
Todos disfrutamos de los espacios que nos permiten contactarnos con nosotros mismos. Desde muy pequeños los niños y niñas van construyendo su subjetividad como fruto de las interacciones sociales...
El ritmo de la palabra, la vivacidad de la imagen, los diversos y complejos estímulos que mueven las reglas del juego van desarrollando y constituyendo las matrices simbólicas que paso a paso nos van a facilitar el tránsito, a veces difícil y doloroso que nos tocará vivir..Así es como se construye el primer polo significativo para la subjetividad. Como docentes nos cabe la responsabilidad de configurar y estructurar el campo de estas experiencias estéticas que van a favorecer el proceso del desarrollo de los individuos. En nuestro rol de cordinadores, no solo debemos focalizar la atención en la transferencia de las competencias y habilidades de los que aprenden y saben un poco más, a los que demoran más este proceso, sino que debemos comprometernos en el uso colaborativo de las formas de mediación simbólica y desde luego convertirnos en verdaderos mediadores de este maravilloso y aparentemente mágico proceso porque de este modo estaremos educando para la vida, que no es poco!!! --------------------------------------------------------
