letras en el medio.
M.- Ah, miren lo que acabamos de descubrir!
A.- Esta tiene la m y esta tiene la n
M.- Pero qué fantástico, miren lo que descubrimos ,que no importa sólo con qué empieza y con qué termina. Aquí dirá tiburón? No, tú no porque yo ya sé lo que tú me vas a decir y yo quiero saber que es lo que piensa Santiago. Dirá tiburón?
S.- No
M.- Por qué?
Entre todos.- Porque empieza con la t pero no termina con a y tiene una i, etc.
S.- Dice Tania
M.- Pero miren aquí habíamos descubierto algo importantísimo, vimos que la primera parte de la oración dice Tamara, escribí algo de Tamara.(Vuelve a la primera oración) ¿Qué puse de Tamara? Dice: Tamara fue al Teatro de verano y miró la Revista donde bailaban su prima y su primo Patricio y salieron primeros en la categoría de Revista. Puse eso?
A coro.- No!!!!!!!!!
Varios.- No, porque eso es muy largo.
M.- Es mucho más largo lo que yo dije que lo que puse en palabras ¿Cuántas palabras más además de Tamara puse?
A.- Dos
( Señala la última palabras)
A.- Empieza con la T y termina con la o.
M.- Vamos a tratar de descubrir las letras que están adentro.
A.-Dice tano.
M.- Parecido pero te falta ésta (g)
A.- Dice tango.
M.- ¿Y qué es eso?
A.- Un baile
M.- Dice: Tamara .............. tango. Qué dirá acá en el medio. Tamara comió tango. Tamara pintó tango. Tamara qué?
A.- No. Dice: Tamara baila tango.
A.- No dice eso ,porque termina con a y ésta termina con o.
A.- Entonces dice bailó.
M .-¿ Es verdad o mentira?
(No contestan)
M.- . Tamara me dijo que había ido al Teatro de verano. Entonces esto( señala el pizarrón) es verdad o mentira?
A.- Mentira.
M.- Yo voy a pedirte Florencia, que encierres donde dirá tango.
Se escucha por lo bajo decir, es la última. Qué está haciendo? (Encierra bailó)
Varios..- No, no empieza con la t.
M.- Sebastián , pasa y señala donde dice tango.(Lo hace) Por qué dice tango aquí.?
S.-Porque empieza con la t y termina con la o.
M.- Ah si? Mirá, (escribe tonto)
A.- No dice tango, porque tiene la o y tango tiene la a.
(Muestra ahora el segundo renglón)
M.- Diego señala ahora acá, lo que se puede leer.
A.-No se puede leer.
A.- No se puede leer porque tiene las mismas letras
M.- Entonces para leer necesito letras diferentes. Señala TLLT. Aquí son diferentes pero no se puede leer.¿Cuántas letras tiene que tener , por lo menos, una palabra para que se pueda leer. Jonathan.
J.- 44
M.- A si? Escribe AAAAAAAAAAAA y SOL.No escribo 44 porque no termino más pero convengamos que son muchas.
A.- Dice . aaaaaaaa......se puede leer pero no dice nada, no es una palabra.
M .- Pero esta tiene poquitas y se puede leer. Qué dice?
A.- Ahí dice sol.
M.-Esta tiene 3 y se puede leer, esta tiene 13 y no la puede leer porque son todas iguales. M.- (Escribe TE) ¿La puedo leer?
Todos.- si!!!!!
M.- Bueno, entonces descubrimos que:
1)Las palabras tienen que tener letras distintas para que se pueda leer .2)¿Importa la cantidad de letras que tiene una palabras para que la pueda leer.?
Varios.- No
M.- Miremos el último renglón.Puse.... Diego metió un gol.
M.- ¿Estoy diciendo la verdad?
Todos.- si.
A.- Si, porque termina con la l.
M.- Y tú diego tenés que darte cuenta por otra cosa.
D.- Porque empieza con la D.
M.- Quiero que diga Patricio metió un gol. Cómo hago para cambiarlo?
(Un alumno borra solo Diego y otro pone Patricio)
A.- Es tan fácil!
M.- A si? Ahora te voy a pedir que escribas: Patricio metió un gol en el arco derecho del Estadio Centenario frente a la Tribuna Colombes.........
Bueno, ahora no quiero que diga Patricio metió un gol sino Patricio hizo un gol.
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Finalmente propone :" En una hoja ,traten de contarle a las Practicantes que están en la clase lo que hicieron en el fin de semana. Como puedan, aquí no vale decir no sé."



ANÁLISIS DEL REGISTRO EN EL AULA
A CONTINUACIÓN VEAMOS CÓMO SE PUEDE ANALIZAR ESTE REGISTRO


TEXTO Nº. 1
UN CAPITULO PENDIENTE : EL MÉTODO EN EL DEBATE DIDÁCTICO CONTEMPORÁNEO
Gloria Edelstein
LIBRO: Corrientes didácticas Contemporáneas. Compilación de Camilloni, Davini y Otros.
Editorial Paidós Educador.
Abordar el problema de lo metodológico en la construcción de la didáctica resulta un desafío importante, sobre todo cuando se plantea en el marco de un seminario sobre "Corrientes Didáctica Contemporáneas". La magnitud de este desafío tiene que ver con la ausencia de debate sobre el tema en las últimas décadas, en el campo de la didáctica, lo que significó una limitación en la elaboración de la perspectiva que presentaré.
A modo de introducción quisiera plantear algunas cuestiones que orienten la comprensión de ciertas opciones en relación con este trabajo.
Mi aceptación a hacerme cargo del desarrollo del tema "Lo Metodológico" en el citado seminario, más allá de las complicaciones e implicaciones , tiene que ver con que se trata de una problemática de interés personal en la que trabajo desde hace tiempo en la docencia y que hoy es además objeto de la investigación que realizo.
En el título hablo de método , mientras que en el programa del Seminario se hace referencia a lo metodológico. Esta diferencia daría cuenta, aunque parcialmente , de la polisemia de la palabra método, cuestión que recorre la investigación referida. Al respecto, me interesa avanzar en la comprensión de algunas razones de las fusiones, diseminaciones y/o sustituciones que se hacen patentes en los usos más frecuentes de dicha expresión.
Por otra parte en tanto no había tomado estado público mi profesión a ya casi 20 años del trabajo realizado con Azucena Rodríguez (Edelstein y Rodríguez,1974) me resultó necesario académica, afectiva y éticamente retomar dicho artículo y en todo caso precisar ,desde una reconstrucción crítica lo que hoy considero valioso , consciente de lo que era para nosotros factible decir en Córdoba, Argentina, en el momento de su publicación.
Por último es de mi interés hacer explícitos mis actuales puntos de vista respecto de la problemática y de los interrogantes en los que continúo trabajando.
Dada esta situación procuraré exponer el proceso recorrido para el tratamiento del tema, tomando comop punto de partida el texto mencionado , que se elabora en la década del 70 y se constituye en la base de desarrollos de otros colegas , desde donde me reencuentro con el propio discurso en una mirada diferente, incorporando - en consecuencia- nuevos elementos.
Las ideas esbozadas en este caso tienen pues, como referente además de la intepelación a las propias ,las de autores a los que iré remitiendo a partir de las coincidencias con sus planteos, y el importante proceso de intercambio generado con colegas con quienes comparto mi actividad en la cátedra universitaria.
¿ Por qué comenzar con nuestro trabajo?
Básicamente porque en didáctica la cuestión del método o de lo metodológico se abandona o se disuelve en otras conceptualizaciones en la década de los 80.Si bien estos años son fecundos en producciones que implican un significativo "aggiornamento" de viejas categorías de la didáctica(los objetivos, los contenidos , la evaluación, etc) y la incorporación de otras nuevas (la transposición didáctica, el currículo oculto, la cultura académica, el discurso en el aula, la negociación de significados, etc), prácticamente no hay trabajos que incluyan la cuestión del método como variable, dimensión o categoría sujeta a revisión. Esta cuestión queda subsumida , en todo caso , en conceptualizaciones afines , sin la necesaria explicitación de las relaciones implicadas .Abandono , disolución , olvido que se reitera en distintos perìodos y al que haré referencia.
En este sentido, llama significativamente la atención que en la primera mitad del siglo hayn permanentes referencias al papel que desempeña lo metodológico en la actividad pedagógica. En general se habla de métodos , en plural, aludiendo a construcciones elaboradas sobre la base de experiencias educativas concretas, sin explayarse demasiado en desarrollos discursivos de orden teórico.
También llama la atención la multiplicidad de experiencias y sobre todo que sean denominadas como métodos. Me refiero entre otros a Montessori, Decroly, de proyectos (Kilpatrick), el método de trabajo libre en grupos (Cousinet) y los métodos Freinet y Winnetka, ligado al plan Dalton (Washburne).

Estas experiencias dan cuenta de una propuesta pedagógica que va mucho más allá de los procesos interactivos del aula, en tanto implican verdaderos proyectos institucionales en el sentido en que hoy lo entendemos. Se difunden en tratamientos particularmente descriptivos que llegan hasta mediados de la década de los 60. A partir de allí se produce una interrupción significativa en relación con el tema, indicativa de la necesidad de una tarea de investigación de la que es deudora la didáctica.
Por ello inicio el desarrollo del tema con la reconstrucción crítica de los trabajos producidos en los 70. Desde ese lugar la intención es delinear la posición asumida actualmente, y -dado su carácter provisional- mencionar algunos interrogantes desde los cuales entiendo que se abren los posibles cursos de avance en el estudio del tema.
Una primera respuesta al silenciamiento al que hacía referencia se encuentra en estos trabajos, cuando aluden al momento histórico en que se produce, que coincide con la irrupción que ha tomado para sí el nombre de Tecnología Educativa y desde cuya propuesta pedagógica se genera un fuerte impacto en las derivaciones didácticas que por esos años sostienen las reformas educativas. Al priorizar una visión instrumentalista , justificada desde la cientificidad, la Tecnología Educativa invade diferentes ámbitos de teorización, cancelando de algún modo el debate en relación con temas sustantivos ligados a la teoría de la enseñanza. En el caso del método /metodología, se traduce en un corrimiento por el que la atención se centra en las técnicas , los procedimientos, los recursos y las habilidades en ellos implicadas.
Discurso tecnocrático que encuentra eco y demanda en diversos sectores ligado al quehacer educativo, incluso en el caso del docente, que pareciera de este modo encontrar la respuesta necesaria a los problemas concretos de su práctica.
Esta vertiente tecnicista incide tanto desde las primeras manifestaciones del conductismo como a partir de otras más avanzadas , principalmente Skinner, Gagné ,Pophan y Baker, con fuertes implicancias en el campo didáctico.
En los momentos de auge de esta corriente, si bien algunos autores señalan que la consecuencia en didáctica fue "sacralizar el método", desde mi perspectiva se podría inferir que en todo caso se obvió una reflexión sustantiva en torno a él, y que fue objeto de un tratamiento parcial, que deformó su interpretación y, por lo tanto , su utilización. En relación con este planteo , considero de interés retomar lo desarrollado en el trabajo con A Rodríguez como los aportes de A.Diaz Barriga en Didáctica y Currículo.
Es destacable que la tesis que se sostuvo durante mucho tiempo fue la de la universalidad del método, entendido básicamente como una serie de pasos rígidos , secuenciados ; reglas fijas ; sumatoria de técnicas y procedimientos válidos para resolver cualquier problema , en cualquier situación o contexto. Serie de algoritmos preespecificados que permitan dar respuesta a una amplia gama de situaciones.
Se trata, según señala Díaz barriga, del mito del orden natural, orden único para enseñar y aprender , relacionado por cierto con una concepción de ciencia, de verdad, que niega el conjunto de relaciones que inciden en los procesos de conocimiento. La idea de orden único lleva a priorizar la prescripción, desde la que intenta regular la actividad docente.
De ahí proviene una visión simplificada de lo metodológico en didáctica , como un modelo de instrucción basado en técnicas que predefinen pasos organizados rigurosa y linealmente para lograr diseños que permitan obtener productos óptimos y válidos en diferentes contextos.
Sintéticamente : el centro es la instrucción; el soporte , la técnica; el efecto buscado , la efectividad de los resultados.
Lo subyacente sería la búsqueda de un orden como criterio de enseñanza y por lo tanto universalizador en lo metodológico. Encontrar o seguir el modelo como correlato de esta obsesión por el orden impide reconocer la creatividad necesaria en relación con esta cuestión.
El docente es imaginado como un ingeniero conductual del que se requiere dominio del modelo más que de la disciplina o campo de conocimiento en torno del que trabaja , y del cual es mediador central en los procesos de apropiación por parte del alumno.
En esta visión retrospectiva , entiendo que es destacable entonces, como aporte significativo de nuestro trabajo, el señalamiento no sólo de que la cuestión del método fue confinada al olvido sino la explicitación de las razones de ello. Según las ideas desarrolladas, ese olvido es fruto de la posición hegemónica que ocupan en el campo de la didáctica los principios de la Tecnología Educativa. Recupero también el haber profundizado sobre una idea de fuerza como " la sustentación de que abordar el aspecto metodológico sólo adquiere sentido cuando es tratado primeramente como un problema de conocimiento".Desarrollo que marca en nuestro trabajo una clara línea divisoria respecto a los abordajes del tema desde la perspectiva tecnocrática.
En realidad coincidiendo con Diaz Barriga podríamos decir que: "(...)no hay alternativa metodológica que pueda omitir el tratamiento de la especificidad del contenido. Sólo desde el contenido y una posición interrogativa frente a él es posible superar la postura instrumentalista en relación al método".
Con A Rodríguez al indagar acerca de la generalidad o particularidad del método, nos referíamos a este en un sentido general, aludiendo al movimiento que recorre el pensamiento frente a toda forma de conocimiento o de acción. El planteo en su expresión discursiva quizás desdibujó el énfasis que poníamos en la relación contenido método. En realidad lo que nos interesa destacar Al hablar de un método general tanto en la ciencia como en la didáctica es el papel de las adscripciones teóricas en su imbricación total con las opciones metodológicas.
Por esto señalábamos también que el método "está condicionado en gran medida por la naturaleza de los fenómenos y las leyes que los rigen, lo que hace que cada campo de la ciencia o de la práctica elabore sus métodos particulares. Es decir que el método está determinado por el contenido mismo de la realidad indagada. Dependerá entonces de las formas particulares de desarrollo que asume esa realidad concreta a investigar. Los métodos no son simples operaciones externas , procedimientos formales que se agregan mecánicamente y desde afuera a aquello que es objeto de indagación" Edelstein y Rodríguez 1974.
Nada más alejado del planteo de la Tecnología Educativa, que en el campo didáctico ocasiona una suerte de mitificación del método.
Se llega a imaginar que los cambios en el enseñar pasan por lo metodológico sin un cuestionamiento de los contenidos , lo que genera una falacia, al decir de E.Remedi ,"(...) pensar que es posible continuidad en los contenidos y ru7ptura en lo metodológico" ( Remedi, 1985).
Ahora bien, así como no hay alternativa metodológica que pueda obviar el tratamiento del c0ontenido, es evidente que hay otra cuestión de ineludible consideración : la problemática del sujeto que aprende. El reconocimiento de estas dos variables como determinantes de toda definición metodológica clarificaría la imposibilidad de un modelo único, generalizable permitiendo además acuñar en relación con lo metodológico una nueva categoría en el campo de la didáctica: la de construcción metodológica que es la que hoy adopto tentativamente como base en la consideración de este tema (Furlán, 1989).
Por qué plantear lo metodológico como una construcción?
Se podrían destacar algunas cuestiones que fundamentarían este supuesto:
Coincidiendo con Diaz Barriga , el método implica "una articulación entre el conocimiento como producción objetiva (lo epistemológico objetivo) y el conocimiento como problema de aprendizaje ( lo epistemológico subjetivo)".
Definir lo epistemológico implica el acercamiento a un objeto que se rige por una lógica particular en su construcción. A ello hay que responder en primera instancia. Penetrar en esa lógica para luego , en su segundo momento , atender al problema de cómo abordar el objeto de su lógica particular a partir de las peculiaridades del sujeto que aprende. Esto es plantearse las vías que permitan "deconstruir ciertas estructuras producidas para ser apropiadas, construídas o reconstruídas por el sujeto de aprendizaje" (Diaz Barriga 1985).
La construcción metodológica así significada , no es absoluta sino relativa. Se conforma a partir de la estructura conceptual (sintáctica y semántica) de la disciplina y la estructura cognitiva de losswujetos en situación de apropiarse de ella.Construcción por lo tanto de carácter singular, que se genera en relación con un objeto de estudio particular y con sus particulares. Como expresión de su carácter singular cobra relevancia, así mismo reconocer que la construcción metodológica se conforma en el marco de situaciones o ámbitos también particulares, es decir, se construye casuisticamente en relación con el contexto ( áulico, institucional, social y cultural)..
Retomando desde una lectura diferente ciertos supuestos planteados por el trabajo con A Rodríguez,quizás cabría señalar que en la superación de la postura instrumental- tecnicista , a la que aludí anteriormente ( que entendía al método como mera suma de técnicas y procedimientos), es significativo tener en cuenta que la adopción de una perspectiva metodológica en la enseñanza proyecta un estilo singular de formación. Estilo que deviene de las adscripciones teóricas que adopta el docente en relación con cuestiones fundamentales vinculadas al enseñar y aprender. Así concebida la metodología desde la cual un docente se posiciona como enseñante, está en gran parte imbricada con las perspectivas que él adopta en la indagación y la organización de su campo de conocimiento y, por lo tanto de las disciplinas que lo conforman. Perspectiva que pone en juego principios y procedimientos de orden teórico y derivados de la pràctica. Estilo9 que, en consecuencia en su complejo entramado expresa también su trayectoria de vida, académica, de trabajo , aún cuando pueda no ser objetivada, en tanto se juega en la práctica.
En relación con esta cuestión, Avanzini (1985) se refiere a un tercer elemento o parámetro determinante en lo relativo al método junto a la disciplina y el alumno, en sus peculiaridades que es el tema de las finalidades .Ello implica la adopción de una postura axiológica, una posición en relación con la ciencia, la cultura y la sociedad. Yo hablaría en este caso de intencionalidades que por cierto inciden también en las formas de apropiación cuya interiorización se propone.
Las técnicas y procedimientos, en la visión que sostengo , se constituyen , en consecuencia , en instrumentos válidos , formas operativas articuladas en una propuesta global signada por un estilo de formación, que integra a modo de enfoque , perspectivas de corte filosófico - ideológico , ético, estético, científico y pedagógico.
Aquí recupero nuevamente el aporte que hacíamos en el trabajo con A Rodríguez .Estos elementos constituyen, según lo expuesto,...componentes operacionales del método, reconociendo incluso que en tanto éste no es observable, sólo se puede inferir a través de la utilización que de dichos componentes se hace(...)las técnicas , los procedimientos y recursos aislados no actúan como indicadores que den cuenta de los supuestos metodológicos; esos sólo se pueden develar a partir de : (...) a) la determinación de criterios para combinarlos; b) la relación que a través d una metodología se da entre ellos y otros elementos de una situación de enseñanza ( objetivos, contenidos, formas y criterios de evaluación , entre otros) (...)
En este sentido cabría señalar que el método no es un elemento didáctico más, expresa una síntesis de opciones.
Opciones relativas a la estructuración de los contenidos disciplinares, de las actividades, de los materiales, a la organización de las interacciones entre los sujetos, a la sistematización didáctica misma.

Idea que, en suma sostiene la contraposición a toda perspectiva tecnicista, que el método no remite sólo al momento de la interacción en el aula; participa en las instancias de previsión, actuación y valoración crítica , de lo que puede inferirse su papel decisivo a la hora de generar una propuesta de enseñanza. En todo caso lo que cabría señalar , es que en tanto está constitutivamente ligado a la práctica, el método siempre se juega en relación al aula, actuada o imaginada.
Este planteo otorga al docente una dimensión diferente .Si en la concepción instrumentalista quedaba signado por la posición de ejecutor de las prescripciones elaboradas por otros. Si, al decir de Remedi sólo le cabía ser mediador entre la fundamentación y la instrumentación.Si a partir de los aportes de los psicólogos y especialistas en la disciplina sólo le correspondía traducir a actividades la normativa establecida, en la perspectiva que esbozo, el docente deja de ser actor que se mueve en escenarios prefigurados para devenir en sujeto que, reconociendo su propio hacer , recorre la problemática de la fundamentación y realiza una construcción metodológica propia.
Hasta aquí el recorrido que permite hoy la expresión como categoría : construcción metodológica.
Retomando las ideas centrales interesa focalizar la idea del método como tópico no ingenuamente confinado al olvido.
Según señalamos en un trabajo realizado con Litwin ,(...) la justificada preocupación por los contenidos lleva en muchos casos a olvidar que la forma es también un contenido Lo metodológico operando como uno de los factores decisivos en el pasaje del currículo prescripto al real , se constituye en "zonas de incertidumbre" que abren intersticios a propuestas innovadoras(...)razón por la que correspondería abordarla como ineludible dimensión de análisis en el campo de la didáctica.
Si bien coincido en que la preocupación por los contenidos era central , ante el tratamiento de que fueron objeto en los perìodos autoritarios, entiendo importante dimensionar adecuadamente el impacto de las propuestas metodológicas , sobre todo en el marco de una enseñanza para la comprensión.

A modo de síntesis se puede enfatizar hoy que no es dable pensar en opciones metodológicas válidas para diferentes campos de conocimiento ni en la homogeneidad en el interior de cada uno de ellos. Reconocer estas peculiaridades significa asumir una postura frente al problema que adquiere su concreción en la construcción metodológica.
Implica reconocer al docente como sujeto que asume la tarea de elaborar una propuesta de enseñanza en la que la construcción metodológica deviene fruto de un acto singularmente creativo de articulación entre la lógica disciplinar, las posibilidades de apropiación de ésta por parte de los sujetos y las situaciones y los contextos particulares que constituyen los ámbitos donde ambas lógicas se entrecruzan.
Aún desde el lugar prioritario que le asigno en toda configuración didáctica me parece valioso ingresar algo de lo que dice Barthes en relación a método - lenguaje en el trabajo investigativo..
El peligro del método es éste, el trabajo de investigación debe responder a dos demandas una de responsabilidad , es necesario que el trabajo acreciente la lucidez, desenmascare las implicancias de un procedimiento, las coartadas de un lenguaje, en suma constituye un crítica, aquí el método es inevitable, ineludible, no por sus resultados sino por que cumple el más alto grado de conciencia de un lenguaje que no se olvida a sí mismo; pero la segunda demanda es de otro orden , es la de la escritura, espacio de dispersión del deseo donde se deja de lado la Ley, es necesario entonces en determinado momento volverse contra el método o al menos tratarlo sin privilegio de fundador, como un espectáculo intercalado en el texto, el texto es en sí, el único resultado verdadero de toda la investigación.
En el intento de asumir como nueva categoría la construcción metodológica, la búsqueda respecto del método en la enseñanza sería , al mismo tiempo que avanzar en el más alto grado de conciencia, desde la singularidad del estilo de cada docente , abrir un espacio de dispersión del deseo, que deje de lado la Ley, integrando las voces del plural. Doble necesidad que adquiere particular relieve dado el encuentro que el enseñar implica con el conocimiento y entre sujetos mediatizados por el lenguaje .Quizás de lo que se trata es de destacar el valor del método sin darle privilegio de fundador.
Una interrogante articularía el problema del encuentro del campo pedagógico con otros campos disciplinarios y la Didáctica como disciplina sustantiva en su interior. Se podría decir que el campo pedagógico se desarrolla junto a la filosofía, se advertirían claras referencias al tema del método y a lo metodológico desde lo didáctico. Cuando este campo se liga en cambio más a la psicología y a la sociología aparecerían las referencias a las estrategias.
El peso que aún sigue teniendo sobre la didáctica los aportes teóricos de la psicología, que actualmente trabaja con énfasis el concepto de estrategias de aprendizaje , no sería una rápida incorporación del concepto de estrategia, pero entendido casi isomórficamente a la enseñanza?(...) será acaso que ya no es posible hablar de Método si no es en plural y que en todo caso es por ello que la resolución demanda la generación de nuevas categorías metodológicas más inclusivas y que integren estrategias y métodos?
Mi propósito no fue en modo alguno hacer un tratamiento acerca de la problemática del método para sugerir una dirección que oriente las búsquedas que se pueden realizar, sino solamente compartir de qué manera he orientado y constituyo en perspectiva mis propias búsquedas.



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REFLEXIONES REALIZADAS A PROPÓSITO DEL TEXTO N° 1:
Un capítulo pendiente: el Método en el debate didáctico contemporáneo. De Gloria Edelstein.
Equipo de trabajo de Directores de Práctica.
Jornadas del Seminario Mayo de 2000-


La escritora se plantea una cuestión fundamental: la cuestión del "método" o de lo metodológico, en didáctica ha pasado por etapas de abandono, de disolución, entrando a tratar por los 80, producciones que implican un significativo "aggiornamento" de viejas categorías didácticas( objetivos, contenidos, evaluación, etc.), la incorporación de otras nuevas, a saber: Trasposición didáctica, currículo oculto, la cultura académica, el discurso en el aula, la negociación de significados, etc. Entonces ya sea por abandono, disolución u olvido lo metodológico es indicativo de la necesidad de una tarea de investigación de la que es deudora la didáctica.
Muestra la autora, también que nos hemos movido entre dos propuestas, aquella que "sacralizó el método" y otra en la cual el método se conforma en el marco de situaciones o ámbitos también particulares, es decir, se construye casuísticamente en relación con el contexto.
En la primera es entendido básicamente como una serie de pasos rígidos, secuenciados, reglas fijas; sumatoria de técnicas y procedimientos válidos para resolver cualquier problema, en cualquier situación o contexto. Serie de algoritmos preespecificados que permitan dar respuesta a una amplia gama de situaciones. A esta acepción corresponde la idea de un orden único, que lleva a priorizar la prescripción, desde la que intenta regular la actividad docente. El docente es imaginado como un ingeniero conductual. Con esta postura se olvidan del contenido. Solo desde el contenido y una posición interrogativa frente a él es posible superar la postura instrumentalista con relación al método (Díaz Barriga.
Coincidiendo con Díaz Barriga, el método implica una articulación entre el conocimiento como producción objetiva y el conocimiento como problema de aprendizaje.
En este aspecto el método ya no es un elemento didáctico más, expresa una síntesis de opciones. Aquí los procedimientos son formas operativas articuladas en una propuesta global, formativa, que integra perspectivas de corte, filosófico, ideológico, ético, estético, científico y pedagógico.
Este planteo otorga al docente una dimensión diferente, deja de ser actor que se mueve en escenarios prefigurados para devenir en sujeto que, reconociendo su propio hacer, recorre la problemática de la fundamentación y realiza una construcción metodológica propia.
En síntesis esta postura implica reconocer en el docente a un sujeto que asume la tarea de elaborar una propuesta de enseñanza en la que la construcción metodológica es el fruto de un acto creativo de articulación entre lo disciplinar y su lógica propia y las posibilidades de apropiación de cada sujeto en situaciones y contextos particulares que constituyen los planos donde ambas lógicas se entrecruzan.
Entonces, se trata de trabajar en el camino de las construcciones metodológicas, pues no hay cosas acabadas. El rol docente cambia sustancialmente y ahora TOMA DECISIONES, aparece la importancia de las acciones, y frente a ellas el enfoque disciplinar y el metodológico. Sustanciamos aquí el rol del Maestro adscriptor como referente en la toma de decisiones.
Ahora bien miremos esta tríada conocida y pensemos luego en la otra propuesta por nuestro grupo
Disciplina
Objeto de conocimiento.
Objeto de conocimiento Disciplina



Alumno Docente Estudiante Docente
Cabe preguntarnos lo disciplinar es conocido por el estudiante?.
Deberemos propiciar a través de la Práctica Docente las instancias de encuentro para el tratamiento de las disciplinas en la Institución escolar.
Vemos dificultades: ya sea temporales, estructurales, económicas y operativas.
El lugar desde donde está ubicado el docente de Escuela de Práctica actualmente hace necesario las sucesivas aproximaciones a lo disciplinar y en la necesaria socialización del conocimiento con sus colegas.
Deberemos revalorizar el saber pedagógico y contrastarlo con lo científico para fortalecer lo disciplinar desde lo didáctico.
Compartir con los docentes en instancias de intercambio reflexivo, en las que se conjugan los "saberes" de la gente del interior de país y la gente de la capital.
Abordar nuevamente algunas publicaciones de Práctica que se han dejado de editar.
No debemos olvidar que la forma es tan importante como el contenido y que la construcción metodológica solamente se genera a partir de las prácticas.

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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana. Acaba de publicar Y DE PRONTO LA VIDA un ensayo destinada a la Crianza, la literatura y el Juego.

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